lunes, 13 de julio de 2020

CAER HACIA ARRIBA


Ordinalmente, entiendo que se cae de un 10 a un 13, pero cardinalmente no. Supongo que por eso no entiendo ni papa de economía, para que me engañen con facilidad. Según tengas ubicado el ojete y sus dinámicas puedes caer hacia arriba (como en la canción de Los Toreros Muertos) y puedes ser sodomizado de frente, honestamente, con la honradez que caracteriza a nuestros políticos o, incluso, a muchos de los titulares del ABC.

viernes, 10 de julio de 2020

NADIA ES PARA SIEMPRE


Nadia Calviño, arriba, vicepresidenta económica, o sea, que nos sale baratita. Ayer le dieron un palo en Europa y la bajaron del burro que fuera que pretendía que aspiraba que osaba con el apoyo de Alemania, Francia, y Pedro Sánchez. El cargazo de la parra tras la votación fue para un irlandés, parece. Los diez votos que había conseguido apalabrar Nadia para que la eligieran a ella se quedaron en nueve. así que hubo un Traidor.  Un País entero desdiciéndose de la palabra dada, pero en secreto. Así que vete tú a saber. ¿Cómo se siente uno cuando te traiciona un país entero? Ella tendrá sus sospechas, claro. Voy a estar pendiente para ver cómo nuestra rubia económica se toma la venganza... No, sé... Alguna putada de aranceles a Italia... Un "no te junto" a Bélgica... Cosas que seguro ya está maquinando... Es lista, parece competente y yo diría que es valiente, la mujer. Que vaya temblando ese país entero que le ha hecho la putada... Aunque salga del gobierno, Nadia Calviño es capaz de vengarse desde cualquier empresa o bufete que la contrate. Nadia es para siempre, como los rencores. Que lo hubieran pensado antes. Y el asquito que dan estos tejemanejes entre liberales, socialdemócratas y pijos de moqueta. Aunque, lo confieso, me caiga bien ella. Qué le vamos a hacer. 

martes, 30 de junio de 2020

MACARENA OLONA, LA SAVIA DE VOX


La delicada señorita de arriba, Macarena Olona, gritaba el otro día en el Congreso que la violencia no tiene género. Gramaticalmente se suele asimilar el sexo al género, pero sin ningún género de duda esta delicada señorita es un virago asimilable a los endriagos de los que hablaba Don Quijote con pavor literario. Lo que Macarena, ¡aay! (soy así de populachero), odia, no son los pecados ante Dios de la violencia en sí, ni siquiera el delito de propinarle una paliza a tu parienta y que no se remarque que ha sido el "macho" de la casa, sino que las feministas hayan conseguido que se particularice la violencia machista en la que ejercen los varones contra las mujeres, ya sea en el seno de la familia o en un puto descampado, perdón por lo de descampado... Como avance, nos parece poco que haya que resaltar la evidencia, claro está, pero a Macarena se la llevan los demoños sólo con pensar que las cabras locas de las lesbianas y de las comunistas, esas mujeres disparatadas, heterodoxas, y sobre todo enemigas, hayan conseguido focalizar leyes específicas contra sus queridos fascistas, racistas, homófobos, energúmenos y demás amigotes de partido ultraderechista. Como abogada que es, habría defendido maravillosamente a Queipo de Llano cuando arengaba a sus tropas para que violaran a todas las rojas, que "así sabrían lo que era un hombre". De género violento, añadiría yo. Como ella, la delicada señorita de arriba. Que no le pegue ninguna pareja viril ni la viole ningún desconocido, no sea que tenga que rectificar con eso de que la violencia no tiene género y se encuentre con la palabra "sabio", a buen seguro que otro palabro de las feministas contra la "savia" de toda la vida. Me cago en el lenguaje, inclusive.

viernes, 26 de junio de 2020

jueves, 18 de junio de 2020

"TENGO MÁS IMAGINACIÓN QUE... QUE... YO QUÉ SÉ"


Hay un tuit magnífico por ahí que me hizo mucha gracia cuando lo leí: "Tengo más imaginación que... que... yo qué sé". Sobrevolaba los titulares de ABC esta mañana cuando el de arriba hizo "toc toc" en mi cabeza... ¿Te has fijado en la cifra, chaval? 6.000 millones de planetas. No son las tierras de la Duquesa de Alba en Andalucía, pero se le acerca... Habitables como la Tierra... Al adjetivo "habitable" le guardo todavía algún rencor desde mis tiempos de estudiante buscando piso en Madrid, pero podemos dejarlo estar con sus albuferas, sus secarrales, su Amazonas, su Manzanares, su Chicago por la noche y su Benidorm por la mañana... Un planeta habitable, uno, y luego 5.999.999.999 pla-ne-tas más. Creo que he puesto bien el numerito. Seis mil millones de Tierras. Eso solo en nuestra Galaxia, la Vía Láctea, donde parece que hay "alrededor" de cuatrocientos mil millones de estrellas, no todas tan pequeñas ni tan cuquis como el sol, una estrella del tipo G. Y fuera de nuestra humilde Galaxia, parece que las "otras" Galaxias se cuentan por billones... Iba a decir que ahora vamos por partes, pero qué partes... Un planeta ya es la hostia él solito... Pon cincuenta, al peso, que me he traído la furgoneta... Luego cien, luego mil... Así hasta un millón de planetas por no irnos muy lejos... Multiplica eso por seis mil y tendrás seis mil millones de planetas. No son euros, que no existen. Son planetas, con sus océanos y sus cordilleras, con sus polos y sus pelos... Y no es una bolsa de guisantes congelados, que todavía ocuparían menos espacio... Entre planeta y planeta tendrás que poner alguna distancia, algún satélite, un poquito de descampado, un poquito de polvo cósmico gitano... Seis mil millones de planetas habitables y luego su excipiente estético para que te quede bien la maqueta de la urbanización en el escaparate, pero también esos otros planetas no habitables, los huecos de escalera del espacio y los trasteros mugrientos y esféricos del universo donde la vida no podría abrirse paso teóricamente... Eso sólo en nuestra pequeña Galaxia con lactosa con cuatrocientos mil millones de estrellas y sus miles de millones de años luz de distancia entre unas y otras... Y todavía la gente te acerca la cara en las terrazas y te coge el mechero sin permiso...

miércoles, 17 de junio de 2020

LUCIFER EN LOS YOGURES


José Luis Mendoza, arriba, presidente de la Universidad Católica de Murcia, el pájaro Kiko que odia a los homosexuales y el que dice ahora que Bill Gates y Soros, esclavos de Satanás, nos van a meter un "chis" en el cuerpo con la vacuna del coronavirus cuando la haya. No digo yo que Bill Gates y Soros no sean un poquito esclavos de Satanás en todo lo que tiene de demoníaco el capitalismo, pero lo de la vacuna con chivato incorporado no lo veo. Técnicamente es posible, por supuesto, ese buco con tropezones como los yogures, aunque mucho habría que disimular el localizador de mascotas para que pasara desapercibido a los controles médicos de cada país. En España seguro que te lo encuentra el primer perro salchicha de la Guardia Civil entrenado para la droga sintética. Lo recalcitrante de los chillidos de rata ultracatólica de este señor es la difusión que ha tenido su "chis" en vena. La tontería de conspiración de un pirado, un conspiradoico, un conspiranoico, un conspirenaico que también dice que el coronavirus es el Anticristo de la misma forma, probablemente, en que le dijo a sus catorce hijos que tuvieran cuidado con leer nada en una biblioteca pública no fuera a ser que les echaran porros en la cocacola. De este señor ya tuve que escribir alguna cosa hace ocho años aquí. Ver que el figura sigue campando libremente por ahí y soltando memeces de tal calibre sólo me produce melancolía. 

lunes, 15 de junio de 2020

ZUMBADOS TÓXICOS CON PÚLPITO



Llegado el momento, si alguien deja de vacunarse contra el coronavirus persuadido por las palabras infectas de Cañizares, y muere, habría que denunciar al arzobispo pirado por inducción al suicidio, denegación de socorro y envenenamiento. Hay que ser malo del demonio para oponerse a la ciencia de esa manera y hacer que mueran esos ignorantes sin cultura que les siguen a ciegas. 

sábado, 13 de junio de 2020

QUÉ DIVERTIDO ES MANIPULAR


Juro que esto es lo que leí en un principio... Un titular poético contra el racismo de un director de orquesta. El titular más "inclusivo", me atrevería a decir. ¡Ah, tener un afroamericano en mí, dentro de mí...! Qué divertido es manipular, señor Muti. Mis respetos. El titular real, por supuesto, era otro:


El "scroll" del ratón hizo que quedara tapada la palabra "repertorio". 

miércoles, 10 de junio de 2020

UNA SIMPATÍA CONTRA NATURA, QUÉ LE VAMOS A HACER...


Arriba, Edmundo Bal, portavoz de C's en el Congreso, de Huelva. Algo tiene en lo que dice y en cómo lo dice que me hace perdonarle en alguna medida su fichaje con Riverita. A lo mejor su gracejo, a lo mejor su aspecto de noche inquieta, como si le hubiera atacado la almohada. Miro en wikipedia y empiezan los cohetes bonitos en su etapa como Abogado del Estado: el tío se lanzó como loco a por Messi, a por Cristiano Ronaldo y a por Mourinho a causa de ciertas irregularidades fiscales de estos tres insufribles "y supuestos" defraudadores de Hacienda. Ya sólo por eso creo que voy a tener un relajante descargo de conciencia cada vez que no me caiga tan mal perteneciendo al vomitivo partido al que pertenece. Es un sastre haciendo un descosido y a lo mejor lo supera y se le pasa y manda como se debe a la porra a la también insufrible Arrimadas... Pero que este Edmundo con pelo D'Amicis sea el responsable de haberles dado un susto al petardo de Cristiano Ronaldo o al impresentable de Mourinho (puaj) es para pintarlo simpático y así lo he hecho. A Goya también le caía bien la Duquesa de Alba, qué leches... Edmundo, en el siguiente retrato sales en pelotas.

CONFESIONES DE UNA CACEROLA DEL BARRIO DE SALAMANCA


CUANDO LOS BEDELES SE ENFADAN CON EL DELEGADO


Ser delegado de la clase ya es un rollo, así que ser Delegado del Gobierno tiene que ser una mierda importante. Y más si eres Delegado del Gobierno en Madrid, con toda su pompa, rimbombancia y lupa en la nuca. José Manuel Franco, arriba (nadie elige sus apellidos, salvo Ana Belén o Sara Montiel), es el Delegado del Gobierno que acusa la jueza bedel de presa Carmen Rodríguez-Medel de prevaricar en su cargo al permitir la manifestación feminista del 8-M en Madrid sabiendo que íbamos a morir todos. Los de Vox también le acusaron en su momento de intento de asesinato de masas por permitir que se reunieran en un mitin peplum de fascistas más que amigos... Y a mí no sé por qué este hombre me deja bajar ninguna escalera del metro sabiendo lo que torpeo, así que creo que voy a denunciarlo yo también... Por negligencia indebida, abuso de escalones y mal rato subterráneo. A los Delegados de clase los cogen los bedeles por los pasillos y lo mismo les regañan por el cristal roto del 3º B, letras puras parrilla del McDonald, la pintada del 3º D, ciencias puras parrilla del Burger King, o tienen un berrinche de frustración histérica generalizada y quieren desahogarse pegándole una paliza ejemplarizante al pobre chaval... El bedel por ser hijo de bedeles, hermano de bedeles, y porque un mariquita de la clase del propio Delegado no le nombró en su momento Director General de la Benemérita de Bedeles Civiles y se lo dio a otra, y el Delegado por presentarse voluntario al cargo y por no verlas venir con esa clase tan mixta, levantisca y morada... Como delegado en primero de carrera, el profesor de griego me acusó de ser el responsable de que no le fuera nadie a clase y de que me llevara a sus alumnos y alumnas al bar de la facultad, como si ellos no conocieran el camino. El griego que nos daba sí que era un virus. Yo creo que salvé vidas, incluso.

martes, 9 de junio de 2020

ON YOUR KNEES


Si a Jesucristo lo hubieran ahorcado, la fe del cristianismo estaría simbolizada con el nudo y la soga que llevarían devotamente los cristianos al cuello. Sin embargo, fue clavado en una cruz y de ese travesaño y de sus clavos se han hecho infinitud de símbolos y hasta reliquias, por los clavos de Cristo. A George Floyd lo asfixiaron mortalmente poniéndole una rodilla en el cuello. Ahora todos recuerdan sus momentos finales clavando una rodilla en el suelo y pidiendo que cese el racismo contra los negros en EEUU y en sus cuerpos policiales. Y a lo que voy: no sé si a Jesucristo le haría gracia volver "entre los humanos" y encontrarse con que todos sus seguidores lo recuerdan con la cruz en la que recibió el matarile, qué macabros, pero estoy por apostar que al pobre Floyd sí que no le haría maldita gracia ver como todos los que piden justicia en su nombre parodian el puto gesto del policía asesino. La otra coincidencia de mierda es el gesto de arrodillarse para pedir algo. A Dios vale, que solo eres un pobre y humilde mortal en pleno acto de contrición, ¿pero ante Trump? Los símbolos los carga el diablo.

lunes, 8 de junio de 2020

CASTING DE ESPANTOS


Si estuviera haciendo un casting para mi Político Corrupto, ese personaje de teleserie o de película con mafiosos, poderes en la sombra, asesinatos en embarcaderos y cabezas de caballo entre las sábanas, ya tengo a mi actor médico pediatra Delegado de Salud en la Comunidad de Madrid Enrique Ruiz Escudero, arriba. El hombre es un bendito en persona, por supuesto, y no habrá cometido ningún acto ilegal en su vida, por supuesto (bueno, lo echaron del PP en una ocasión por ser demasiado de derechas en Pozuelo de Alarcón, oyes), pero a mí me da en personaje una cosa mala. Sus rizos de millonario en la nuca, la mirada de águila de los chanchullos y la frente inquebrantable de quien tiene un ideal y lo persigue con nobleza: forrarse. Todo esto en lo que se refiere a mi casting de ficción, señor fiscal, que yo no he dicho nada de los miles de muertos de los que puede ser responsable el menda lerenda durante la gestión del genocidio de ancianos en las Residencias de Mayores de Madrid, pura coincidencia entre el negocio de forrarse con la privatización de las susodichas residencias y el casting que decía antes. La ficción supera a veces a la realidad, señor fiscal. Le mando la caricatura a Francis. A Francis Ford, digo. El tal Coppola ese. A ver qué dice. Igual le parece demasiado exagerado. Y mira que he querido que la caricatura fuera lo más realista posible. El retrato de alguien al que no le prestarías la bici. Había fotos suyas sonriendo que eran terroríficas, Francis. De no creértelas. Qué tipo de gente vota a este tipo de gente...

sábado, 6 de junio de 2020

UN SEÑOR DE LA FALANGE


El portavoz de Vox es un señor de la falange. Arriba, Jorge Buxadé. De cerca y de lejos, es lo que dibujarías si estás en una historieta con nazis, fascistas y, a lo mejor, un tipejo de la Gestapo o un chivato colaboracionista. También puede que el retrógrado sea yo, o el racista, o el mierda que tiene prejuicios contra los nazis, qué cosas, o contra los fascistas, qué antiguo tener prejuicios contra los fascistas, mira. Pero, oye. Pero, mira... No me digáis que no tiene cojones la cosa y lo poquico que disimulan estos fachas que nos están comiendo la Constitución por los pies y que no paran de salir en la tele hasta si les viene un eructo, que allí aparece una cámara y un micrófono como de toda la vida aparecían los palanganeros en los prostíbulos cuando el señorito había acabado de decir lo que le salía de la polla. Con perdón. Y sí, debidamente colocadas, con las sombras en aspa de su puto traje cualquier niño te monta una esvástica. No empieza bien el sábado...

martes, 2 de junio de 2020

UN NUEVO HÉROE CIVIL: JOSÉ LUIS ESCRIVÁ.


Arriba, José Luis Escrivá, Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Con esas ocupaciones en el mismo ministerio lo raro es que este hombre tenga tiempo para vestirse por las mañanas. Lo de Inclusión puede sonar raro, pero entiendo que significa recoger niños abandonados por los solares; lo de Seguridad Social que al niño recogido no le falte un bocadillo de mortadela y que se lo pueda comer a salvo de pederastas, y lo de Migraciones que el niño incluso pueda venir de Marruecos, o incluso volver, sin que el color de su piel o su falta de documentos le suponga ningún problema en sus intentos personales de alcanzar la felicidad... Pero, por si todo este trabajo fuera poco, el amigo Escrivá, manchego, albaceteño de Albacete (como decía Azorín, no sabemos si con sarcasmo o con dos copas de más, la Nueva York de La Mancha), acaba de sacar adelante el Ingreso Mínimo Vital para que la pobreza extrema (rozando el pleonasmo) de cientos de miles de familias comience a mitigarse en este bendito país de mierda. Con un mínimo. Con algo vital. Y a recoger el dinero en ING, por lo de INGreso.  De ahí que me caiga fenomenal y aquí lo digo. Un técnico preparado como pocos (dice "ex antes" y "ex post") y que a partir de hoy pasa a incorporarse a mi pequeña lista de héroes civiles con todos los honores. Gracias, tío. Eres muy grande. El tuyo sí que es el camino y no el de tu "tocayo" de apellido.

lunes, 1 de junio de 2020

domingo, 31 de mayo de 2020

UN MINISTRO CONCRETO


He intentado abstraerme del currículum del señor de arriba, José Manuel Rodríguez Uribes, y me ha sido imposible. No he podido. El hombre es Ministro de Cultura (y deporte) pero es Filósofo del Derecho. No entiendo nada absolutamente de Derecho y mucho menos de Filosofía, pero ser Bolero de Ravel de los Corchos o Cronista del Mamparo debe de ser algo parecido en cuanto a la profesión que pones en tu DNI, algo que solo sirve para enseñar. Supongo, ignorante de mí, que con esos andares lo han elegido para Ministro de Cultura (y deporte) porque les gustó el golpe de cadera con que torcía las esquinas. Otro criterio podría haber, por supuesto, pero es que en las declaraciones del ministro concreto se le nota el golpe seco de cadera y el Filósofo del Derecho del carnet. A lo mejor el hombre vale para lo del (y deporte). A lo mejor lo de Cultura es la primera parte del oficio que se deja y ha pasado de ser Filósofo del Derecho a Bolero de Ravel de los Corchos y por eso no hay quien entienda cómo puede estar el ministerio más abstracto del mundo en manos de un ministro tan concreto y vuelan las ironías e incluso me sobrepasan en los subtextos, pero vete tú a hablarle de sutilezas al Cronista del Mamparo. Con lo que se la aprecia a la Cultura en este país, oiga usted, y ponernos un ministro tan poco Faulkner.

LA CÉLULA CON ASAS


Pareidolia: fenómeno psicológico donde un estímulo vago y aleatorio es percibido "erróneamente" como una forma reconocible. Vale, pero es la célula con asas. Al microscopìo.

jueves, 28 de mayo de 2020

miércoles, 27 de mayo de 2020

QUE TU MIERDA COBRE VIDA...


No recuerdo qué grupo la cantaba (Leiva), pero me hizo gracia cuando mencionaban esta letra el otro día en la radio (Leiva): "Que tu mierda cobre vida y te dé un beso" (Leiva). Dedicada a la rubia de arriba. Nunca pensé que esto de la lucha de clases, incluso la histórica, podía ser sencillamente un calentón.

-Las ganas que dan de reventarle su puta boca de marquesa contra el boquete de un cagadero proletario -dijo el nieto del fusilado.

Relato de ficción, señor fiscal.

Y muy bien por Leiva.

lunes, 25 de mayo de 2020

UNA SERENDIPIA INFAME


En la misma página de eldiario.es y a la misma altura, de repente, como una revelación, este bendito país de mierda en todo su esplendor. Las empresas de los despidos y de las subvenciones por el virus jugando en Bolsa para forrarse con nuestro dinero y justo al lado los médicos defendiéndose del virus con Bolsas de basura. Juro que lo único que está manipulado de este catch es el tamaño de la mancheta del periódico, arriba.

domingo, 24 de mayo de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (Y 72º DÍA DE CUARENTENA)


Ayer de nuevo aplausos sin "Vamos". Tampoco hicieron acto de aplauso madre e hijo enfrente. Juan el Loco se quedó como casi siempre en su banco sin aplaudir, en pantalón corto y con las piernas estiradas. En su cabeza a pájaros, los aplausos son los pececitos que le exfolian los pies. Ictioterapia por palmas. Y lo de "cabeza a pájaros" es literal en su caso. Piensa más en los pájaros que en otra cosa, aunque esa otra cosa sea complicada de verdad y le lleve a discutir durante horas con funcionarios invisibles del ayuntamiento. El otro día me explicaba que los gorriones saben perfectamente donde cagan. Las palomas no, pero los gorriones miran y apuntan. Lo tenía comprobado. Con reflexiones así aplaudirle a los sanitarios es distraerse.

Sin embargo, los gorriones y los mirlos siguen agradeciendo la luz de cada nuevo día, cada uno a su manera, con puntería o sin puntería. Si a Montserrat Caballé, que en paz descanse la mujer, le hubiera tocado ponerse mascarilla durante la pandemia, le habrían colocado un pañal de bebé y ni siquiera eso habría amortiguado sus gritos. En cierta ocasión me devolvieron a toriles un "chiste" sobre ella. Se hablaba sobre ludopatía. Alguien jugaba a todo, incluso a comprar yogures por si le salía el premio en el reverso de la tapa, pero nunca le tocaba...

-¿Y qué haces con las tapas sin premiar?
-Le estoy cosiendo un vestido de lentejuelas a Montserrat Caballé.

Creo que me hizo más gracia en su momento. De cualquier manera, a toriles. Puede que sea impresión mía, pero están tardando los chistes de crucero sobre la pandemia y el coronavirus. Se ven y se oyen chistes esporádicos, pero todavía no son de velocidad constante. Son bromas de solo la puntita, no sea que. Bromas de tanteo con las que siempre puedes pedir disculpas a posteriori, no era mi intención por lo más remoto... Si mandas tu coche de radiocontrol a la farmacia a por condones, ¿cuenta como un paseo tuyo? Hablo de chistes que superen las cordilleras de muertos y dramas sencillamente porque es su trabajo... Quizá esté aquí el problema... En hablar de chistes autónomos, independientes de su cómico, de su huésped provisional... El gag como la unidad mínima de la gracia, el chiste como su línea recta y el sketch como su plano... La comedia ya sabemos que es la cuarta dimensión más el tiempo que tarda la gente en reírse sin prejuicios. ¿En qué momento exacto se suicidó Hitler? Cuando leyó la factura del gas. Esas cosas.

En la geometría de Euclides el ángulo recto hierve a 90 grados.

Intento de Literatura Efímera. Escribir porno en Braille sobre una barra de hielo a 0 grados exactos. Si el ciego consigue leer tu texto hasta el final, es que fracasaste en ponerlo cachondo.

Los Efímeros, a diferencia de los Macabeos y de los Corintios, tenían una esperanza de vida muy corta. De constitución física débil y desorganizados socialmente, comían cualquier cosa que se encontraban en el suelo y, al caer la noche, solían mofarse de sus enemigos intrépidamente, o eso pensaban ellos.

Alguien escribirá un cuento sobre un Rastreador obsesionado con un caso de repercusión internacional y pistas de infección en los lugares menos frecuentados del mundo. Al final, con la Estatua de la Libertad semienterrada en arena acotada de playa, el Supercontagiador era él.

Yo no. Digo lo de escribir ese cuento. Solo con apuntarlo arriba y saberme el final ha dejado de interesarme. Tengo otras ideas de las que no tengo ni idea que me interesan más.

No sé si se notan ya los acantilados de Dover.

Estoy calentando para saltar al agua.

Mañana lunes, Fase 1 en Lavapiés y ningún pronóstico fiable sobre lo que nos espera en el Canal de la Mancha, mucho menos en "La Mancha en Madrid", taberna en la calle Miguel Servet, descubridor de la circulación sanguínea y la calle con peor circulación del barrio.

Últimamente, tampoco iba mucho por allí. Un par de veces con Fabiola. Murió en un accidente de tráfico y ni siquiera en la Mancha, sino en Jaén. Culpa de la lluvia. Ningún pronóstico, como decía.

Creo que a Fabiola le habrían gustado estos días escritos del coronavirus. Me habría perdonado la vida libérrimamente, pero se habría reído. Imposible imaginarla con mascarilla. A Gertrude Stein sí, mira, pero a ella no. Porque el retrato de Gertrude Stein se pintó con mascarilla primero y luego Picasso intentó borrársela ¿no? Fabiola también amadrinaba artistas. Chistes, canciones y artistas. Incluso le escribió un tango a Lavapiés. Es cierto. Una vez amadrinó en falso a un argentino y se lo trajo a comer a casa. Fue un desastre. No creo que el tango venga de ahí. Que si argentino, que si uruguayo, que si francés. A Gertrude la pintaron en París. Picasso era de Málaga. Fabiola nació a caballo entre Granada y Málaga. Eso es Jaén. Fabiola se mató en Jaén. Un día de lluvia. La Mancha en Madrid, calle Miguel Servet, pronóstico indefinido. Los fantasmas no llevan mascarilla. Cuéntame otra vez el último que me contaste, que me hizo mucha gracia pero se me ha olvidado... Por eso puedo acordarme tan bien de la sonrisa de Fabiola.

Fase 1 mañana, Fabiola.

Arriba, ¡ostras! Exclamación antigua de sorpresa. ¿Pero esto va a acabar realmente así?

El peor adjetivo que le puedes poner a una ostra: "antigua".

Le preguntaron a un crítico sobre cómo había recibido el público el estreno de cierta obra de teatro:

-Con entusiasmo, pero no indescriptible.

El horror, porque estas páginas están llenas de aplausos descritos. Matías Prats tenía horas y horas de radio con "aplausos descritos". Micrófono en ristre, me lo imagino estos 72 días asomado a un balcón en blanco y negro y describiendo al pueblo de Madrid en el muy castizo y bullanguero barrio de Lavapiés...

Dinal de este fiario.

sábado, 23 de mayo de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (71º DÍA DE CUARENTENA)


"Héroes del Covid-19", la escultura apadrinada por Isabel Díaz Ayuso (IDA) para simbolizar y representar la lucha de la Comunidad de Madrid contra el coronavirus, es una espantosa estafa de mierda, así que yo creo que es perfecta. Vamos, es que lo clava. Y cualquiera del equipo de gobierno de la Comunidad puede verse no sólo representado, sino realzado por el artista. No en vano, el abuelo del escultor recibió el premio Nobel por sus estudios de la Fosforilasa y la biología de los virus, así que todo encaja. Me gusta saber que la cadena de transmisión que ha ido desde el científico Severo Ochoa al escultor Víctor Ochoa ha sido Radio Olé y que ha mantenido su autenticidad en todo momento. Desde la biología del virus a su simbología ribonucleica para culminar en el sindiós del epítome fecal aéreo en Fosforilasa, que ya era premonitorio hace tres años cuando lo realizó el artista al tuntún y cuando los gitanos empezaron a robar ese mismo  material por las noches desenroscando fosforescentes de las paradas de autobús del ayuntamiento y brincando por los descampados... Para las esculturas en Fosforilasa, mucho mejor eso que el cobre.

El científico en principio asturiano Severo Ochoa se hizo pronto estadounidense tras escapar de España cuando la Guerra Civil y ni por el forro pensó en rectificar su pasaporte con los años, salvo para morirse bilingüe en Madrid y que lo enterraran nostálgico en Luarca. Se queda a investigar en España y lo hacen bedel de una churrería, que también llevan batas blancas. Qué bonito que les pongan sus nombres a los hospitales a esos médicos y científicos que intentamos joder con tanto empeño en sus carreras: Severo Ochoa, Gregorio Marañón, Ramón y Cajal, Virgen de la Concepción, esa gran ginecóloga... Este último hospital debería ser un Materno, como su propio nombre indica, pero sólo se utiliza para el trapicheo de piezas de recambio de Lavapiés, mayormente. Algo así como los almacenes de chatarra de Desguaces la Torre, solo que en la Concha le borran mejor el número de bastidor a las prótesis.

Deriva la cosa en hospitales, y es tal vez el inconsciente el que me lleva. El lunes es el Día D de nuestra cabeza de playa en la Fase 1 y tenemos todas nuestras lanchas de desembarco llenas de deberes infantiles, migas de bizcocho y cables de ordenador... Digo que la cosa deriva en hospitales porque es probable que a todos nos acaben derivando a hospitales si no contenemos el primer impulso de asaltar las playas de Normandía cuando veamos la más pequeña de las terrazas con su pequeño camarero alemán de Móstoles o de Leganés defendiendo su blocao o café con churros 2'50 €, mantengan la distancia de seguridad entre ustedes durante la invasión, los drones con megafonía tapicera de la policía municipal harán las veces de acoso aéreo de la Luftwaffe, disculpen el hilo musical, no aglomerarse, no aglomerarse...

Supongo que hay más cosas en la Fase 1, pero la reunión con amigos y el acceso a las terrazas sin que te fusilen en ambos casos me parece suficiente cine de aventuras como para pensar en el cine existencialista francés. Entre otras cosas porque todo ha pasado muy rápido y porque apenas me acuerdo de cómo hemos llegado hasta aquí, y casi hablo en "plural mayestático", últimamente "plural futbolista". Cómo hemos llegado hasta aquí y devanarte los sesos para extraer algún tipo de moraleja que te ponga mirando en la dirección correcta de cara al futuro, aunque sólo sea para pensar que no has perdido casi dos meses y medio de tu puta vida en esta cuarentena... Tú y todos, perdona... Ya. Muchos no han perdido su tiempo: muchos han perdido su misma vida... Así que ya basta de moralejas y de psicodramas baratos, que no tienes estudios para eso. Sigue con lo de las terrazas y los bares, que se te da mucho mejor y tienes experiencia, Pimpinela...

Experiencia... Vale... Pero me sale el indio y ya va siendo hora de que acepte que a mí lo que se me dan bien son las moralejas... Precisamente las moralejas y vivir del cuento, y que esto del Diario ha sido un volatín pendenciero-intimista completamente fuera de contexto porque me pudo la angustia y la ansiedad al principio y ya no supe parar... Hasta hoy, más o menos, que pongo pies en pared... Salvando la evidente distancia y la obvia diferencia de talento con Iriarte, con Samaniego, con La Fontaine, con Esopo, con Fedro o con Perrault,  comparto con ellos el oficio de Fabulista y la argucia de ponerle voz impostada a los animales para que se expliquen mejor. Hoy en día, y salvo alguna cosa, eso es trabajar de guionista de televisión. Con perdón de quien me quiera perdonar, y con las honrosas excepciones de algunos presentadores, actores y actrices, más de un animal ha sido felicitado por sus amigos y yo estoy acostumbrado a vivir en la sombra mientras me paguen y me sirva para ganarme la vida con ello. Al menos me la ganaba hasta ahora. Desde el principio del confinamiento y bastante antes, de este teclado mismo del que se han ido deshojando los días de la pandemia, no han parado de surgir bocadillos (de cómic) las 24 Horas y a mucha honra. No sé si vale como nueva categoría laboral, pero aquí he estado currando como un reponedor cómico de supermercado o un honrado transportista de chistes tecleando en Google a las cuatro de la madrugada para averiguar cómo se llamaba la madre de una tonadillera, por ejemplo, y pueden mirar el tacógrafo cuando quieran. Digo esto porque creo que he sabido compaginar a partes iguales la angustia con la ansiedad, aunque mi patetismo haya sido mejorable en algunos momentos, pero sin hacer más mérito ante el virus que componer, imagino que como todos, la figura de Don Tancredo en la puerta de toriles con que iban dando la cifra de muertos y contagiados de cada día. Un Don Tancredo con teclado y con Word, pero Don Tancredo. Y ni siquiera "Perfect", digo el Word, que me han temblado las canillas y la barra de espaciamiento cuando tenía que escribir ligero (en Andalucía es sinónimo de rápido) y lo primero que me salían eran dos lagrimones de hijo en el frente y tu madre viendo Tele5 en Málaga...

Así que con la entrada de Madrid y Lavapiés en la Fase 1 daré por terminado este Diario del Coronavirus y mi doble vida de Montaigne con nariz de payaso y la de Joaquín, el del Betis, en un taller literario. La secuela de los rebrotes y repuntes del virus en Lavapiés que la escriba sandiós.

Sin moraleja.

Mañana Domingo, vísperas, 72º Día de Cuarentena, nos asomaremos a los acantilados de Dover.

viernes, 22 de mayo de 2020

¡UN ESTATUTO DEL TELETRABAJADOR YA!


DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (70º DÍA DE CUARENTENA)


Se aprobó ayer in extremis (Bildu en un extremis y Ciudadanos en otro extremis) una nueva prórroga del estado de alarma. Mentalmente estamos fuertes, pero si nos carraspea una cajera de supermercado nos echamos a llorar. En Madrid tenemos que sopesar los pros y los contras de pasar a la Fase 1. No digo por fuera, que bastante han presionado, manipulado y mentido los reaccionarios corruptos de la Comunidad para que lo hagamos el lunes 25 de mayo, digo pasar de fase por dentro... Mala mezcla el ansia con el miedo, y luego los cientos de miles de descerebrados con los que siempre hay que contar en la capital del reino y no siempre en fin de semana y matándose en las rotondas. Según todas las apariencias, en la Fase 1 tendremos que seguir comportándonos como hámsters en sus ruedas, ahora con un poco más de calle y la posibilidad de juntarnos con otros hámsters en otras casas a comentar si somos pronadores o supinadores en el footing de Tántalo de la ruedita y volver a sentirnos héroes por haber dejado libre un día más la cama que nos correspondería por haber pillado el virus a tontas y a locas, fíjese, ni idea de cuándo ni dónde ni cómo he podido contagiarme, ya me gustaría a mí haberlo disfrutado...

Sigo aplaudiendo a las ocho, y ayer me di cuenta de que estaba aplaudiendo hasta con nostalgia de los tiempos en que se aplaudía más abundante y compacto. No hay nada excesivamente pensado en lo que hacemos estos días, pero me parece un disparate echar de menos los aplausos histéricos de cuando palmábamos mil al día.

He dicho "palmábamos", otro disparate.

De acuerdo. Si volvemos a palmarla igual o peor en el rebrote, ¿con qué cara de vergüenza saldrás a aplaudir? Habrá que emborracharse para los aplausos, entonces. Como el padre que sigue aplaudiendo a su hijo en el partido de fútbol de los domingos cuando mete su segundo gol en propia meta, el gilipollas.

jueves, 21 de mayo de 2020

ADIÓS A TODA UNA CULTURA DEL ALCOHOL EN LA CALLE


DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (69º DÍA DE CUARENTENA)



Ya nos entendíamos poco antes, así que ahora con las mascarillas obligatorias en todas partes la comunicación humana va a ser de antología. Ni que decir tiene que se terminaron las sonrisas y los precios abusivos de las clínicas dentales. También han acabado con el superpoder de leer los labios que tenían los sordos: ya empezaron a deprimirse con los aplausos con subtítulos, así que darles la espalda ahora con las mascarillas por delante será su hundimiento definitivo. Por supuesto que también se perderá mucho placer en las felaciones (activas o pasivas), la gente dejará de silbar abiertamente, y al que todavía le queden ganas de besar se le quedará la lengua de trapo, como a los borrachos. Y, si nadie le advierte, cualquier día de estos Teodoro García Egea querrá probar a escupir olímpicamente un hueso de aceituna con mascarilla y del tirón se arrancará la cabeza de cuajo, de atrás hacia delante, por campeón. Ahora que lo pienso, no tiene por qué advertirle nadie.

¿Cómo sabrán los taxistas que circulen por Madrid que estás gritando "Taxi" en la acera y no "Brandenburgo"? Con la mano levantada y la mascarilla puesta, habrá taxistas que se fíen de su sexto sentido y otros que no.

Por otro lado, del lado de la esperanza, afortunadamente hubo ayer una asociación de ratas pestilentes que denunció al Congreso de los Diputados por intrusismo. Algo es algo.

Los fachas son los nuevos zombies deambulando entre lamentos por sus mausoleos del Barrio de Salamanca. Alguien les abrirá las puertas del cementerio para que salgan a comer cerebros rojos. Después de tantos años en la tumba, habrá que ver cómo caminan por los barrios de la droga adulterada y los comunistas en patinete eléctrico. George A. Romero debería resucitar también y rodar con ellos una película gore de franquismo cómico.

Estemos en la Fase 0 o en la Fase 3.242 y a los 30º de temperatura que nos vamos a chupar hoy, ninguna gana de salir ahí fuera a pegar un sello de cerveza con la puta mascarilla en una puta terraza de vigilancia provisional. Con amigos y sin amigos.

Un infectado por cada cuatro trabajadores del Ramón y Cajal. Mi amigo el celador aguanta bien a día de hoy. Bueno, a día de ayer.

-Esperando la segunda ola -me dijo-. Como los surferos.

Y aquí estamos los demás, con nuestros flotadores de patito de internet, ahora sólo con cara de medio gilipollas. Gracias también a la mascarilla.

miércoles, 20 de mayo de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (68º DÍA DE CUARENTENA)


Los alemanes están estudiando retrospectivamente a su paciente cero y su cadena de contagios. Ni se sabe las sesiones de videoclub que le llevan dedicadas poniéndoles nombres científicos a sus compañeros de reparto de virus y estudiando fotograma a fotograma las secuencias de las infecciones, las únicas que les interesan, al parecer. Fue una mujer que estuvo en Wuhan y que volvió a su puesto de trabajo ya coronada, aunque asintomática. Charló con sus compañeros, compartió ordenadores y hasta contagió a uno de ellos sólo con pasarle la sal en la mesa. ¿Qué conclusiones sacaremos de todo esto? Pues que seremos mucho menos educados en las comidas, lo primero, y que como pilles el virus vas a hacer más flashbacks delante de los médicos que en "Amanece que no es poco".

Esto se va a llenar de médicos-salmón remontando tu historial médico hasta que tocaste aquel pasamanos en la gestoría a mediados de febrero o hasta que le diste el primer beso a Manolita, allá por los quince años. ¿Qué es de Manolita ahora? ¿Podemos localizarla? Manolita murió. ¿De lo mismo que usted? Perdón, quiero decir... No. Manolita murió de un infarto. Perdóneme que insista: creo que es necesario localizarla y hacerle la autopsia al cuerpo por si da positivo...

Claro que dio positivo el beso en su momento. La adolescencia es así. Y claro que le hice también la autopsia a su cuerpo muerto cuando me dejó inmediatamente por otro. Anda y que no le di vueltas buscando el fallo orgánico de lo nuestro y qué cojones se le había pegado por culpa del otro guaperas con moto, pero supongo que esa es otra cadena de contagios.

No hace mucho me preguntaba si los ciegos de la ONCE seguían vendiendo sus cupones. Con sus perros pueden estar perfectamente en la calle y esos bastones suyos les garantizan una distancia de seguridad más que correcta. Pero parece que no y los ciegos también se han quedado en casa. Alguien pensó que habría muy poca gente en la calle para que les comprara la suerte y que su eslogan de toda la vida tampoco les iba a ayudar mucho: "Te puede tocar a ti".

Están de moda las fotos de grandes calles desiertas. Dentro de poco serán estampitas de souvenir en sus expositores de venta para turistas. Así estaba la Castellana sin nadie. Así estaba el Paseo del Prado sin nadie. Así estaba la Gran Vía sin nadie... Bueno, esta imagen ya salía en una película de Amenábar, pero hubo que trucarla, claro... ¿Y nos creemos que a estas fotos de ahora no han tenido que trucarlas? A más de uno lo habrán puteado por joderles el plano o lo habrán retenido los ayudantes para que no se cruzara mientras sacaban la foto. Y a más de uno y a más de dos se les habrá aplicado el Photoshop urbano pertinente a posteriori para que no les joda la ortodoxia pandémica.

Hoy el Partido Popular por fin va a votar que no a la prolongación del Estado de Alarma. Si el gobierno convocara un referéndum para decidir sobre el oxígeno y esos rojos de mierda estuvieran a favor, los fachas votarían en contra. De producirse un rebrote en Madrid, por poner un caso, propongo medicalizar la sede del PP en la calle Génova y que los nuevos infectados hagan sus cositas sobre la moqueta de su planta noble. Y puestos a hacerle autopsias a mi Manolita, que se la hagan a Fraga Iribarne, que nunca le dio un beso a nadie, pero babeó de puerco franquismo este bendito país de mierda.

martes, 19 de mayo de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (67º DÍA DE CUARENTENA)


Oído en la radio: "¿Se puede ser romántico en otras cosas aparte del amor? Por ejemplo, en la política... Claro, claro... También en la política... El romanticismo es..." Luego le preguntaba la presentadora a la oyente que cuáles eran sus aficiones y la mujer contestó: "Hacer puzzles". Básicamente a lo que e dedicaban Lord Byron y Delacroix, señora. También un poco Jack el Destripador... Hay veces que madrugo y que pongo la radio sólo para confirmar que estaría mejor dormido. O con la radio apagada.

En Lavapiés de madrugada, últimamente como en Marte, aunque sea un decir. A lo lejos, los tragaluces de las buhardillas de guardia de siempre (para mí, luz de escritores), pero con el silencio marciano que llegó a mediados de marzo al barrio y que lo envuelve todo por la noche, una atmósfera de respiración contenida hace tiempo y empezando a pudrirse, un aire como de mercería abandonada y a oscuras, aún peligrosa. Estate callado, no te muevas, no des señales, no te signifiques... Ponte cósmico... Callamos, aguantamos la respiración y hurtamos el cuerpo porque todavía nos podemos pinchar con algo y a la mierda el traje espacial sin movernos ni un milímetro de nuestra desgraciada circunstancia de miles de solitarios expectantes después de haber apagado la radio. Ningún contacto con la Tierra. Puzzles. Puede parecer que no, pero de madrugada es más pandemia que durante el día, que puedes hablar de Delacroix con la cajera del Ahorramás y su mascarilla moruna. ¿Esta balsa de la medusa también es suya? Una bandeja de lomo de bacalao. Pues sí.

En Madrid la policía sigue denunciando caminantes de Erasmus (por otros barrios que el suyo), botellones del MIT de Massachusetts detrás de una tapia que los vuelve invisibles y fiestorros domésticos multitudinarios con puente aéreo ascensor-portal para los invitados que vayan llegando hasta completar el aforo de 20 sólo en la cocina. Denuncias a miles este fin de semana. La generación más preparada de la historia comportándose como Los Albóndigas. ¿No hacéis botellones con Rosalía a todo trapo en La Gomera? Lo que se están perdiendo vuestros municipales...

Cuando llegue la Fase 1, al menos oficialmente, el rebrote nos va a coger a todos haciendo la conga en Marte; sin demasiada mala leche, sólo por devolver la recibida por los abuelos muertos y las asociaciones de vecinos que no dan abasto a remediar tanta incompetencia con los más expuestos, espero que a los políticos de Madrid les pille a todos sin escafandra y todavía parloteando de discriminaciones de parte del gobierno totalitario central...

También dicen que a los fachas que se manifiestan en el Barrio de Salamanca sólo se los puede matar de un golpe en la cabeza con una cacerola de plata, casi como a los hombres lobo, pero a ver dónde encontramos los pobres una cacerola de plata como no sea yendo al Barrio de Salamanca donde se manifiestan los fachas de los que se dice que sólo se los puede matar de un golpe en la cabeza con una cacerola de plata, casi como a los hombres lobo...

lunes, 18 de mayo de 2020

LA ÚLTIMA LECCIÓN DE ANGUITA (Por Pascual Serrano)


Si en estos momentos viniese un extraterrestre a España, o sencillamente un extranjero que nada conociese de nuestra política, y viese las reacciones en medios, redes, mentideros políticos y ciudadanos ante la muerte de Julio Anguita pensaría en su liderazgo en alguna organización política de millones de seguidores.
Este nuevo observador no podría imaginar que, cuando era el líder de una organización política, apenas le votaron ni el 10% de los ciudadanos, la tercera parte de la gente que votaba a Aznar y luego a Rajoy, que ese al que ahora aplauden su coherencia en los periódicos era machacado y destrozado cada día por los medios cuando era coordinador de Izquierda Unida, calificado de iluminado por sus adversarios políticos y, no olvidemos, traicionado cada dos meses por compañeros de su propia organización.

Cualquiera que ahora tenga menos de treinta años no entenderá cómo ese político tan admirado y coherente, y con un discurso tan incontestable, tenía una influencia irrelevante en el sistema por el cuál se decide qué políticos nos gobiernan.
La unánime reacción de aplauso y reconocimiento de la clase política, mediática y la ciudadanía ante la muerte de Julio Anguita será la última lección que nos habrá dado el líder comunista: que existe algo miserable en este sistema político, o quizás en la naturaleza humana, que logra neutralizar al hombre que con su  pensamiento nos muestra la verdad, la dignidad y la necesidad de levantarnos y que en vida de poco o nada le sirve en las urnas. Hay que reconocerlo y decirlo, la decencia de Anguita genera muchas loas y brillantes obituarios, pero en este país por cada uno que le hubiera votado, cien lo habrían hecho a un prevaricador, un estafador, un ladrón o un criminal. Es lo que ha estado sucediendo desde hace cuarenta años. La sociedad española, esa que ahora le aplaude como si todos ahora fuesen seguidores de sus principios, lleva muchos años matando a Anguita con nuestra hipocresía, nuestra insolidaridad, nuestro nihilismo, nuestra frivolidad y nuestro conformismo. Ojalá nos despertara tanta sensación de vergüenza propia como admiración.

Gracias a Pascual Serrano y a eldiario.es

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (66º DÍA DE CUARENTENA)


Para pasar de Fase 0 a Fase 1 parece que necesitamos Rastreadores para seguirles la pista a los que en un futuro den positivo en los test de contagio. Primero identificarlos y luego perseguir a sus amigos, familiares, camellos y amantes para prevenirles (?)  y hacerles a su vez el test de contagio. Nunca va a estar mejor empleada la palabra "contactos". Ni la pesca en las "redes sociales". Rastreadores implacables, sabuesos de novela negra, como aquel que era capaz de seguir una gota de agua en el océano (Dashiell Hammett). Por eso puede que no se necesiten entonces profesionales de la medicina, sino Cobradores del Frac, paparazis o sicarios con experiencia. En Lavapiés, por ejemplo, hay un tipo al que no hay que pedirle prestados más allá de cinco euros si no quieres verlo convertido en tu sombra al día siguiente. Hagas lo que hagas, allí está, y sabe adónde vas y de dónde vienes con SU dinero. Encuentra otro tipo así, enséñale a cambiar el concepto "5 euros" por el concepto "Infectado", y te rastreará lo que ha hecho cualquier pobre diablo con SU virus tan minuciosamente que dará miedo. En qué panadería se ha gastado 0'50 virus, a qué colega le ha devuelto 1'50 virus y en qué mesita de noche se ha dejado 20 viruses de vellón en vez de contagiar gratis a su parienta.

No teníamos suficiente con la "Policía de los Balcones", que ahora vendrán estos interrogatorios con flexo a nuestra agenda de "contactos" y el seguimiento literal (Followers) de los maderos de la salud (Healthy Cops) por dondequiera que se te ocurra publicitar tu figura en sociedad o abrazarte desconsolado a una farola. Kilroy was here. Kilroy was infected. Danger, don't touch. Gracias por su colaboración.

Colaboracionistas todos si nos pregunta un Healthy Cop: "¿Ha tenido usted "contacto" con Kilroy últimamente?"

¿No están siendo demasiadas coincidencias con los primeros capítulos del libro "Monte su Propio Estado Totalitario"?

Oh, ya deja de pensar... Son paranoias. Pero sí que deberían dejar de tocarnos los huevos con las terrazas, los aforos y las distancias físico-sociales de seguridad de su puta-madre... ¿A quién voy a contagiar con la boca llena de cerveza aunque no lleve mascarilla? ¿Puedo beber y contagiar al mismo tiempo? ¿Con cuántos sofistas entrenados durante meses de confinamiento puede discutir al mismo tiempo un camarero aterrorizado? ¿Se nos entenderá bien con la mascarilla? ¿Tendremos que quitárnosla para que queden las cosas claras? Dejad de confundirnos. El virus nunca trabajará a nuestro favor. Sería mejor que os limitarais a poner aspersores de cerveza en los parques, o vaporizadores, y que acabáramos ya con este estúpido juego de premios y castigos. Te queremos, Gran Estado. Necesitamos nuestro Soma. Aldous Orwell, te hemos leído y sabemos lo que va a pasar. Denunciaremos a quien haga falta. La guerra es la paz. La Fase 1 es más bonita que la Fase 0 para desescalar. El Neolenguaje es chachi. "Sueño que me desconfino". Que lo cante Juan Luis Guerra. Mataremos a quien impida que pasemos de fase. Dadnos nuestra cerveza. Que abra el Corte Inglés. Nunca me fié de Kilroy.

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(20: 25 p:m: Mierda de aplausos, pobres, tristes, de final. Ni siquiera ha aparecido "Vamos". Lo grité yo, pero el eco de silbido entusiasta abajo, invisible, por la fuerza quizá procedente de alguien joven, tampoco apareció. Creo que esto de aplaudir a las ocho está tocado de muerte... Aguantaremos lo que podamos)

domingo, 17 de mayo de 2020

DOS MESES Y MEDIO SIN PASAR POR LA PUERTA DEL SOL Y LAS GANAS DE JUGAR






DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (65º DÍA DE CURENTENA)


El periodo de incubación del virus parece que es de 12-14 días. Pongamos que son doce días exactos: es exactamente mi vida, yo elijo sus números. ¿Y qué estaba haciendo exactamente hace doce días? ¿Alguien lleva un diario? Era el 5 de mayo, bodegón de bogavante. Vísperas de que se aprobara otro nuevo estado de alarma, prórroga del anterior, y con todos los tarados fascistas amenazando con oponerse en el congreso. Inquietud, mala leche, borboteos de rabia... Pero no anoté lo que comí, lo que bebí, lo que salí a la compra o lo que no salí. En definitiva, no sé qué cojones exactos hice con mi vida. Pero de lo que hice exactamente ese día -perdonad la "exactitud" recurrente- dependerá que hoy, tal vez a las 13:43 exactas, note un dolorcito en la garganta, una presión en los pulmones, una inexcusable pulsión de ir al excusado, y en tres días esté muerto por fumador perenne y atleta remoto, un cadáver solitario en alguna nevera del Estado de Bienestar. A eso me refiero. A que hoy somos la luz de lo que hicimos hace doce días. Hoy estamos reflejando la luz o la negrura de un roce, una uña mordida, un picorcillo de ojos que te rascaste sin darte cuenta y un nudillo de meñique que no frotaste con el jabón necesario hace doce días. En ese momento exacto, insisto, ya diste la luz de estrella muerta con la que te están viendo y oyendo (eres un púlsar de mierda, además)  todos los que piensan que estás vivo y presente. Actual. Contemporáneo. Animado. Y estás muerto.

Un ejemplo sencillo:
-¿Te acuerdas que te dije que me había encontrado a Diego sin mascarilla en la calle cuando volvía del banco?
-Sí.
-Como hace diez, doce días...
-No sé.
-Bueno... ¿Y también que te dije que seguía trabajando en el invernadero del Ayuntamiento?
-Sí.
-¿Con las plantas que más le gustaban?
-No... ¿Qué plantas?
-Sí. Me habló de que menos mal que ya no lo controlaba el encargado y que se entretenía mucho dentro con los potos, los bambúes y los ficus...
-¿Y...?
-Me  mató cuando dijo la palabra "ficus".
-¿Eh?
-"Ficus". Fricativa, oclusiva, saliva, gotita de. Fricativa más oclusiva igual a gotita de saliva. La dijo sin mascarilla. Hace doce días exactos. "Ficus".

Cada uno tendrá su "ficus" o su sospecha de "ficus", y todos tenemos a diario el fantasma de un "ficus" de hace doce días.

A cambio de esta exacta paranoia que comparto, también comparto los langostinos de arriba. Son de hace nueve años y parecen recién cocidos, ¿verdad? Estrellas muertas.

Feliz domingo, fricativos todos.

Cabrones.

sábado, 16 de mayo de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (64º DÍA DE CUARENTENA)


Aparte de mis acampadas con los niños del albergue, felizmente aislado del mundo la mayor parte de muchos veranos y ya han pasado años, lo más parecido a una cuarentena que he vivido creo que fueron mis paperas de pequeño. Recuerdo haberme tirado días y tardes enteras de rodillas dibujando caras de señores con chistera sobre una silla de asiento circular en el cuarto que compartía con mi hermana. Supongo que sería la fiebre, pero no recuerdo ni la fiebre ni otra cosa, salvo que me venían a ver de lejos y que no me tocaban ni con un palo. Eso y la obsesión por aquellos señores con chistera sin parar en mis hojas pautadas de libreta. ¿De ahí me viene mi aversión por los banqueros? Puede ser. Y que quedé inmunizado contra ellos, por supuesto.

El Marqués de Salamanca fue un banquero.

El tiempo que estuvimos trabajando en el documental de Manolo Tena frecuenté parte del Barrio de Salamanca y aquí sí que puedo decir que fue por exigencias del guión. A pesar de haberlo hecho sobre todo en una calle que orillaba al Parque del Retiro, con lo mucho que purifica y asilvestra esa cercanía, juro que por allí hasta las asistentas que bajaban al perro con el pico de la falda blanca asomándoles por debajo del anorak y los conserjes de mono azul de mantenimiento de los edificios "señoriales" cuando salían a echarse un pito, se comportaban con un aire y con un meñique cursi en los andares y estares que no he conocido en ningún otro barrio de Madrid, los Austrias incluidos. Algo untuoso y suficiente se les pegaba en la piel a las "personas normales" que trabajaban para ese Barrio-Urbanización de herederos millonarios venidos a menos, aristócratas rancios y banqueros con el monóculo en el culo de ahorrar incluso lo que cagaban. Ni en los bares con apariencia estándar se libraban de la pose, no digo ya de los precios hinchados. Y los comercios, de verdadero pasmo... Zapaterías a quinientos euros el zapato solo, joyerías de perder el reloj propio si entrabas, fruterías de ir a adoptar un kiwi, peleterías redundantes de zorras para zorras, tiendas exclusivas de muebles exclusivos para gilipollas y galerías de arte de pagar la pastizara por la mierda con monóculo de antes, ahora firmada y en el escaparate. Manolo es que vivía en Ramón de la Cruz y su hermano tenía la productora en la calle que dije antes, así que pocas maneras había de escapar de allí como no nos fuéramos todos de excursión a Benquerencia de la Serena, Badajoz, cosa que hicimos a la que tuvimos la mínima oportunidad... Las caras de señores con chistera de mis paperas de pequeño como las máscaras de chinos mofletudos que sacaba Terry Gilliam en "Brazil", los Barrios de Salamanca de cada uno.

Iba a lamentarme por la muerte hoy de Julio Anguita, pero creo que ya lo he hecho de algún modo. Le había cogido cariño a ese hombre. Siempre representó el idealismo de la izquierda para mi. Su punto quijotesco. De acuerdo, de vez en cuando era como era, pero todo lo que tenía de orgulloso y enfático lo tenía también de honesto y lúcido. Cuando se ponía de mármol para que lo citara la historia tenía su punto de pedantería, sí, pero ese mármol también amedrentaba a los fachas, que sabían que en cualquier momento podía lanzarse de cabeza contra ellos. Era bravo y también le tenía alergia a los señores con chistera, los profesionales de la política, del capital y de la corrupción, tantas veces de la mano. Descanse en paz El Califa. ¿Podrán reunirse más de diez personas en su funeral en Córdoba? ¿Habrá misa? Los rojos podemos equivocarnos en nuestras convicciones lo mismo que los beatos de derechas, pero reconoced que, después de muertos, si el rojo se ha equivocado, el cielo sólo puede ser una sorpresa agradable; y si toca lo otro, para un rojo el infierno es una pista americana más. Los que sí arriesgan de la hostia son los beatos de derechas, porque el cielo al que aspiran sólo puede ser de pago y no por méritos de bondad, que han sido y suelen ser malos malvados malignos de por vida, por eso invierten tanto en curanderos con sotana y charlatanes de púrpura que cobran por enseñarles el piso piloto en tonos celestitos. Pensad que si los fachas tienen razón con su Más Allá encima van al puto infierno. Y ellos sí que no están entrenados después de tanto conserje y de tanta asistenta...

Parte de los aplausos de hoy irán por Anguita. Murió un político íntegro. Todos los demás deberían agachar la cabeza en señal de respeto y vergüenza. No lo harán. Incluso los hijos de puta de los fachas se descolgarán con algún elogio. Como diría Pérez Reverte, lanzadas a moro muerto. Viva Córdoba. Unas bravas para todos, Rosa (Aguilar). Busque usted La Internacional en spotify.

UN SELFIE PARA LOS MANIFESTANTES DE NUÑEZ DE BALBOA...



Nuestro abuelo salió a correr por vuestra zona y nos mandó esto... Sus nietos estamos por ahora en casa respetando la ley y cuidando la salud de todos, pero ya saldremos, ya...

HOY MÁS QUE NUNCA...


Vas a pinchar un enlace, se recoloca hacia abajo la pantalla de improviso y el puntero del ratón marra en un icono del paisaje como cuando al tirador le mueven el codo por accidente. Y se abre el banner con el anuncio de una universidad con fotos de felices alumnos... Antiguos alumnos... Alumnos muertos. Por los tonos vintage, los degradados celestiales y los sepias, felices antiguos alumnos muertos. Si esa es la primera impresión, la cagaron los publicistas. Pero luego aparece el rótulo con el destacado "ve más allá" y todo encaja perfectamente: los publicistas la cagaron y el anuncio es espantoso. Casi un: "Ve hacia la luz, Caroline". Y tú vas a estudiar en el Más Allá, ahora que no puedes salir de casa... Tras las risas y el catch para subirlo al blog, recordé la valla publicitaria gigante que tuvo que retirar Iberia del cementerio de Chacarita en Buenos Aires y que veían todos los pasajeros cuando su avión descendía para la maniobra de aterrizaje: "Con Iberia ya habrías llegado".

viernes, 15 de mayo de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (63º DÍA DE CUARENTENA)


Todos los periódicos abren con fotografías de las manifestaciones de ayer en el Barrio de Salamanca. No son cuatro, pero tampoco cuatrocientos. Los suficientes como para no estar todos paseando en tan poco espacio, así que sí, se están manifestando contra el Estado de Alarma incumpliendo no ya el mismo Estado de Alarma, sino las órdenes de las autoridades sanitarias. Sí, las mismas que nos recomiendan no fumar y que luego también se benefician de nuestros impuestos, pero a lo gordo: si te contagias la culpa es tuya, te has saltado la ley y tendremos que arriesgar vidas para salvar tu puta vida de egoísta en un hospital que acabáis de colapsar tú y los que son igual que tú de mierdas... Más o menos.

Así que quiero tomarme esta actitud de los millonarios desde un punto de vista positivo. Mis queridas marquesonas y mis queridos parásitos rentistas de Loden han salido a la calle libérrimamente porque quieren morir como los sanitarios, en solidaridad. También quieren ser delincuentes por un ratito como lo son siempre a sus ojos los comunistas que piden pan y trabajo para los pobres. Y, por supuesto, ellos quieren luchar contra la Dictadura del rojo de Pedro Sánchez como los adolescentes cuando se rebelan contra sus padres, y los de estos sí que fueron efectivamente Dictadores de los de fusilar, no de los de mandar una separación física de dos metros entre unos y otros, por favor...

Aunque parece que el que estaba haciendo su propia cacerolada golpeando con un palo de golf en una señal de tráfico no fue tan así, qué lástima, y el palo de golf era una escoba. La imagen era magnífica. Como ver a Luis XVI con su pelucón y su bastón de ballet dirigiendo una partida de verdiales... Un palo de golf para protestar contra su derecho vulnerado a comprar cuando le dé la gana en la tienda que tiene Cartier en la calle Serrano... Pero está casi comprobado que era una escoba, cachis la mar. La arrancaría de las manos yertas de otro conserje-almirante de inmueble caído por la Libertad de las Fortunas.

Pero si después de todo y después de toda la cuarentena pasada, acabo contagiándome con un coronavirus salido expresamente de las puercas fauces de una de estas alimañas fascistas del Barrio de Salamanca, sigo mirándolo positivamente, prometo curarme en breve, coger un taxi lo primero, arremangarme bien, y no parar de dar hostias a todo el que me encuentre desde la calle Nuñez de Balboa hasta el último bolardo del final de Ortega y Gasset... Ya conocen el itinerario. Están avisados. Positivamente.

 Y ahora vamos a lo malo: nunca celebramos castizamente San Isidro, pero hoy cómo apetecen unas tontas y unas locas y una copita de aguardiente en la Pradera de San Antonio, me cago en el misterio. Tanto más cuanto que nos vuelven a echar para atrás en lo de pasar la Fase 0 y no salimos de cajones. Diréis que no tiene toda la culpa la perturbada perversa de Isabel Ayuso, pero algo le toca en la gestión genocida de las Residencias de Mayores, algo le toca en todo el legado de recortes que perpetraron los suyos (y que defiende la tarada como si deconstruir El Escorial fuera una hazaña gloriosa) y algo le toca en la manera enfermiza, ególatra, desquiciada y niñata con que ha llevado la pandemia desde el principio contra el gobierno, contra los sanitarios y contra todos los madrileños. De no dar crédito...

Pienso en su corrupción de apartamentos de lujo y pienso acto seguido en las pizzas a granel con que están malcomiendo los niños pobres de Madrid... Y no, no es que crea que tiene la culpa la peligrosa inútil con ínfulas de Isabel Díaz Ayuso, es que hay que parar un coche Z de la policía nacional inmediatamente y denunciarla por Delitos de Lesa Humanidad.

Esa mujer no está de mi parte en la lucha contra el coronavirus. Esa mujer es el virus por muchas banderas que se ponga detrás para salir en la foto mientras está pensando en la manera en que Aznar, Esperanza Aguirre o Casado la van a premiar con su próxima galleta para perras.

Relato de ficción, señor fiscal, incluso en un diario, como si pudiera quedar alguna duda de que lo que estoy escribiendo no es más que una opinión personal objetiva e irrefutable acerca de la condición abyecta y canalla de una pija no elegida por la mayoría de los madrileños y que, sin embargo, puede regir nuestros destinos a su antojo de descerebrada de derechas, sin educación ni empatía para con la gente corriente que no puede beneficiarla ni en su bolsillo de codiciosa rapaz liberal del Manual de la Señorita Pepys ni en su autoestima enfermiza de pija pobre con complejo de inferioridad, juro que jamás volveré a contar mi dinero en un Starbucks...

Esto es San Isidro, que me ha cogido de medium hostia, y me tiene verbalizando.

San Isidro Labrador, pájaro de mal agüero, no le pegues más al niño que ya ha aparecido el peine.

Los aplausos de ayer bien, tirando a muy bien, sorprendentemente. Nos juntamos dos "Vamos" fuertes y el chaval del silbido entusiasta de abajo acompañó a los dos, sorprendido también, imagino. A ver si van a ser los fachas de Nuñez de Balboa que han empezado a contagiar... entusiasmo renovado. No hay nada cómo escuchar los pedos del enemigo para saber hacia donde apuntar tu sorna.

Como algunos perros labradores, San Isidro Labrador es un santo muy mariñeiro, de ahí las almejas de Santa María de la Cabeza de arriba.

Feliz día.

14 DÍAS DE CUARENTENA PARA SAN ISIDRO A SU LLEGADA AL AEROPUERTO


LA REBELIÓN DE LOS PIJOS (Por Joaquín Bosch)



Ser rico debe ser muy duro para la supervivencia. Y más cuando se reside en el barrio de Salamanca de Madrid, con un precio medio por vivienda de un millón de euros y unos niveles de renta que se encuentran entre los más elevados del país. ¿De qué sirve tener un montón de dinero si no puedes salir a gastarlo? ¿Cómo se atreven a decretar un estado de alarma que impide ir a exhibirse al club de campo? ¿Acaso la libertad de los elegidos no consiste en poder ignorar a las autoridades sanitarias? La protesta de la calle Núñez de Balboa está llena de contrastes y de historia.
Durante la guerra los aviones franquistas arrasaron buena parte de los distritos de Madrid, pero recibieron órdenes expresas de no bombardear el barrio de Salamanca. Así, los acaudalados que habían respaldado y financiado el golpe militar pudieron regresar a sus inmuebles intactos, mientras el resto de la ciudad tuvo que afrontar una muy ardua reconstrucción. También en los bombardeos se pueden manifestar diferencias de clase social.
Ese apoyo de los más ricos al dictador fue generosamente recompensado con todo tipo de prebendas, adjudicaciones, concesiones y chanchullos, en el marco de la corrupción estructural del régimen. Era prácticamente imposible consolidar una fortuna sin el beneplácito de los gobernantes. Tras la muerte de Franco, la Transición implicó una apertura en lo político, que posibilitó la entrada en las instituciones de partidos democráticos. En cambio, la continuidad de las élites económicas fue absoluta, más allá de permitir algunas incorporaciones interesadas para mantener su influencia, a través del mecanismo de las puertas giratorias.
Igual que el barrio de Salamanca no podía ser bombardeado, tampoco podían ser cuestionadas las prerrogativas de nuestras élites económicas. Ni en la dictadura, ni con posterioridad. Por eso se mantuvo esencialmente una estructura tributaria que en la práctica supone que las grandes empresas y las grandes fortunas del país apenas paguen impuestos, a diferencia de sus equivalentes en los principales países europeos. Como ya anticipara Antonio Machado, la mentalidad del señorito en España está vinculada a considerar que la patria son sus intereses y no el bienestar de todas las personas.
El egoísmo de clase, la falta de liderazgo moral y la ausencia de empatía hacia los distintos sectores sociales se ha evidenciado sobre todo en situaciones difíciles. Lo pudimos observar durante la última crisis económica, cuando se incrementaron las mayores fortunas del país, aumentaron enormemente las desigualdades sociales y surgieron amplias bolsas de pobreza extrema. Ahora mismo nos encontramos de nuevo en un momento muy delicado, ante el impacto económico de esta pandemia. Habremos de decidir cómo repartimos las cargas, sacrificios y privaciones. Y el gran misterio estriba en si alguien se atreverá por fin a poner el cascabel al gato de nuestras minorías más acomodadas.
Ese es el contexto de las protestas del barrio de Salamanca. Hay demasiadas ventajas que conservar. Desde mi respeto al derecho de manifestación, incluso en estado de alarma (si se adoptan las medidas de protección adecuadas), no puede sorprender que gran parte de la sociedad haya percibido algo más que una mera revuelta callejera. No puede sorprender que haya percibido insolidaridad, clasismo, prepotencia, frivolidad irresponsable, carencia de valores comunitarios, soberbia de casta intocable o desprecio por las normas sanitarias. No puede sorprender que haya percibido ese sentimiento arrogante de quienes se creen por encima de las leyes y del sentido común. Es demasiado impactante la comparación con el valeroso esfuerzo de nuestro personal sanitario para salvar vidas y de tantas otras personas que se están dejando la piel en sus actividades laborales.
Nos lo podemos tomar con humor. Esas algaradas presentan aspectos absurdos, ridículos o surrealistas. Pero nos equivocaremos si no captamos su profundo significado simbólico: la calle Núñez de Balboa es solo la avanzadilla y pronto presenciaremos un despliegue infinitamente superior. Está en juego si nuestras élites económicas amarran o no sus privilegios. El conflicto puede ser muy intenso, porque la experiencia les ha enseñado que la mejor defensa es un buen ataque. Y el áspero debate colectivo que se avecina no será ninguna diversión.
Al empezar una actuación memorable, John Lennon dijo con sorna que quienes ocupaban los asientos más baratos podían aplaudir y los que estaban en los palcos podían hacer sonar sus joyas. En el barrio de Salamanca han seguido ese espíritu y han irrumpido en la vía pública con la cubertería de plata, los palos de golf y el atuendo pijo algo desfasado. Exigen libertad para ir a comprar a sus tiendas selectas. Es una regla humana que nadie renuncia a sus privilegios sin oponer resistencia.

Gracias, Don Joaquín, gracias, eldiario.es

jueves, 14 de mayo de 2020

DIARIO DEL CORONAVIRUS EN ALGÚN LUGAR DE LAVAPIÉS (62º DÍA DE CUARENTENA)



Es el único chiste que he escuchado de viva voz en todo este tiempo de cuarentena y me lo contó Jose, el carnicero de la calle Argumosa, cuando les fui a comprar hace ya unos días:

JOSE
Con esto de la pandemia, ¿sabes cómo van a ser todos los niños que salgan dentro de nueve meses?

YO
Ni idea.

JOSE
¡Legítimos! ¡Todos legítimos!

También nos hemos cruzado esta mañana en la puerta del "Ahorramás" con el vecino del "Vamos". Mucho más alto y más fuerte en la calle que en su balcón. Increíble. Y no, no le dijimos nada. Tampoco sé si nos reconoció a nosotros, la parejita de las palmas desacompasadas por tanguillos, los del repique entre moribundos, ella monísima y él una gárgola con gafas... Los mismos que sacaron una bandera republicana con macetas el día de la República...

A propósito de la República, en el Barrio de Salamanca se están saltando las normas del confinamiento de puro fachas con banderas abajo en la calle. Protestan a cientos contra el gobierno. Es el tercer día en que lo hacen, parece. Y sólo algunas detenciones. No dos docenas de camiones y todos para dentro, falangistas, marquesas, banqueros y curas de paisano...

Lo raro es que estos imbéciles supieran donde tenían las cacerolas para hacerlas sonar. Me inquieta. Se lo preguntarían al servicio, supongo.

Tampoco han detenido al Arzobispo Cañizares en Valencia por congregar a multitud de fieles, olé mis huevos de Kinder sorpresa y olé mi capa roja de treinta metros como para que me pisoteen todos los fans de Leonardo di Caprio buscando un autógrafo en estampida... Sería bonito de ver al retaco soberbio sobrepasado por las circunstancias. ¿Cómo lo llamé en una entrada? Por su gusto por los textiles y en honor a una tienda mítica que había por la calle Atocha: "Bobo y Pequeño".

A ver cómo se da el aplauso de hoy. Creo que ya hay una decisión más o menos unánime para ponerle un "bonito broche final" este domingo. Ojalá. Los fachas ya están metiendo sus narices hediondas y este gesto de los buenos no lo merece.