jueves, 30 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (48º DÍA DE CUARENTENA)


Ayer Juan el Loco tuvo una sesión parlamentaria consigo mismo de más de una hora. A voces. En sonido envolvente, ahora que tenemos todas las ventanas abiertas. Creo que anda algo celoso de J., que ha vuelto hace una semana del "colegio" y ha ocupado su banco en excendencia frente a nuestro portal. Venía lustroso y sosegado, casi sin panza, pero parece que tardó media hora en recuperar su aspecto barrigón y rumiante de siempre. Si regresas a Lavapiés, aunque sea un minuto, ya te has saltado todos los horarios y todas las medicinas para la esquizofrenia. No sé cómo ha recuperado su cama de calle de toda la vida, pero vuelve a dormir y toser en su chaflán comercial. En su ausencia, supongo que Juan el Loco se había hecho algunas ilusiones con el barbecho, aunque él lleva un tiempo durmiendo y comiendo en sagrado en una chica de acogida que también es un piso con perro. Se ve que ayer tuvo sesión de control al desgobierno y le salió el Castelar fumado que lleva dentro. A voces. Por la noche, sobre las nueve, dos chicas de alguna ONG saludaron a J. en su escaño en excedencia y le alcanzaron la cena en tarteras de plástico. Como Juan el Loco lo viera desde el balcón de su perro de acogida, hoy tenemos moción de censura.

¿Hasta dónde me va a apetecer pasear el sábado 2 de Mayo? Arrancando una página cada diez pasos, hasta donde me llegue "El Miedo a la Libertad", de Erich Fromm.

Y otro peor que él había, pues a su zaga, y recogiendo las cáscaras de libro que él tiraba, otro más pobre le seguía...

No sé si alguien sabe cómo se producen los nuevos contagios en Madrid, pero son muchos. Demasiados. Incomprensibles. Con todo el mundo confinado, debe de haber un pasillo secreto de la muerte en algún supermercado o un cajero automático serial killer todavía sin detectar. Una Parca del Estornudo inaudible... Una Dama del Contacto con agradables dedos como de brisa... Un Solidario Paseante que al cruzarse contigo te dice con un gesto cómplice y amable que tienes algo en la nariz y Tú te Tocas la Nariz...

Los Técnicos del Ayuntamiento que antes ponían las multas a los locales por exceso de aforo (no cuando los clientes rebosaban y salían por las rendijas, sino cuando a ellos les salía de los cojones) ya se han comprado dos chalets a cuenta cada uno ante las maravillosas perspectivas de la vuelta a la post normalidad. Hablo de las sanciones relativas al 30% de aforo y lo relativo que puede ser un aforo al 30% si no me aforas antes mi comisión Vista Cansada y mi mordida Vista Gorda.

Es sabido que en tiempos de peste la corrupción lo domina todo.

El 2 de Mayo, nuevo Día de la Independencia del Paseante, más de uno se pillará una bonita sífilis.

Mi profecía respecto a los Técnicos del Ayuntamiento puede que haya preocupado a más de un dueño de local. ¿Cómo podrán reconocerlos de lejos? ¿Se les distinguirá de los inspectores secretos de la Guía Michelín post pandemia 5 PCRs? ¿Cómo es un Técnico del Ayuntamiento que viene a joderte la terraza si no le das lo suyo?

Todos llevarán la mascarilla de Darth Vader.

Todos te dirán por gestos que tienes algo en la nariz.

miércoles, 29 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (47º DÍA DE CUARENTENA)


Hay un meme circulando por ahí que más o menos dice que en un país al que hay que explicarle todos los años cómo comerse las uvas en nochevieja, pinta chungo lo de las instrucciones para la "desescalada" en cuatro fases... Y tanto. Me quedo perplejo con las cosas por las que pregunta la gente: las peluquerías y los kilómetros que pueden correr los deportistas... Y no hagamos un ranking, que el pobre Fernando Simón tuvo que hablar del sudor de los corredores y de la distancia de seguridad...

En momentos así es cuando me vuelven a dar por saco la salud, el deporte y el pelo bonito.

Por tener, yo tengo preguntas más absurdas que las capilares y sudoríparas.

¿Puedes pasear silbando? ¿Puedes sentarte en un banco sin estar moribundo? ¿Puedes quedarte mirando pasar coches sin que te detenga la policía por pirado? ¿Puedes visitar a un amigo en su casa sólo por el gusto de visitar a un amigo en su casa, habrase visto con la que está cayendo? ¿Puede un amigo visitarte en la tuya sólo por el gusto de visitarte, habrase visto con la de muertos que van? ¿Hay que disimular que estamos contentos por estar vivos o hay que llevar las manos en los bolsillos y la mirada triste? ¿Podemos pararnos, del verbo estar quietos, infinitivo quedarnos en la acera sin molestar a nadie, tres amigos en un triángulo equilátero de dos metros por cada lado, y charlar de lo que nos dé la gana e incluso reírnos, madre de dios, reírse, del reflexivo descojonarse? ¿Se puede mascar chicle sin haberlo comprado en la farmacia?

Entre el 11 y el 28 de mayo podrían sacar las terrazas al 30 % de su aforo.

El aforo ya está localizado. Lo hemos amenazado de muerte y no dirá nada.

El 30 % de las sillas ya está marcado con sangre y con huesos de nuestros enemigos a la espera del gran día.

¿Habéis leído "El Señor de las Moscas"? ¿Habéis visto la película?

Los niños como nosotros regresan así a la civilización...

martes, 28 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (46º DÍA DE CUARENTENA)


Hay peculiaridades de la "estancia" del virus en España que algún día podrán explicarse. Es cuestión de tiempo y pararse a investigar. ¿Por qué aquí y no allí? ¿Cómo de repente así y no asá? Por edades, por comunidades, por sexos, por ocupaciones o por cordilleras... Peculiaridades españolas que nos diferencian de las italianas, las francesas, las alemanas o las guatemaltecas, por ejemplo. La más dolorosa de todas ellas es la muerte en el frente de nuestros sanitarios. No iban protegidos, y lo sabían, pero iban... O iban mal protegidos, y lo sabían, pero iban... Otros no menos valientes pensaban que iban protegidos, también fueron, y también murieron... Pese a las mascarillas "nuevas", no iban protegidos en absoluto: llevaban las gafas de las azafatas del "1, 2, 3...",  sin cristales, mientras eran los responsables políticos los que sonreían a cámara todo el rato luciendo muslo de Consejería o de Departamento de algo.

No sé si es una máxima de las películas del oeste o lo leí en alguna novela negra de ex policía alcohólico y de mujer fatal (porque es un tío con peluca): Puedes llevar una pistola cargada; puedes llevar una pistola descargada; lo que no puedes es llevar una pistola sin saber si está cargada o descargada...

Como vamos a salir muy cambiados de todo esto, propongo una fiesta caníbal con su barbacoa gigante y todo para comernos por los pies a los responsables políticos de la muerte de nuestros sanitarios.

Esperanza Aguirre dice ahora que ella no recortó en hospitales, que hizo doce. Esperanza Aguirre, la que se encaró mascando chicle y rodeada de guardaespaldas contra una enfermera en huelga contra los recortes que no hizo...

Hannibal Lecter escupiría el bocado de inmediato y pediría el libro de reclamaciones.

Por otro lado, leo que Erika Mejía, una hondureña, tiene al personal sanitario de Guadalajara y de Puerta de Hierro luchando por su vida con traslado en helicóptero y escolta policial incluidos para conectarla a un respirador y a un exclusivo pulmón artificial de última tecnología y que haga la función de sus pulmones destrozados por el coronavirus. "Debe de ser alguien muy importante", comentaban a su aparatosa llegada a urgencias. Por supuesto que es alguien muy importante. Una cuidadora de dependientes con sus tres hijas pequeñas todavía en Honduras. Las tres palomas que tiene tatuadas en su muñeca son ellas.

No quisiera cruzarme hoy con el careto de ninguno de esos políticos con el muslo sonriendo en la cara. Con ninguna de esas políticas de escupir el bocado.

El mejor mollete de Antequera, paradójicamente, en Mairena del Aljarafe, Sevilla, Cafetería Descubrimientos 3, abierta desde las 5:30 a:m. Gorriones en terraza, enfermeras del ambulatorio y cuadrilla de barrenderos sordomudos sevillanos con el primer cigarro (también las enfermeras) y el primer cafelito. Antes de cerrar el mollete de jamón con rodajas finísimas de tomate-tomate, dorar por encima con un buen chorro de la aceitera que tiene dentro una cabeza de ajo como el hueso cuqui de Dios en formol.

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NOTA (19 / 5 / 2020)




lunes, 27 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (45º DÍA DE CUARENTENA)


Día feliz ayer para todo el mundo, incluso para los fotógrafos que fotografiaron aglomeraciones inverosímiles de padres y niños y todos revueltos promiscuamente en las plazas cuando, a lo mejor, el único problema que había era de "perspectiva", no de violaciones de la distancia de seguridad. Quizá esa foto hubiera sido menos alarmante desde el aire, donde se ve la distancia exacta de los virus con patinete y de las bacterias pater familias entre sí. No lo sé. Me callo si realmente estuvieron más juntas que nunca esas criaturas, pero creo que me voy a enfadar bastante si lo que hay es muy mala intención a la hora de interpretar las putas fotos. Y digo "putas fotos" en plural cuando solo conozco "una", en singular, eso sí, enviada y reenviada desde mil sitios. Ah, que el agravante es que era domingo... Perdón, es cierto, los padres pierden la cabeza los domingos y tiran a la basura de un plumazo más de cuarenta días de confinamiento aguantando como valientes y luchando con sus hijos codo con codo. Putos domingos. Nadie es responsable de lo que hace una tarde de Domingo, que decía Óscar Wilde, creo... ¡Qué va a saber un tío sin niños!

El nivel de intoxicación del "aire informativo" llega a grados de  pestilencia. Nada parece ser cabal. Hasta damos por bueno que no coincidan en absoluto los datos que entregan las comunidades autónomas y los que proporciona el gobierno. Nos parece aceptable. Cosas que pasan. Cachis la mar, que por culpa de burocracias y papeleos distintos, no sepamos exactamente cómo está siendo en cifras esto de la pandemia. Aceptamos la desinformación y la desorientación como si no clamara al cielo...

¿De verdad nos estáis diciendo que nuestra libertad depende de un criterio de más o de un criterio de menos en un despacho de un edificio acristalado de Euskadi, Madrid, Barcelona o Andalucía?



domingo, 26 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (44º DÍA DE CUARENTENA)


Llevo despierto desde las cinco de la mañana. Ningún ruido en la calle. Ni entonces ni ahora, que salgo al balcón a respirar un poco de esa luz gris de domingo que he visto por la ventana del despacho, mucho menor que la luz histérica de la pantalla del ordenador. Pote de café negro bien cargado sin azúcar y un cigarro también negro y fuerte para ver la calle vacía acodado en el antepecho del balcón. Soy un guardabosques miope, un farero de agua dulce a punto del tercer sarcasmo comparativo cuando oigo el ruido atronador abajo... Son dos niñas con cola de caballo subiendo la calle sobre dos minúsculos y ensordecedores patinetes, las hermanas veloces con su madre detrás, empujando un carrito de bebé también estrepitoso, el hermano pequeño y aún dependiente en su vehículo lunar a tracción materna... Casi se me cae el cigarro de las manos. Voy a aplaudir desde arriba. El corazón a cien y estoy a punto de aplaudir desde lo alto, justo en la vertical de esa familia Robinson que pasa por debajo cuando una de las niñas increíbles se detiene y grita, volviendo la cabeza hacia su madre:

-¡¡Estamos solas en la calle, mami!! -y se descojona.

Veo cómo se aleja la familia feliz sonora y cómo desaparece en la esquina de Argumosa. Yo también me siento feliz y sonoro, respiro profundamente, y regreso adentro a escribir esto. En cuanto vuelva a escuchar a otro niño feliz y sonoro en la calle mando a la mierda este diario... ¿En serio? Calada al cigarrillo... Lo que te gustaría es ser ese niño abajo... Ahora te toca estar arriba, de guardabosques miope, pero mucho más feliz y sonoro que antes. Irá pasando la mañana y pasarán millones de niños supervivientes por debajo. ¿A qué altura de niño alegre vas a comenzar a aplaudir? Hoy es el primer domingo del final del fin del mundo.


***

PAPÁ ESTADO CUIDA DE TI Y NO DEJARÁ QUE TE ENGAÑEN


Gracias, Manel. Gracias, eldiario.es

sábado, 25 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (43º DÍA DE CUARENTENA)



Lo que me apetecería picar ahora con una cervecita helada en alguna terraza de Málaga... Unos sólidos y sabrosos boquerones en vinagre con su punto de ajo. Un primer bocado y el buche que acaba con la primera caña.

Demasiado estrés en el confinamiento. Creo que nunca he aporreado tanto y tan frenéticamente un teclado como en estos días de calma y dejar pasar... Ha llegado un punto en que lo he visto echar humo. No era humo. Era la ceniza acumulada en sus rendijas que saltaba fuera con tanta inspiración escritora... Ya... Puede que no valga ni la tercera parte de lo que he escrito... La misma proporción que las buenas ideas que tienes por la mañana temprano y que, llegada esta hora, es un lixiviado de cerebro (ese caldillo que queda en el fondo en los contenedores de basura).

Oigo que vamos bien con los muertos, oigo que nos van a dejar pasear y correr dentro de una semana quizá. Como si lo que necesitáramos de verdad fuera pasear y correr como saludables hombrecitos y mujercitos sanos y joviales por parques y jardines y no coger la borrachera más desconsolada y estrepitosa en una barra del fin del mundo rodeado de todos esos amigos que dejaste de ver desde el puto bicho.

 Qué difícil es ser una Anais Nin, un Iñaki Uriarte, una Ana Frank con los diarios. Me cago en Dios.

25 DE ABRIL DE 1974


Felicidades, portugueses

viernes, 24 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (42º DÍA DE CUARENTENA)


Espantar palomas de un zapatazo en la acera. Espantar políticos de un zapatazo en la acera. Fondo descartable de cubata, cubitos de hielo al alcorque, riego por goteo frío de una acacia.  Pelota a seguir que acaba en los bajos de un coche aparcado. Revuelo de gorriones. Imágenes que te vienen como de un cuento. No hace tanto tiempo que te quedabas en la calle esperando. No hace tanto tiempo que te subías de la calle desesperado. ¿Cuál es la distancia mínima de seguridad entre dos personas si ninguna de ellas conoce exactamente la carga viral de la otra? ¿La misma que te provocaba la angustia existencial en la adolescencia? ¿La misma con la que te untabas con muchedumbres por conseguir un vaso de plástico de cerveza? Para los astrónomos cualquier pedrusco estelar a más de un millón de años luz está siempre demasiado cerca. No tenemos todavía el cazamariposas gigante de los Autos Locos (dibujos animados). Tampoco tenemos todavía el cazamariposas microscópico para el coronavirus. Un astrónomo con alzas en los zapatos tendrá ventaja sobre otro astrónomo más bajito. Necesitamos epidemiólogos más pequeños.

Aplaudir no ocupa lugar. Nunca se acaba de aplaudir. Hasta de un aplauso malo se puede aprender algo. No hay aplauso que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Hasta el mejor aplauso hace un descosido. Un aplauso estropeado da dos palmadas correctas al día. Algún día, hijo mío, todo este aplauso será tuyo...

Mil contagios al día le parece una buena cifra al gobierno para que tú puedas volver a la calle sin que la policía te espose las manos tirado boca abajo en el suelo. Lo piensas fumando tranquilamente en tu despacho y casi te parece bien una mejilla contra la acera ahora mismo.

En alguna parte de esta historia estamos haciendo algo espantosamente mal, pero se va a saber muy tarde, cuando ya no tenga remedio, cuando nuestra condición de supervivientes tal vez no sea motivo de ningún alivio, ningún orgullo. Espero que este pensamiento sea por la falta de riego. La cerveza y la muchedumbre que decía antes.

Salidas de pata de banco. Frivolizar en el patíbulo. Boquerones fritos.

MANIFIESTO CONTRA EL CONFINAMIENTO (CAYETANA, MARIO Y JOSEMARI)


Tampoco le dice nadie a Aznar lo que puede beber conduciendo (hasta huir de Madrid a su chalet en Marbella), a Cayetana cuánto debe reprimir o no a su Dragqueen nazi para animar las tertulias, ni a Vargas Llosa cómo abstenerse de parecer un consolador inca parlante de crucero para viejas millonarias. Es hermoso verles unidos contra el confinamiento (orden de los médicos) y contra el "autoritarismo" durante la pandemia (orden de los médicos rojos). Ya sé que sólo lo hacen por joder y por llamar la atención, pero cualquiera diría que son tres perfectos miserables podridos de suficiencia firmando en el mismo envase de perfume (Think Tank) con olor a mierda de fascista y que llaman "manifiesto" como también había que ponerle nombre a las colonias de Antonio Banderas o a las de Vitorio y Luchino, por llamarlas de alguna manera. Eso sí, Aznar preguntó por el responsable de que la esculturilla de las alas hubiera perdido la cabeza...
-¡¿A quién mierda se le ha caído al suelo, que lo despido inmediatamente?!
-Es una reproducción griega, señor Aznar... Un clásico. La Victoria de Samotracia.
-¿Contra quién? ¿En Grecia se sigue jugando? ¿Un clásico como el Madrid-Barça o cómo?

jueves, 23 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (41º DÍA DE CUARENTENA)*


Scottex aumentó los beneficios en Marzo sólo un 45%, muy por debajo de La Razón y ABC, con un 355% y un 325% de aumento respectivamente. A la espera de los resultados del mes de Abril, directivos de los dos periódicos conservadores avanzan que para Mayo serán aún más ambiciosos y le quitarán la grapa a sus ediciones impresas. "Nos consta que hay lectores a los que la grapa les condiciona bastante cuando terminan sus necesidades (de información, ja,ja,ja...) en el cuarto de baño, así que la grapa fuera".

Tenía gracia Jabois ayer (antes de la rectificación del gobierno) cuando criticaba que a los niños se les dejara salir sólo para entrar en los bancos, en los supermercados y en las farmacias... "¡No a los yonquis, a los niños!"

El Príncipe Gitano murió en una residencia de mayores de Guadalajara y con la edad correcta (92 años), no con la que databan las agencias. Por un momento pensé que había muerto en París, la ciudad donde se refugió una vez. Siempre hizo de equilibrista torpón entre la alharaca del artisteo y el qué dirán de su "libertinaje", por eso supuse que había decidido morir con la chanson de "Yo no creí jamás en el amor" (Un Heredero en Apuros) y una doble identidad. Era tan divertido verle cantar "Cariño de Legionario", tan divertido pensar en ello... Lo mismo que en su faceta de torero... Lo que presumió de "querer" ser torero y lo mal que le fue de no serlo ni en paisaje de lejos: no es que le tuviera pánico al toro de cerca, sino a la misma plaza, la entrada de la plaza por fuera y los barrios aledaños. Incluso rodando de torero en la ficción (Brindis al cielo), fingirse torero más allá de lucir el traje de luces también le podía. Como el director le pusiera una "x" en el albero para marcarle el sitio donde mirar a ese "toro" que por contrato nunca iba a aparecer por el rodaje (esto es maldad mía), ya lo teníamos mirando para el lado contrario y pidiendo un taxi... Pero es que en la copla, que se supone que era lo suyo, tampoco... Con música del maestro Solano y letra del genial Rafael de León, que algo entendía de esto, la copla "Tengo Miedo" fue compuesta para él, y no sólo eso, fue pedida ex profeso por el Príncipe en un arrebato insólito de arrojo porque le estaba matando cierto amor y quería responderle cantando, pero finalmente el Príncipe tuvo "miedo" literal de cantarla en  público (demasiado explícita para lo suyo, pese al primer arrebato) y la joya acabó en el repertorio de Rocío Jurado, tan pancha ella y liberada de cambiar ni una coma de la letra (tampoco el género, por supuesto: gitano, gitano del alma mía)... "Cortijo de los Mimbrales" probablemente sea su mejor copla, pero hasta en los reverberos finales de las notas tiraba de trucos y bilabiales como un vendedor de crecepelo. Eso sí, las camisas con chorreras impecables. Descanse en paz el hombre y tú deja ya de meterte con él. La Tani era una canción graciosa. Viva el Príncipe Gitano. 

Lo mató en persona lo mismo que nos está matando en efigie a los demás, así que también es Diario.

Y a ese respecto, estoy más moreno. Al menos de cara. Es la pantalla del ordenador. Demasiado tele-trabajo-tele. Hay vídeos de Canal Sur que tienen alguna culpa, seguro. Cuando iluminas tu programa para que se vea absolutamente todo, la "reflectancia", o como quiera que se llame eso, hace efecto Rayos Uva en el currito que lo visiona siglos más tarde. Sí, he escrito visionar. Si lo "visionas" cobras, si sólo lo "ves" no estás trabajando. Disfrutas. Volviendo a los directores de foto en televisión: cuando Antena 3 le copió descaradamente a Telecinco su receta para las galas, lo que buscaba sobre todo era el bombazo de luz italiano, esa maniera. Y subió de "audiencia". Seguro que ya hay algún estudio sobre qué youtuber en internet te deja mejor cutis o a qué horas provoca más ataques epilépticos Telecinco.

Por lo visto, Isla Graciosa está libre de coronavirus. Con lo contagiosa que es la risa y luego mira. 

En Murder Island (Canadá) no quieren dar datos.

El filete de arriba lo pinté hace nueve años. ¿Dónde estará esa ternera? Me viene inmediatamente a la cabeza "Mi Agüita Amarilla", de los Toreros Muertos. Lo tiene todo. El ciclo de la vida. Contiene incluso El Día Del Libro que "celebramos" hoy con 47 millones de españoles sin poder leer durante el confinamiento (porque no pueden concentrarse, dicen muchísimos) pero pasando millones de horas mirando pantallas para ponerse morenos de cultura.

(*) Sí, parece que "oficialmente" hoy es el día 40 de la cuarentena, que empezó a contar desde el domingo 15 por la publicación en el BOE del Estado de Alarma y bla, bla, bla... En esta casa llevamos hoy 41 días de cuarentena y no hay más que hablar.
  




CORONITA CONTRATA A CORONADO PARA RELANZAR SU IMAGEN

Primera promo de Vivir sin permiso, la próxima serie estelar de ...

La famosa marca de cerveza mejicana reacciona tras su dramática caída en ventas con una agresiva campaña publicitaria en la que el famoso actor español José Coronado tendrá el papel de principal protagonista. Los directivos de la centenaria marca no han querido revelar más detalles, pero aseguran que se la juegan a un único anuncio, de puro machos. "No más esperamos que el primer comercial se haga viral de inmediato". 

EL ALCALDE DE ALCALÁ DE HENARES LE VA A PONER HOY UNA CORONA A CERVANTES, TAL CUAL


Feliz Día del Libro
(Estos días algunos se han dado cuenta de que los lomos huecos 
que hacían juego con las cortinas no se podían leer)

miércoles, 22 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (40º DÍA DE CUARENTENA)


Cuarenta días. Hoy a las doce de la noche, etimológicamente, deberíamos estar todos en la calle. Seguro que falla algo. Sin ir más lejos (ni al buzón del portal) hoy hemos sellado quince días más en el paro.

Muere el Príncipe Gitano en un gueto, una residencia de mayores, como en su versión del tema de Elvis con la pronunciación cambiada. A un Príncipe sólo lo mata otro de la aristocracia, como un coronavirus. Es importante saber si ha muerto en España. Sospechábamos que estaba en París. Su coquetería está en juego aún. También ha muerto Mundstock, la batuta verbal de Les Luthiers. No es un buen día para hacer reír desde un escenario.

Ya hay otro aliciente para asomarse al balcón y no siempre a las ocho. Ver pasar niños a cualquier hora. Todos habrán perdido un mes y medio de raccord cuando salgan a la calle el lunes 27. En un niño es mucho tiempo. Las madres seguro que ya están solucionando el problema de vestuario y los padres corrigiendo alguna línea de texto. ¿Alguna queja feminista por desigualdad de género, madre-vestuario, padre-texto? Encárgale entonces a Cristóbal Balenciaga que revise el guión del crío y pon a Tina Fey a descoserle un dobladillo. Te lo cargas.

Estoy seguro de que nunca en nuestras vidas vamos a volver a ver náufragos tan pequeños y con tan buen aspecto caminando como astronautas por la luna. De estar vivo, el bueno de Dickens sacaría fotos sin parar con su teléfono móvil desde un balcón...

-Lo siento, Charles, tu última novela no nos sirve. Te has echado a perder tú y has echado a perder a tus personajes...
-¿Qué cojones me estás contando?
-Todos tus protagonistas están picados.

Duele Mundstock.
También ha dolido el Príncipe. He pasado muchas horas escribiendo de urgencia sobre su rostro de celuloide y papel como para que no me afecte... Cuando sentaba sus reales de gitano chipén en las terrazas de la plaza de Santa Ana de Madrid y lo rodeaban sus admiradores, que los tenía, a Edison le faltaban inventos a su vera. También es probable que le faltara el reloj.

martes, 21 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (39º DÍA DE CUARENTENA)


En cuanto a las medidas para el fin del confinamiento, se trata de garantizarle a los responsables gubernamentales que los que mueran en esas semanas o meses posteriores, sobre todo porque no los han "desescalado" convenientemente, aunque también valgan atropellos por falta de costumbre, luego no vuelvan a aparecerse como fantasmas que no dejen dormir de por vida a los que fueron ministros, o de subsecretario para arriba, durante la organización del final del Estado de Alarma. Los científicos están en ello. Unos potenciando día y noche la fórmula de la valeriana, otros trabajando tecnológicamente en una nueva cámara de móvil capaz de detectar y alertar de auras, ectoplasmas y fantasmas con renconres, pero los buenos de verdad ignoran los cargos de conciencia de los políticos (y su correlación con debacles electorales a posteriori) y desaconsejan en seco terminar la cuarentena hasta que no haya una Mr. Propper Vacuna testada en condiciones, esto es, hasta dentro de un año o alrededores. 

Es lo que tienen los científicos buenos, que ellos tampoco salen mucho a la calle de tan enfrascados que están en lo suyo de ganar el Nobel. También que prefieren objetivamente mantenernos con vida (en términos científicos, no les hagamos una fiesta: vivos como un paramecio o un geranio) antes que a tenernos contentos, ni siquiera felices del todo.

¿Y si habláramos con algún experto de la Guardia Civil de Tráfico? Esa gente sabe de "desescaladas", aunque contra esa mierda de palabra ellos hayan preferido su "retorno escalonado" de toda la vida después de las vacaciones de Verano o de Semana Santa.

He puesto Verano con mayúsculas. Hay días que no lo llevo bien.

Tampoco es que la Guardia Civil de Tráfico sea especialista en tenernos contentos, pero un guardia civil también se bebe sus chispacitos después del turno.

Esos tipos nunca te pegarían un tiro por abrazarte a un árbol lejos de un supermercado, un estanco o una farmacia.

Un político te pegaría veinte tiros en ese mismo árbol si tiene miedo a que mueras durante su mandato y luego no le vote la gente.

Lo decía Alfredo Landa, hay un punto intermedio entre estarse callado y tocar la trompeta. Suecia o Brasil.

Cuando den con el punto intermedio nos habremos muerto todos de Melancolía.

Las mayúsculas de Melancolía vienen por los chorizos a la sidra de arriba. Solían aparecer con su picantito y su repelente de virus en un contexto de cerveza, vino, risa y amigos.

UN VIRUS CON PARÁSITOS

Se aprovecha todo
Gracias, Manel.

lunes, 20 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (38º DÍA DE CUARENTENA)


Un cansado general de la guardia civil se trabuca en un discurso y las hienas chillan y deducen hoy en todos los medios que es la señal clara de una conspiración del gobierno y del coronavirus al alimón para tapar los errores de previsión contra la pandemia desde febrero, para que mueran más españoles de los debidos y para instaurar en el caos subsecuente un régimen estalinista que machaque la libertad de expresión (de las hienas) para mentir y encanallar aún más este bendito país de mierda... La hiena mentalmente diezmada de Díaz Ayuso ha llegado a decir que el Gobierno usa las instituciones y sus resortes legítimos de poder para lavar su imagen antes que para hacerle frente al virus.

Cuando todo esto acabe, quiero pensar que a "cosas tóxicas" como esa mujer no tardaremos en exonerarla de cualquier responsabilidad pública.

"Cuando todo esto acabe": el primero que emplee esa muletilla como título de la novela que YA  se está escribiendo tendrá de premio la gran Muñeca Chochona de la Tómbola de Remigio, el que tenía granos como gorros frigios...

Ya se amenaza con la resaca del coronavirus. Sus efectos secundarios van más allá de todo lo imaginable, y eso que los economistas y los cenizos son gente muy febril para sus cosas. Pueden joderte incluso después de muerto, o porque no te hayan contabilizado como deberían o porque sigues siendo un zombie como antes y aguantarás lo que te echen, bajada de sueldo incluida y sustitución por un robot que sí tenga ordenador en su casa de robot para hacer tu teletrabajo de descargar palés o el de hormigonar cimientos. Los efectos secundarios del bicho llegarán hasta tu conciencia de clase. Se comerán como una infección lo que entendías por futuro. El virus te joderá lo indecible incluso sin haberte contagiado. No hay laboratorio tan rencoroso. Definitivamente proviene de un animal.

Ayer me mandaron un vídeo insólito de la playa de la Malagueta, probablemente grabado antes de ayer: aguas azulísimas y plácidas con la silueta de un carguero al fondo y docenas de delfines nadando lentamente de poniente a levante entre el horizonte y la orilla con sus dorsales cosiendo la calma y nadie que les tirara un balón de Nivea. Contesté de inmediato: "Ha merecido la pena".

¿Ha merecido la pena? ¿Saben los delfines lo que nos está pasando con los bares?

Por supuesto. Y tú también deberías descojonarte.

Los bares han sido tu balón de Nívea toda la vida. Una distracción.

Bah, aunque tengas razón. Quiero mi balón de Nívea y volver a hacer el payaso. Yo sí que no puedo coser la calma con mi aleta dorsal, así que quiero estar distraído con mis distracciones. Cuando me concentro me salen las frases muy largas. Luego me toca corregir. Es demasiado pesado. Y punto. Basta.

¿Lo de arriba es bacalao con tomate?

He dicho que basta.

¿Pero lo es?

¡También podrían ser tajaditas de delfín con tomate!

No engañas a nadie.

Vale. Es bacalao con tomate. Nos hemos chupado la Semana Santa en blanco y no pude pintar las torrijas de A. ni me acordé de colgar un potaje de vigilia muy bueno que pinté hace un tiempo, con sus garbanzos, su espinaca, su huevo duro...

Tu aleta dorsal cosiendo la calma.

Pero qué chapa me estás dando, por favor.

20 DE ABRIL DEL 90


Treinta años ya. Hola, chata, cómo estás...

Y en su versión "No nos podrán parar" contra el COVID-19, aquí.

domingo, 19 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (37º DÍA DE CUARENTENA)


En breve, el ejército se va a presentar en un montón de casas por todo el país para hacerle el "selecto" test del coronavirus a más de 30.000 personas elegidas según un muestreo estadístico que será determinante de cara a la estrategia para finalizar la cuarentena, su tempo, su modo y su eficacia. Estoy leyendo que los mandos andan en principio un tanto ofendidos porque sus soldados no puedan vestir de uniforme para ello... (Ding Dong: "Hola, buenas, que somos la Brunete" "¡Yo no le abro a nadie!" "Que somos la Brunete de paisano, señora". "¡Que no abro y no abro!" "¡Que le ha tocado el gordo, señora! ¡Le vamos a hacer el test del bichito! ¿¡Me abre la puerta o me cago en el misterio, que se la he visto abrir por uno de Amazon, señora, por favor!?")... Cuando me quedo intrigado con el nombre con que han bautizado la misión: "Operación Zendal". De otras pesquisas, tengo la experiencia de que ni la Guardia Civil ni la Policía Nacional en España le ponen nombres al azar a sus operaciones (jamás dan puntada sin hilo, a veces con mucha gracia), así que infiero que los militares tampoco. En principio, qué sé yo si por afinidad sonora, "Zendal" me sugiere "cedazo", una criba. Para una misión de tests entre la población, parece plausible. Pienso que no debo de andar descaminado cuando ya lo estoy buscando en Google. Ni flores. Los "zendales" son unos indios mejicanos de la región de Chiapas. Busco algo más sobre los zendales, por si eran indios de los de quedarse meses sin salir de casa haciendo bizcochos... Y por ahí tampoco... Pero me aparece "cendal" en la visión periférica: una tela fina... Cendal, cedazo... Entonces vino la pista definitiva con el nombre de Isabel Zendal... Y de Isabel Zendal a Balmis, como la "Operación Balmis", la primera misión del ejército español entre civiles contra el coronavirus y cuyo nombre no me llamó la atención en su momento porque le supuse un nombre propio, como en efecto era, y yo un ignorante sin la más mínima curiosidad: "Operación Balmis", de Francisco Javier "Balmis", médico alicantino de la corte de Carlos IV y jefe científico de la Primera Expedición Sanitaria Internacional de la historia (tal cual) contra la mortandad que estaba causando la viruela en América. La vacuna de Jenner ya había sido probada con éxito, pero era muy complicada tanto su producción masiva como su conservación. La manera más práctica de usarla era inoculando directamente en el paciente la sangre con anticuerpos de un inmunizado.... Y al doctor Balmis se le ocurrió la locura de que esos anticuerpos podían conservarse, renovarse y transportarse hasta América en los cuerpecillos de 22 huérfanos gallegos (de 3 a 9 años) que debían hacer de frascos humanos. ¿Por qué gallegos? Porque algo sabían de la mar y era imprescindible que sobrevivieran en buen estado de salud a la larga travesía que les esperaba por delante para salvar a los niños de las Colonias de Ultramar, una por una, a tantas como alcanzaran con su barco "María Pita". Zarparon del puerto de la Coruña el 30 de Noviembre de 1803. Navegaron durante 3 años. Vacunaron a más de 250.000 niños. Isabel Zendal era la enfermera gallega que cuidó y mimó a esos 22 rapaces durante toda su aventura. Los higos de arriba son para ella.

sábado, 18 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (36º DÍA DE CUARENTENA)


Primera sangre durante el confinamiento. Se me ha reventado un grano... Y no pasa nada. Se ve que no tengo los sentimientos lo suficientemente magnificados todavía por el encierro como para escribir alguna metáfora forzada o hacer una comparación odiosa, pero me extraña que nadie llame a la puerta de casa. A lo mejor luego, cuando salgamos a aplaudir. Seguro que los vecinos me miran solidarios. Con discreción, respetando mi intimidad, pero solidarios... Os quiero. Vecinos... ¡Vecinos de Madrid...!

Quienes estudian lo que gastamos en los supermercados y cómo lo gastamos tienen en su etiquetado para tratarnos como ratones la que llaman "Compra Búnker". Latas, legumbres, arroz, aceite, agua, etc. Si pusieran crucigramas de más de diez mil piezas junto a los paquetes de arroz en el supermercado también los compraríamos, parece. Nos tienen muy estudiados estos hijos de puta. Que prueben a vender temarios de oposiciones a Notarías junto a los paquetes de arroz, que ahí se quedan... Los listos.

También nos están estudiando en secreto psicólogos, sociólogos, economistas y dictadores. Nunca han estado más quietecitas sus cobayas. Cualquier día me pongo los pantalones por la cabeza en el balcón y les corroboro alguna tesis en falso sólo para que se jodan... ¡No estoy tan mal como para ponerme los pantalones por la cabeza y corroborar alguna tesis en falso sólo para que se jodan!

Los ingleses tuvieron ayer 888 muertos. Disculpadme el cinismo, pero creo que alguien se ha forrado hoy en las apuestas.

No hay deportes en ninguna parte del mundo, pero los ludópatas siguen ahí y con más tiempo libre que nunca, ¿qué quieren que hagan?

El otro día escribí algo parecido a un twit en wasap un poco meme: "Es alucinante lo que está pasando con la levadura en los supermercados, pero por fin se explica por qué lo llaman Pandemia". No iba firmado, por supuesto. Cuando pasen los siglos, espero que alguien reconozca mi caligrafía digital en los muros de Pompeya.

Vuelvo a los supermercados, vuelvo a los ratones, vuelvo a los estudios secretos que están haciendo sobre nosotros para vendernos después, cuando les convenga, una nueva chocolatina con sabor a plaza concurrida de pueblo o una Democracia que desinfecte más blanco... Tengo que centrarme en esto. Tengo que centrarme en esto. ¿A quién le estarán aplaudiendo los de Nerja desde el Balcón de Europa?

viernes, 17 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (35º DÍA DE CUARENTENA)


Parece que hay problemas para contar bien los muertos en algunas comunidades autónomas y enviarles luego la cifra correcta al Gobierno. ¿Influyen los elevados índices de fracaso escolar en sus territorios? Pudiera ser, pero a lo mejor es porque no tienen claras las instrucciones del Ministerio de Sanidad y confunden los verbos "contar" y "contabilizar". Yo qué sé... Aznar llegó a llamar "grupo vasco de liberación" a ETA cuando le interesaba... La gente de aspecto fúnebre es muy proclive a manipular muertos, pero también los Consejeros de Sanidad, sobre todo cuando se dedican a la contabilidad forense vestidos de chaqueta y corbata...

Tú puedes "contar" DIEZ muertos (10), pero "contabilizar" menos (6'5) porque no te interesa que se sepa que en tus residencias de ancianos el recuento de muertos es mayor (UN PORRÓN, en números exactos). Por ahí puede venir también otra confusión: entre las "cuentas" y los "cuentos". Una cuenta mal hecha por despiste es un error, pero, si se hace mal a sabiendas, la cuenta se convierte en cuento. Los helicópteros de la policía, por ejemplo. Si dejas que un helicóptero de la policía cuente desde el aire los manifestantes que ve abajo, siempre contará menos que el sindicato convocante de la manifestación. Y viceversa. Cuentas abajo y arriba, cuentos arriba y abajo. En los sindicatos suele haber una contabilidad encomiástica, por no decir dialéctica, justo al contrario que la contabilidad a voleo de los helicópteros, siempre desdeñosa y suficiente porque están entrenados para no magnificar los problemas y resolverlos a la baja... Olvidando por ahora a los sindicatos (el gran sindicato que defiende desde antiguo a los muertos se llama Historia), el helicóptero de la policía suele pertenecer al Gobierno por elevación de la misma manera que un obediente cargo del partido se hace Ministro del Gobierno ascendiendo, y a los dos les interesa que la cifra diaria de manifestantes y de muertos manifiestos sea lo más pequeña posible (para que no sea un problema al alza), y a ser posible decreciente, ese numerito menguante que avale hasta desaparecer del todo su gestión de la pandemia, por eso es fundamental que las comunidades no les anden con cuentos simulando que sus cuentas son despistes contables y que cada muerto tiene su matiz, su según, su debe y su haber... Porque el otro problema al alza es que las comunidades autónomas no afines al Gobierno (de derechas, obviamente) tienden a esa "creatividad contable" que también practican los partidos corruptos y que acaba a menudo en la deposición "plop" de alguna Caja B: por sus muertos o por sus dineros ambas soterradas. 

Todavía no se han visto Consejeros de Sanidad por Suiza con su Caja B de muertos, pero todo llegará.

Así que es probable que ahora mismo tengamos una deuda pública de muertos del carajo. Porque lo que no tenemos es una cifra real de muertos en las pantallas diarias con que nos informan desde el gabinete de crisis del Gobierno, sino un bonito trailer de Poltergeist: fantasmas manifiestos, abuelos aterrorizados huyendo por descampados, muertos que no contaban contando de repente tras un aguacero de desinfectante de la UME, ectoplasmas de Consejeros de Sanidad negando que se hayan construido el chalet encima de un cementerio indio de pobres viejos... Y una médium enana llamándonos "Carolain" a todos los españoles...

El país no está limpio.

Hay dolor, hay cifras ocultas, hay cifras malas por todas partes...

Escuchad su vórtice en las comunidades autónomas.

No vas a volver a ver la luz en tu puta vida, Carolain.

Mucho menos un bar abierto.


ALUCINACIONES DE LA CUARENTENA


Ministra de Hacienda y Portavoz, María Jesús Montero, en una foto de ELPAÍS de encuadre muy particular y con su protagonista en una pose también muy peculiar... Fue verla y me quedé parpadeando sorprendido... ¿Qué leches se me había cruzado por la retina? ¿Algún mensaje subliminal? O se acaba de aparecer esta mujer en plan virgen a los pastorcillos y les está comunicando alguna revelación estupenda o está en la postura idónea para que nos la echemos a hombros y la saquemos en procesión. Lo que vi en ese parpadeo fue la polaroid que saco inmediatamente de mi cabeza y que comparto:


Ese balanceo en las chicotás... Sus gafas de una óptica buena de Nazaret, al lado de la carpintería de aluminio de su marido... Su medallón de los picnics en el Monte de los Olivos... Su rebequita de madre echada por los hombros, que en abril siempre refresca... Y esa bandeja con el desayuno que iba a llevarle a su hijo al Santo Sepulcro y que cae de sus manos abiertas en la sorpresa...

jueves, 16 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (34º DÍA DE CUARENTENA)


Sigue la discusión científica en foros y tertulias acerca de si vamos a salir mejorados o no de esta mierda. Básicamente, por un lado están los aficionados a la sandía en verano que dicen que sí, que por supuesto, pero casi nadie los toma en serio dada su costumbre de querer sacar tajada de todo; y, por el otro, están los amargados renegridos que le han perdido el gusto a la vida y que dicen que no, que ni por el forro, además sin aportar argumentos... Por mi parte, también básicamente, prefiero esperar a que salgamos todos al completo a la calle completa, como de un mal sueño pero sin memoria, y entonces apostar a caballo ganador. Si veo a este bendito país de mierda convertido en una manada de ponys solidarios triscando en un prado verde, yo también me hago súper mejor... Pero si lo que veo es una manada de zombies necesitando volver al trabajo como yonquis o hurgando en los cubos de basura... Entonces sabré que no hemos mejorado una mierda saliendo de la mierda... Y que hemos vuelto a la normalidad.

Es la necesidad de trascender al "momento jodido". A la circunstancia adversa. Hay que pensar más allá, sobre todo en si la pandemia nos hará mejores, más allá y tratar de imaginarnos cambiados, transmutados, mejores... Más allá de la reapertura de los bares o de que puedas volver a sacar tus patines, Pensarte Mejor, Cambiado, Transformado, Bienaventurado de nuevo en la calle, en un bar frente a una cerveza, en el Decatlon frente a una dependienta, en el bingo ante un cartón...  No puede ser que la bestial capacidad de contagio en un entorno humano de un puto virus desconocido no valga para nada más que para joderte a ti los pulmones y, si te pilla en bragas, con las defensas bajas y sin ayuda, joderte la vida... En este mundo repentino y nuevo en el que somos la última mierdecilla de la naturaleza y en una circunstancia que nos supera, debe haber algo más. Debería haber algo más, cuanto menos. "Necesito que haya algo más".

Religión. A esto se le llama religión, amigo. Pensar Más Allá del virus, trascender el momento jodido, el Valle de Lágrimas, mejorar, rezar mano contra mano para que suceda, unos en metáfora y otros literalmente, pero rezar día tras día mientras se sufre el castigo, el confinamiento terreno, la prueba de tu insignificancia a solas, pero con la posibilidad manifiesta y tan, tan, tan humana de refugiarte en sagrado, o lo que es lo mismo: integrarte en tu comunidad, acogerte a ella como a sagrado y que ella sea tu templo: Religión, de religare, reunión, todos unidos rezando y prójimos para trascender y superar esta prueba de la existencia frente a un enemigo común, la muerte, juntando las manos una y otra vez en los aplausos de las ocho de la tarde.

Creo que el "Culto" de los gitanos, la misa de la Iglesia Evangélica, tiene momentos verbales parecidos a los que acabo de escribir, pero con Camarón de la Isla de fondo en lugar de Carmina Burana. Debería escribir "la prueba de tu insignificancia a solas" por bulerías a ver si funciona. Otra opción es venderle la chapa a un "coach" de los que atienden los teléfonos de la Comunidad y del Ayuntamiento 24 horas al día. Por lo visto les llaman muchos pirados. A alguno de ellos seguro que le encanta saber que le está rezando a los auxiliares de clínica cuando les aplaude. "Coronavirus, dígame". "Violencia Doméstica, ¿convive usted con el demonio? Le escucho". "Bomberos de la Comunidad de Madrid. Si llama por un incendio, pulse 1". "Policía Local, en estos momentos no podemos atenderle, estamos fuera". "Policía Foral, en estos momentos somos la Policía Local, si convive usted con el demonio, pulse 1".

El consumo de alcohol en los supermercados se ha disparado. ¿Cierran todos los bares y no lo vieron venir? También el consumo de aperitivos. Otra consecuencia natural y previsible. Y porque en los supermercados no dejáis jugar con las fresas y los plátanos a las tragaperras ni las cajeras se juntan como locas entre ellas para cogerse una castaña por haber aprobado Derecho Romano, pero al de seguridad se le podría decir que pusiera fútbol en las pantallas del circuito cerrado... Y otra cosa: también están vendiendo droga en los supermercados. ¿Dónde si no iban a hacer sus trapis los camellos? Se tienen que buscar la vida y venderla en las farmacias les parecía competencia desleal, de modo que a vender a la plaza, como siempre, pero del mercado. O del supermercado, por si llueve. Ni siquiera pasan la droga de mano en mano con disimulo, que está todo el mundo demasiado pendiente de la "distancia de seguridad". Directamente dejan el "pollo", la papelina o la "puesta" de chocolate debajo de la "Primera piña ecológica por la izquierda, segunda balda. Carrefour, 15:00" (mensaje por wasap) o encima del "Extintor pasillo congelados Mercadona, 17:30" (en twitter, como si fuera un verso). Esto es así y ya lleva un tiempo. ¿O es que no os habéis fijado en la actitud furtiva que tiene todo el mundo en la compra? Desde la señora mayor que titubea al chavalín de los nervios, todos buscan la ubicación exacta de la droga que les ha dejado su camello de confianza.

Hay un meme que dice "Faltan 15 días, da igual cuando preguntes".

Vamos a salir mejorados por los cojones.

UNA MUJER DE BANDERA


Macarena Olona, Portavoz de Vox en el Congreso. Una mujer de bandera por la bandera de España de parche pirata apósito en su mascarilla verde de cazar ciervos, arriba en un posado fashion durante una de sus intervenciones en el hemiciclo (que parece algo quirúrgico, como las intervenciones en el hipogastrio, pero no). Con ese nombre tan rotundo y ese apellido tan olón, que me disculpe la abogada del estado, se le espera también una voz rotunda y olona en el congreso o en su casa (no tengo el disgusto), pero no es así en absoluto, que su voz delegada de jabalíes (portavoz de Ortega Smith, Espinosa de los, Abascal Abascal qué bonita serenata y Rocío Monas, entre otros 52 acolmillados ejemplares...) parece la voz delegada y meliflua a la fuerza de una muñeca Barbie atrapada de cuerpo entero en el chocho de una vaca, sólida comparación debatida, discutida, pero aprobada en el XXIII Congreso Mixto entre los Delegados en España del Departamento de Logopedia de Mattel y el Ilustre Colegio de Veterinarios de León celebrado en un bar del Escorial el pasado mes de diciembre de 2019. Si por un azar también les recuerda a la voz de Rocío Monas, ahí tendríamos ya que recurrir a las ciencias interdisciplinares de la Psicofonía en Estero y de la Psicofonía de Roca, y dirimir qué fantasma hace ganchillo de falsa pueblerina lúbrica y rubia con sus cuerdas vocales asomando apenas en la apretura del chocho de una vaca de León, siendo Macarena de Alicante y Rocío de Allende. Tampoco tengo mucho más que decir que sea tan ojetibo e inojetavle como lo ya dicho, salvo que, para lo hinchada que se ha puesto últimamente la Morena de la Copla de su promoción y lo que se desgañita  estos días en Mattel Aprisionada defendiendo la libertad de las marismas para los bulos, yo me aprovechaba de mi nombre de virgen bailable y de mi apellido olón y me hacía unas tarjetas de curandera animista nigeriana albina: MACARENA OLONA, lazos de amor, ruinas, mal de ojo a la Democracia, habla con los animales personalmente, bandera de España en mascarilla para que coronavirus sepa tú mandas.

miércoles, 15 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (33º DÍA DE CUARENTENA)


Confinar a un país entero es tenerlo en una casa de muñecas. El corte vertical del edificio 13, Rue del Percebe, pero a lo gordo, a escala nacional, con sus fronteras autonómicas en escaleras y pasillos, sus parques nacionales de macetas en los rellanos, sus ríos en las bajantes y su pasado histórico en las pintadas y rallajos del ascensor. Desde el Estado puedes espiar ese bloque de país de dos maneras y al mismo tiempo: por lo que hacen en sus balcones y por lo que pasa en sus pantallas, esas ventanas nuevas que han sustituido a las ventanas de toda la vida para asomarse a la realidad. Luego controlas esa vivienda y a todos sus habitantes con los sencillos dispositivos GPS que tienen los teléfonos móviles, como seguro que ya están haciendo Apple y Google, o la puedes controlar también, como parece que está haciendo Putin con la dacha Rusia, con reparto e imposición obligatoria de pegatinas de códigos QR, que no dejan de ser mapas pixelados en blanco y negro, en la chepa de todos sus subdi... ciudadanos. Por su parte, los chinos ya controlaron Wuhan y a toda la provincia de Hubei con códigos de barras, pero no a su casa de muñecas gigante, sino a su guiñol, y a base de mamporros, por si alguien había entendido "código de barras" en un sentido tecnológico y sutil: lo hicieron con barras, barreras y tentetiesos. Guiñol puro, mientras disimulaban sonriendo hacia arriba a los satélites de la CIA: "Es sólo un contratiempo con la Bruja Pangolín y el Mago Murciélago, pero los tenemos controlados. ¿Veis? Les hemos metido la mano por el culo y estamos haciendo que hablen. Mirad cómo ríen los niños. Gracias por vuestra atención, gracias, gracias, adiós, adiós...".  También nos sobrevuelan a nosotros los satélites de la CIA. La primera vez que pasaron a las ocho de la tarde después del Estado de Alarma se quedaron algo sorprendidos. "A quién coño les están aplaudiendo los españoles, si desde España no se ve el guiñol de los chinos...". Aquí somos unos sentimentales con nuestro personal sanitario y ya tuvimos un guiñol parecido con Franco, también con su Bruja Pangolín Collares y su Mago Murciélago cruzado con Cerdo marca Ciclán.

Hay una opinión que se va generalizando por ahí: estamos tratando mejor a las mascotas que a los niños en esta cuarentena. Y no estoy de acuerdo. Mismo trabajo, mismo salario. Y así debería ser hasta que los niños aprendan a orinar en las acacias. Además, ahora a los niños los llaman "vectores de transmisión", de modo que no son tan niños.

¿Queréis a los niños en las calles al menos un par de horas al día? Pues contratad el Dron Tapicero de la policía para vigilarlos en los parques infantiles y que no se vayan a buscar Pokemon, y así liberáis también de paso a los profesores. Sí, a esos miles de curritos mal pagados de la administración que se las ven y se las desean cada oposición para obtener una plaza de interino y que no les cobréis las vacaciones luego. A esos mismos señores que hasta hace poco enseñaban pre-tecnología (id al significado literal de la asignatura) tampoco los podéis convertir de la noche de la mañana en ingenieros de la NASA para colocarle a un niño en la cabeza los afluentes transitivos del Kilimanjaro divisor simple con un brazo articulado de precisión, gravedad cero y los meteoritos de su madre y de su padre opinando alrededor a velocidad de cuñados súbitos.

También podéis viajar en el tiempo y darles una conferencia TED retroactiva sobre telemática a Pestalozzi y a Piaget. Cualquier youtuber iletrado sería un buen ponente. Además de que a los youtubers les encantan los viajes en el tiempo (mañana van a soltar la misma chorrada que antes de ayer), no os olvidéis de que ellos inventaron el confinamiento. A ese respecto, no es bueno que les habléis de la Caverna de Platón como inspiración y fuente originaria de sus ingresos. Inmediatamente os preguntarán si está vivo, si les va a reclamar derechos y si "caverna" es lo mismo que "caravana". Déjadlos fluir: D. F.

Ligera bajada en el número de muertos con respecto a las cifras de ayer. Tampoco es para alegrarse. Si oyes en televisión que han muerto 523 personas en un bautizo, inmediatamente piensas en Kabul o en Bagdad y en un ataque con drones de los estadounidenses, y no te alegras en absoluto, a no ser que te llames Donald algo.

La croqueta con ojillos de sospecha dice ahora que la OMS (Olas Muy Salvajes) ha encubierto la maldad del coronavirus a sabiendas y sólo para fastidiarle a él las elecciones, con lo cual les ha retirado la paga.

Lo de los 523 muertos en un "bautizo" ha ocurrido en España. Un ataque de veinticuatro horas con drones inapreciables a simple vista y que al microscopio tienen pinta de gominolas de colores... ¿Gominolas? ¿En serio queréis sacar "ya" a los niños a la calle?

Hay que hablar seriamente con los medios de comunicación para que dejen de enseñar fotos tan vistosas y provocativas del coronavirus. Esto lo dice un español sin hijos, pero si queréis que mantengamos al bicho en un lugar fresco, seguro y, sobre todo, lejos del alcance de los niños, nos ponéis a todos un sótano bodega con acceso aparte para invitados en un bonito chalet de Pozuelo y los pobres de España dejamos de quejarnos por tonterías.

O eso, o id entrenando ya de canguro al Dron Tapicero.

¿CUÁNTO TIEMPO ESTAREMOS SIN PODER TOCARNOS NI CON UN PALO?


martes, 14 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (32º DÍA DE CUARENTENA)


Repunte al alta de muertos, pero por debajo de los seiscientos. Disminuye a un tanto por ciento decreciente el crecimiento de nuevos contagios del tipo ¡No Me Jodas A Estas Alturas! y sigue aumentando a buen ritmo y salida con aplausos el número de recuperados Nunca os Olvidaré-Joder, ascenso también en los recuperados Gracias de Corazón-Salaos y un pico significativo al alza entre los recuperados Ha Nacido Un Superhéroe-Cabrones al ser notificados de su recién adquirida inmunidad por familiares, amigos y enfermeros del tipo Lo He Estado Aguantando Veinte Días y Sé Lo Que Vale Mi Antonio José Esta Tarde Misma Está Volando...

Por lo demás, hoy es Catorce de Abril, aniversario de la II República Española, y hemos puesto una consecuente bandera republicana en el balcón de aplaudir sujeta por dos macetas. Con la chupa que ha caído esta tarde en Lavapiés, y con la tendencia natural a desteñir de estas telas de trapillo, no descarto que del cuarto piso hacia abajo todos los balcones del bloque se hayan vuelto también republicanos, y también por contagio, mira qué bien en estas fechas tan apropiadas.

Los hijos de los fusilados durante la guerra civil siguen siendo hoy grupos de riesgo. Cuando se sepa con números exactos la masacre que se ha cometido con los abuelos en la Comunidad de Madrid, capital incluida, a causa de la negligencia y mala fe de sus gobernantes fascistas, alguien debería pensar en qué hacer para contener a sus hijos y nietos para que no se produzca otra segunda masacre y peor entre los políticos involucrados y el Barrio entero de Salamanca, para empezar, por autor intelectual del atentado.

También habrá ancianos muertos entre los suyos, no seas así...

Nosotros no fuimos a privatizar sus residencias de ancianos para enriquecernos esquilmando sus recursos y forrándose a base de recortar servicios: esas residencias ya eran privadas. Ellos sí privatizaron las residencias públicas de nuestros mayores de la noche a la mañana cuando sus políticos mafiosos lograron acceder a los puestos de mando manipulando las elecciones. Incluso privatizaron un parque público justo en el centro de Madrid, por Ríos Rosas (con busto en Ronda), para hacer un puto, repito, UN PUTO campo de golf de acceso exclusivo para sus socios de la jet con chalets en La Moraleja.

También habrá ancianos muertos entre los suyos, no seas así...

¿Y estarán esperando turno para ser enterrados como los nuestros en la morgue del Palacio de Hielo como si hubiera habido una matanza contra los familiares de las mayoretes? ¿O ya están disfrutando de la vida eterna a todo tren en sus panteones privados?

No es buen día para dejarme llevar por las metáforas, pero me da lo mismo una fosa común en un descampado en Castuera que una fosa común debajo de una portería de hockey sobre hielo.

Las Residencias de Mayores están siendo sus cunetas y por más que se les piden cuentas y responsabilidades a los fascistas disfrazados de demócratas su actitud es la misma que después de la guerra civil: prepotencia y crueldad.

Yo ya lo he hecho, pero usted supongo que no. Imagínese a la presidenta desquiciada de la Comunidad de Madrid en uniforme de falangista y atará cabos, mi sargento.

Habrá que huir otra vez a Francia.

Mejor a Portugal, pero no intentéis usar la ruta de Badajoz. Hay gente con ametralladoras en la plaza de toros.

Hoy voy a aplaudir con ganas distintas a las ocho. Te has convertido en todo un hombre con estas reflexiones, chaval. ¿A que ji?

NI CORONA NI CORONO: VIVA LA REPÚBLICA


Los hijos de los fusilados siguen siendo hoy grupos de riesgo.
Madrid, 14 de Abril de 2020.

lunes, 13 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (31º DÍA DE CUARENTENA)


Bien. Vuelve a bajar de seiscientos el número de muertos. Ellos no saben lo que hacen, claro, si bajan, si suben, si apoyan a uno o joden al otro... Hacen cosas incluso no haciendo nada (como los confinados que estamos salvando vidas quedándonos quietos)... También hacen las cosas como los locos o como las piedras, inconscientemente. Son. Están. Caen los muertos y ni saben si caen o si suben. Te descalabran a ti o a una estadística. Pero bajan "felizmente" en un día como el de hoy, que está todo el mundo con los nervios de punta por la vuelta al trabajo de los currantes "no esenciales" (que ya es insultar) de la industria y de la construcción... Algunos millones de seres humanos aterrados saliendo a la calle por obligación y por necesidad, a partes iguales... Por eso ha habido profusas instrucciones de protección por parte del Estado para que no arriesguen más que lo necesario, como decía, ni menos que lo obligatorio. Ahí se ha comportado Papa Estado como una madre en la puerta ante el primer día de trabajo de su hijo, el alelado. No te acerques a nadie y no toques nada... que lo rompes. Van a ser los que vuelvan a poner en marcha la maquinaria económica del país y ya pueden imaginarse la rueda dentada más gigantesca que quieran que allí debajo estarán ellos, diminutos, empujando aterrorizados... Para que la sensación de vulnerabilidad no los anule, el gobierno ha repartido millones de mascarillas entre ellos esta mañana, con lo cual, aunque esta noche no sepamos todavía cuál es el balance de infectados nuevos después del final del "confinamiento estricto", lo que sí van a subir una cosa mala serán los atracos a bancos y farmacias con tanta mascarilla regalada. Como decía el borracho mejicano (creo) de Youtube: "¡Si saben cómo me pongo, pa' que m' invitan!"

Leí un titular esta mañana. Sólo el titular, que el resto de la pieza no me iba a interesar en absoluto después de entender que en sus letras gordas se decía algo así como que había que tener mucho cuidado con el humor en estos días tan difíciles y que el peligro era caer en la frivolidad... Si me acordara del titular exacto habría puesto el titular exacto, siempre más corto que su glosa. La frivolidad, qué palabra...

Insisto. Pa' que m' invitan...

Entra un caballo en un bar. El camarero lo ve y exclama: ¡Otro con la cara larga!

Lo que me interesa del chiste de arriba es el bar, por supuesto.

Parece que en un primer momento de apertura de bares podríamos desplegarnos en las terrazas a cierta distancia unos de otros, nunca en sus adentros por riesgo de aquaplaning de virus en la atmósfera saturada por los parroquianos... De acuerdo, pero aviso desde ya que va a haber bares diminutos con terrazas largas como el Ebro y camareros con walkie-talkie.

Si una mascarilla de las buenas no deja pasar la cerveza, que se la den a otro que la aproveche mejor que yo. Cualquier currante de los que ha salido esta mañana me presta la suya y seguro que filtra estupendamente. El gobierno sabe lo que se hace.

...Si saben cómo me pongo.

Hoy con el aplauso me voy a fijar en el cachito de terraza del bar Revuelta que se ve desde el balcón. Luego hago una regla de tres simple y calculo hasta donde llegaría nuestro Ebro con espuma de cerveza y mascarillas flotando.

domingo, 12 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (30º DÍA DE CUARENTENA)


Los analistas políticos de ultraderecha ya han comenzado a trabajar un día antes que los servicios no esenciales, que parece que lo harán mañana. Lo que antes les parecía una chuminada de izquierdas, el aplauso de las ocho, por compararlo con la lucidez de su convocatoria de cacerolada al gobierno, que ni estuvo ni se la espera, han sacado una repentina conclusión de tacticismo partidista que hace temblar el misterio: visto el apoyo popular que siguen teniendo los sanitarios desde los balcones, el próximo médico que se presente a las elecciones arrasa, vamos que si arrasa, y así se lo han comunicado a su líder, Pablo Casado, que por fin se ha decidido a emplear todo su talento y todo su esfuerzo exclusivamente en el bienestar de los españoles y se ha matriculado esta mañana en la carrera de Medicina llevado literalmente a hombros por esos analistas que digo, que para luego se nos adelantan los rojos... Sí, un domingo por la mañana. No pasa nada. Esta tarde antes de las ocho ya tiene el título, dos años de Mir y su bata de cirujano jefe.

Vuelven a repuntar los muertos. Estamos otra vez por encima de seiscientos. Como si se estrellaran tres aviones de nuevo. En la lista de pasajeros muertos aparecerán sus nombres y sus apellidos, pero también debería aparecer una breve glosa de lo que cada uno hizo en la vida y de lo que deseaba hacer todavía... Jodidos por un puto virus inconsciente...  Eso es lo que se debería leer en las portadas de los periódicos... De acuerdo, no habría sitio para más, ni en la portada ni en el interior, lo sé, pero es que no habría ninguna otra cosa de mayor importancia que esos muertos y sus glosas. En atención a los que salen pitando a su puta "segunda residencia".

Y por salir yo de estas mezquindades que se me han metido en la cabeza, y por alusiones y afinidades: "Residencia en la Tierra" y "Hojas de Hierba". Neruda y Whitman. Del primero, un pedacito de poema y una referencia a salir de casa cansado, furtivo, a tus sitios favoritos, para luego sospechar que pasa algo con las peluquerías, como en el Estado de Alarma en España durante esos primeros días tan confusos:

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.

Y del segundo, mucho más físico que el embajador chileno y con barbas divinas, encima, pensar en lo mal que le iría hoy en día en su querida tierra de la libertad si se dedicara, como acostumbraba, a alentar besos y abrazos por los pueblos. La apuesta es acerca del color del bigote del sheriff que lo encarcele antes o con qué calibre desmesurado le reventaron la cabeza en una gasolinera.

Durante estos días luminosos de nuestro querido confinamiento, creo que podría leer sin peligro a Neruda, el de amplios paisajes a menudo, incluso a Jack London, más amplios aún y más salvajes, pero no a Walt Whitman: su amplitud metafísica, su universo más allá de un simple universo me recordaría demasiado que no puedo dar la vuelta a una esquina de mi barrio sin lucir un mezquino cartel en la frente que diga adónde me dirijo, casi como el letrero con el precio que le obligan a llevar a un esclavo en su peana de mercado. ¡Pero salvas vidas sintiéndote orgulloso con tu mezquino cartel en la frente, querido! ¿Ese no fue el argumento de los sudistas para que los esclavos no se revelaran durante la Guerra de Secesión norteamericana? Y volvemos a Whitman. ¿Estaría él de acuerdo en quedarse en casa para salvar vidas y en ir exclusivamente a comprar pan sin poder hacer una cabriola en el aire como en una película en blanco y negro de Harold Lloyd? Por supuesto que estaría de acuerdo. Y te quitaría las tonterías de una hostia. Él fue enfermero en esa guerra de la que hablas y tú no, gilipollas.

UN AÑO DIFÍCIL PARA RESUCITAR...


Y si lo consigue, a ver en qué lista lo ponen, si en recuperados o en muertos asintomáticos...

sábado, 11 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (29º DÍA DE CUARENTENA)


A. se ha currado unas torrijas de Semana Santa a la plancha y le han quedado exquisitas. Gracias, cristianos. Gracias, panadería de Argumosa. El pan para torrijas que venden es un submarino de bolsillo que hubo que meter de pie en el ascensor como si lo acabaran de pescar. Habrá torrijas hasta la canción del verano. Buen tema para los profetas del quépasarácuandotodoestoacabe... ¿Habrá canción del verano? ¿Habrá verano? ¿Qué estará componiendo Álex Úbago en su confinamiento? Algo alegre, fijo. Si nadie lo remedia, en las verbenas vamos a bailar pasodobles por Skype con Sergio Dalma detenido por la guardia civil y llorando a un lado de la pista. Y otra cosa del verano: ¿Qué va a pasar con los extranjeros? Hablo de los extranjeros de fuera, no los trescientos millones de ingleses, alemanes y rusos que ya viven con nosotros todo el año... Los vamos a echar de menos, si no vienen. Algunos vendrían incluso muertos a ocupar su sitio de otros años en los chiringuitos... Con esos en concreto podríamos hacer un troquelado tamaño natural con su foto del año pasado (esa en la que el guiri le pasaba el brazo por el hombro al dueño y que se quedó pinchada en el corcho de las comandas), ponerlo en el lado bueno la barra y que le pase el brazo por encima al grifo de caña...
-¿¡Pero quién es este!? ¡Qué susto!
-El irlandés de Miraflores, el que cantaba "Vicenteeó" a las cuatro de la mañana el año pasado.
-Coño, no lo había reconocido. Está muy borroso.
-La culpa es al 50% de la foto de mierda que le sacó Pepín y al otro 50% la tajada que llevaba el menda...
-¿Este año no viene?
-Está en una UCI en Dublín. Ha mandado esto para que le guardemos el sitio...
-Venga ya. Ese troquelado lo habéis hecho vosotros...

Porque somos unos sentimentales. Aparte los muertos, aparte la pérdida de empleos, aparte la destrucción del "tejido productivo de toda la economía" y aparte el sufrimiento desolador de los ancianos abandonados y el de los niños proscritos, el cierre de todos los bares ha destrozado el "tejido nervioso de los españoles", por no decir su corazón. Nuestro corazón. Y eso sí que nos ha dejado mal cuerpo y nos ha revuelto por dentro como nunca. Vísceras aparte, también, lo que nos ha destrozado es el alma. Los bares han sido siempre nuestra segunda residencia real, la mayoritaria, por no decir la primera en casos intensos. Nuestro internet, nuestro parlamento, nuestra universidad, nuestra economía y nuestro sexo oral. También nuestro sitio preferido para beber, aunque sea un aspecto secundario. Templos, guarderías, hospitales, moteles, casinos, galerías de tiro, cuarteles de invierno, campamentos de verano, pasarelas de primavera y segundas juventudes. Se podía discutir en casa porque tenías el bar. Podías enfadarte con tu jefe porque tenías el bar. Podía perder tu equipo de fútbol porque tenías el bar. Te podían diagnosticar una enfermedad peligrosa porque tenías el bar. Y sin bares... ¿Quién se atreve ahora a enfermar de coronavirus, si no tienes un bar para que te puteen los amigos, por gilipollas? ¿Quién puede enfrentarse ahora con energía a un tontaina de balcón (en mi calle no, pero las redes están infestadas), si te han quitado el bar en el que comentarlo después? ¿Quién va a arriesgarse a escribir estos días la novela fundamental más hermosa del mundo si sabe que no podrá aturdirse ni alejarse de ella al menos un par de horas en su bar favorito? Encima, la incertidumbre y el inefable mamoneo del gobierno con la fecha de la reapertura de Nuestros Bares está siendo algo así como el silencio hiriente de una novia en la distancia... Y también nos está matando, con lo sentimentales que somos.

Sí, puede que nada vuelva a ser como antes, pero porque detrás de los músicos animados de los balcones y de los que aplauden con ganas, justo a su espalda, las casas se han ido llenando de Kafkas todos estos días... ¿No tenéis esa sensación... mugrienta? Yo sí. Sensación de Kafkas detrás de los aplausos, las músicas. Incluso sensación de Kafkas detrás de las persianas echadas, aunque sea un piso vacío. Paranoias, quizás, mugrientas paranoias, pero de vez en cuando también se les ve en los balcones, en primera línea: son los que aplauden discretito. También creo que son los que más y mejor se lavan las manos. También los que cuentan las veces que la gente baja su perro a la calle. Los que rumian. Los que están repensándolo todo desde otro punto de vista, el país entero... Esa mala gente que camina que decía Machado, ahora detenida, ahora observándote por la tele y por las ventanas más rencorosas de su casa... ¿Y si con la pandemia se estuviera haciendo justicia? ¿Y si realmente merecemos la muerte todos los que somos la bazofia de esta sociedad? Mira tú, en Estados Unidos están muriendo negros mayormente... ¿Pensáis que esa gente que digo volverá a los bares, si es que estuvo alguna vez? ¿Sí? ¿No? Les da igual lo que pensemos porque ya han decidido que nada volverá a ser como antes... Cada día son más y yo cada día soy menos, sobre todo por meterme con el bendito de Kafka. Escribiría las negruras que le cantó el culo, pero lo hizo maravillosamente, a lo mejor en un sótano o detrás de las persianas cerradas de un piso vacío, pero aquí me viene a la cabeza una foto que desmiente su leyenda de supuesto cenizo, aunque sea solo un momento, ese instante feliz en que lo retrató la cámara en una playa junto a su amigo Max Brod que parece que acaban de salir los dos de una cuarentena tal cual, o por lo menos de Praga, que están en Marielyst, al sur de Dinamarca. Qué me gusta poner nombres distantes, por si salimos nosotros también...


¿Dónde está "La Metamorfosis" en esa sonrisa? ¿Dónde "El Proceso"? No se puede "estar en escritor" las veinticuatro horas del día, a no ser que te llames Antonio Gala. A mí me pasa algunas tardes a las ocho, digo lo de "Kafka en la Playa", la sensación "pero qué coño"... También me siento un poquito raro aplaudiéndole a los sanitarios cuando la última vez que estuve en un hospital fue para llevar tebeos.

viernes, 10 de abril de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DELAVAPIÉS (28º DÍA DE CUARENTENA)


Ayer vimos la película "Contagio", la de Soderbergh. Fue en la cena, pero como quien se lleva uvas de merienda a la vendimia. Cuando supimos que el foco de la pandemia estaba en Hong Kong y no en Wuhan, nos desentendimos bastante de la trama. Demasiados kilómetros entre Hong Kong, Wuhan  y Lavapiés como para que pudiera afectarnos... Sólo me quedé con algunas frases sueltas del periodista rata que interpreta Jude Law. Más o menos eran así: 

"Hoy la vacuna ha entrado en fase experimental. Mal día para ser un mono Rhesus".

"El gobierno acelerará las pruebas. Esa vacuna quizá cause narcolepsia, autismo o cáncer dentro de diez años. Empezarán a salir efectos secundarios como los títulos de crédito de una película...

Otras cosas buenas que tiene la peli (spoilers) es que Gwyneth Paltrow muere pronto y que los canadienses no les prestan fundas de cadáveres a los gringos hasta ver qué pasa... Creo que el título en español la hace demasiado explícita, "Contagio", y que su título en inglés es mucho mejor, porque parece latín y es más exagerado, "Contagion", con lo que te esperas más muertos y más espectáculo. De todas maneras, la película buena de infecciones y contagios es "Estallido" (Dustin Hoffman corriendo detrás de un mono, cuando debería haber sido Johnny Deep, que está más acostumbrado), y la mejor de todas "Fallen", con Denzel Washington (sin síntomas) y John Goodman (Juan Buenhombre; si fuera John Goodmen sería Juan Buenagente) donde lo que se contagia es un demonio al mínimo roce, como si saludaras a La Veneno.

Hay una frase por ahí de Terry Pratchett ideal para estos días de cuarentena. Más o menos: "Las mascotas son de mucha ayuda en tiempos de estrés, pero en tiempos de hambruna mucho más". Y hay una maldición china que jode al que la recibe con un "ojalá vivas tiempos interesantes". Si me asomo ahora a la calle y veo a alguien con su perro de la correa pensaré que ha bajado a desalar el botillo.

No, no estamos esperando a que Antonio López acabe el cuadro del fin del confinamiento. Estamos en un silencio de Jesús Quintero sin los Pink Floyd de fondo. Un silencio de tonto queriendo parecer interesante porque salva vidas quedándose callado... ¿De verdad? Salvar vidas es mi amigo Josito a mascarilla quitada pegando berridos de celador por los pasillos del Ramón y Cajal. Eso tampoco salió en la película "Contagio".

Dicen que la música está ayudando mucho a la gente a sobrellevar la cuarentena. ¿La que oyes o la que tocas? ¿La que oyes voluntariamente o la que te obligan? ¿La que tocas sabiendo o la que tocas sin tener ni puñetera idea? Ahora que lo ofrecen todo a domicilio (su gran NICHO de mercado), no tardarán en meternos en el buzón ofertas de "Comas Inducidos". Se lo llevará MUERTO la empresa que subraye bien que la primera ventaja de un coma inducido es que te quedas sordo.

Sin olfato y sin gusto ya te deja el coronavirus.

Con lo cual, yo he tenido jefes con coronavirus sin saberlo desde que empecé a trabajar en la tele, a principios de los 90. Incluso podría localizar al Jefe Cero en la 1 de Televisión Española. El Paciente Cero con todos los síntomas y yo trabajando de negro para un dibujo animado como un asesor de la Díaz Ayuso en la sombra. Si hubiera sido en la televisión valenciana ya tendríamos un murciélago, o un cerdo en Telecinco, pero no: era una coneja. La de gags que me rechazaron por no tener olfato ni gusto, digo ellos, que yo casi siempre me olía los que me iban a echar para atrás... Con los que me aceptaban pagaba el alquiler y algunas cosas más, así que tampoco me quejo demasiado de aquella cepa ni de sus ramificaciones arborescentes hasta nuestros días. Siguen teniendo el mismo olfato y el mismo gusto que entonces, pero lo disimulan con dinero y la cara tostada. Con pasta puedes ofrecer un ladrillo untado en manteca de culebra y colocarlo en prime time si parece que te has lavado la cara en una freidora. No sé qué relaciones extrañas hace la gente, pero ve esas mierdas. Cuando vuelva todo a la normalidad no podrán enseñar esos morenos a no ser que reconozcan que han estado confinados en un yate o en un campo de golf, bronceados ambos que repelerían audiencias masivas ahora que todos somos hijos solidarios del mismo balcón corrido en que se ha convertido España, esa gran cuota de pantalla. Para no enemistarse con los que no hemos pasado el confinamiento en un chalet de Marbella, tendrían que a disimular de nuevo pero al revés y volverse pálidos de pedir, lo que viene siendo un payaso Cara Blanca. Los veremos pronto, aunque nunca te reconozcan que para tapar sus caras de freidora han tenido que usar blanqueadores anales. Sólo hay que fijarse en la evolución de la cara de Trump estos días, aunque puede que sólo sea por las malas noticias que recibe de su desagradecido país, muriéndose como loco por las esquinas en lugar de hacerle ganar millones de dólares a sus empresas. También a las de Trump.

Llueve ahí fuera. Ese otro mundo. Es buena la lluvia en días de cuarentena. O ver manadas de lobos en la calle, también estupendos para el ánimo de los condenados a un arresto domiciliario. Es sabido que lo que más deprime a un confinado es un repugnante día precioso de sol.