jueves, 14 de junio de 2007

FARRA AUSTRIACA





No venimos del mono, vamos hacia él
-GOBINEAU-

En lo oscuro y al tanteo, no hay culo feo
-GRAFFITI DE MINGITORIO BONAERENSE-



Correntada de amigos
Que el alcohol hace pis de gato
De bar en bar

Ahora sólo quedamos tú y yo
Y sobrios como dos pésames en el confeti

No lo pensamos mucho
De este lado de la sonrisa

Madrid lleva tiempo sin desastres así
Caminándole los cien muslos
Uno a uno
De garito en garito
Y hasta el amanecer

Bajo la amenaza de Cascorro
Geniales
Aún pudimos recitar los deneís mutuos
Que revelan una amistad de muchos años
Y mucha calma


De LA PUERCA ROSA

LOS LABIOS IMPRECISOS


La sonrisa desapareció en el rostro de Mattone y en sus ojos apareció una mirada técnica. Hart no parpadeó cuando le oyó decir:
-Empezaremos por un trabajo dental. Tienes demasiados dientes.
-DAVID GOODIS-

Eran los ojos de un hombre que está dispuesto a causarte algún daño,
pero no eran los ojos de un médico
-ERIC AMBLER-



Me voy a explicar por heridas buenas:
Es buena la herida del marcapáginas en el libro
Buena la cuchara que entra en el flan casero
Bueno el tajo de mi padre en el yeso
Buena la bravura de mi madre contra las numerosas patatas
El hueco de aire que me deja tu desamor en el pecho
La grapa que grapa tu foto en el carnet con mis señas
La incisión del palillo en el boquerón
La del whisky en tu alma
Y hasta la herida que tus gafas graduadas
pueden hacerle a un Picasso
Buena la herida del sol sobre un dormido
y buena la herida de una hora con números
sobre un hombre de arena.


De LA PUERCA ROSA

sábado, 9 de junio de 2007

EL SITIO DEL CERCO DEL ACOSO



Mírate a ti mismo con un ojo. Escúchate con el otro
-EUGENE IONESCO-

-No recuerdo. Tengo un hueco acá -se tocó la frente-. Me faltan diez años
-OSVALDO SORIANO-


Acude
Son más que yo
Acude
Tráete
Mis palomas han muerto asaeteadas
Y están muriendo mis botellas
Ojalá este último whisky y sus palabras logren que vengas

Me rodean los enemigos
Y son maravillosos

Corro desesperado dentro de mí
Y les reto desde las almenas
Mis ojos, mi boca, mi sexo
Les hacen retroceder hasta la distancia de un brazo
Pero vuelven al poco

Son maravillosos
Y yo necesito refuerzos

Son más que yo
Siempre quedará alguno
Que trate de poner su bandera en mi alma
Como un astronauta carísimo en un planeta conquistado inservible
De nadie
Una suela a la parrilla en el espíritu de un rodeado
La magnífica ceniza de fiesta que guardo en mi alma
Y que ambicionan los maravillosos
Acude

De LA PUERCA ROSA

viernes, 8 de junio de 2007

EL EXTRANJERO


-Lo que pasa es que en lugar de puerta hice una claraboya, estilo gótico,
como de renacimiento. Lo que pasa es que no les gusta reconocer
los conocimientos, les falta ignorancia
-CANTINFLAS-

In manus tuas, Domine! –dijo santiguándose al trasponer el umbral
-BRAM STOKER-


Embaucados como autopistas
Desnudos, vestidos,
Aseados porque sí,
Divididos en oficios,
Por religiones,
Acostados por lujosas enfermedades,
Pagados,
Llorados
Y cagados y meados y cantados
Mañana tras mañana
Un hombre y otro hombre y
Una mujer y otra mujer
Diarios

El tigre al que se le borran las rayas
La pelota que no botará para siempre
El amor y la alegría
He visto el color azul
Dándose de cabezazos contra una pared de azulejos blancos

Aullando de dolor,
Tirado por motos,
Arrastraría sobre una calle cubierta de cristales
Al adolescente que fui

Lanzarse contra la importancia
Arremeter
Arremeter a modo de destino
Ser cuchillo, rayo, cabrón.

Tal y como se presenta el sexo
Wagner acabará sonándonos
A música de aeropuerto.

Comprarás una madre en oferta
Antes, única y cara
Ahora, entre muchas

No creo que sobrevivamos
Sin dejarnos algún hueso.
Ya ocurrió con una costilla.
Ahora no sé que bestia se nos exigirá al lado.
Qué estúpida carrera
Para vernos el culo los unos a las otras.
Llegar al horror a saltitos ridículos:
Poinqui poinqui poinqui...

Deseo el cuerpo de una mujer
Sólo su cuerpo, y ni siquiera entero.

Me canso de beber por vosotros.

Quisiera tener alguna vez esperanza en la Bomba
Aquellas bombas nucleares no.
Hablo de la Bomba.
Esa que han inventado en secreto.
La nueva.

Hablo del lejos que tengo en los ojos.

Una especie que aún le teme al fuego
E inventa todos los días un champú nuevo.

Este asco.

Poinqui, poinqui, poinqui



De LA PUERCA ROSA

jueves, 7 de junio de 2007

CRÁNEO CUBILETE



1. f3, e5; 2. g4, Dh4 ++
-MATE DEL LOCO-

Coloqué la bolsa bajo el brazo, me dirigí al mostrador y pedí un café.
-¿Sabe que tiene sangre en la camisa? –dijo la mujer rubia.
-Ya sé. La uso así.
-HADLEY CHASE-





Se me fueron los interruptores
a pedir a la calle
y hasta la oscuridad reclama un pan de mis ojos
siendo de día.

Una jauría de cerrojos y de persianas
se está comiendo mi nuca
y es que he tirado el amor dentro de mí
como un dado
y ha vuelto a salir el siete.


De LA PUERCA ROSA

REDONDO DE HUMANO



¿Cómo sabes si la Tierra no es más que el infierno de otro planeta?
-ALDOUS HUXLEY-

Y así vamos adelante, botes que reman contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado
-SCOTT FITZGERALD-




Todos parados, juntos, distintos,
sobre la misma puta tierra idéntica.

Serenos,
sin velocidades
ni tecnologías,
hablándonos uno a uno
y contándonos los porqués
y los amaneceres,
de cada cabeza y de cada monte,
hasta el abrazo y un Principio.

Mirad los muertos por nada,
los enterrados
y los otros,
la inmensa maraca con muertos
que es el planeta.
Cerrad los ojos y saltad en vuestras casas.
Escucharéis el sonido de esta tumba

No somos una bola de helado
Girando en el infinito


de LA PUERCA ROSA



SALUD DISTINTA


En Rusia, hasta el pasado es impredecible
-TATIANA TOLSTOI-

Los días no adquieren sabor hasta que uno escapa a la obligación de tener un destino
-ÉMILE CIORAN-



Hieren las alas de los vencejos.
Trazan nombres de cadáver en el aire.
Los gimen con sus pequeños pulmones.

Duelen los retrovisores de los taxis.
Fotografían caras que se quedan.
Reojos a muertos en el formol del azogue.

Observa la cadencia de las camareras uniformadas.
En la fiebre de la espera te traen copas que ya bebiste.


De LA PUERCA ROSA

DOBLÓN DE GOMA


Confía en Alá, pero ata tu camello
-ALÍ-

El gozne que rechina es el que consigue el aceite
-MALCOM X-


Se acabó el dinero pero siguen los sueños, amor
Y seguirán mientras no perdamos la cabeza
Podemos bebernos la pantalla líquida del portátil
Fumarnos las sillas de enea
Pediremos prestado un pollo que piense como nosotros
Lo asaremos en el láser del compact disc
De postre, miraremos portadas
De café, nos tocaremos despacio el pelo

Mañana tampoco habrá dinero
Y tampoco habrá problema
Si nos quitan el gas, flotaremos menos,
Pero nuestra buhardilla niña
Seguirá aquí arribota

La luz nos la cortaron en la pubertad
Contra eso no pueden nada
Cuando las cosas se pongan mal de verdad
Siempre podemos irnos a alguna costa de nuestras frentes
Vivir de lo que pesquen nuestros ceños
Dormir bajo nuestros flequillos
Como dos músicos despedidos

Aunque nuestras ropas estuvieran sin pagar
No las necesitamos para querernos
Esta noche nos volveremos a besar carísimo
Y nos acariciaremos sin urgencia
Millonarios
Todos los finales de mes
De nuestros cuerpos
De LA PUERCA ROSA

AHÍ FUERA




Es necesario soplar sobre algunos resplandores para obtener buena luz
-RENÉ CHAR-

Flaca, no me claves tus puñales por la espalda. Tan profundos no me duelen, no me hacen mal
-ANDRÉS CALAMARO-




De la calle, todavía con su olor a ruido,
todavía con migas de rostros en la mirada que lavo,
te traigo siete prisas de colores.
Dos de ellas tienen desconchados los minutos.
Quizá no coman pelusa a sus horas exactas,
pero son bonitas.

Mira esto también: un empujón ligero.
Aún no tiene música.
Se entiende que sólo lo han usado una vez
y no como a estos siete pobres destellos azules.
Una preciosidad aunque sean de ambulancia tardía.
Estaban tan asustados...
Si no los quieres, abrimos la ventana y que salgan.
El moribundo me dijo que apenas hay que alimentarlos.
Un grito no muy alto por las mañanas
y los lunes una postal con playa vacía.
Piensa que brillarán preciosos cuando nos duela la cabeza.

En la bolsa pequeña, café y tabaco.
En la bolsa grande, más almohadas, amor.
La manada de ayer cambió la ruta.
Hoy, apenas una docena,
Y corriendo mucho.

Eso sí, traigo dos de cincuenta sueños
y una pequeñita
soñada sólo por un lado.
¿Has escrito algo?
Traigo un hambre de lobo.




De LA PUERCA ROSA

LAVAPIÉS 49



¿Dónde encuentras un caballo sin patas? Donde lo dejaste
-JOSÉ DARÍO JAQUETTE-

Y un día te das cuenta de que ya sólo sirves para masturbar escayoladas
-JESÚS ANTÓN-


Tocados por el frío de lunas raras,
erguidos incluso tumbados,
viven en el fondo del cajón de todas las ciudades
como relojes parados, como fotografías.
Tienen nombres secretos
capaces de suscitar el fuego o el llanto.
No les importa matar o morir
por un perro Un envoltorio Una hoja
El futuro es nuestro problema,
no el suyo.
Un día llegaron azules y brillantes y callados
y eligieron descascarillarse a solas
junto al lento temblor de una ruina de piedra o carne,
alguna mujer Algún hombre
Los niños se manchan las manos
con la pintura de sus hermosas cabezas
y las madres nos pegan

De LA PUERCA ROSA

RAZZIA





Sí, es cierto, gasté mis codos en todos los mesones.
Me amaron las doncellas y preferí a las putas
-JORGE TEILLIER-




Los Beatles muy flojito
y el café haciéndose
por si quedara alguien en la cama.

Una camisa nueva
y encender la escalera
cigarrillo abajo.

Busco tanto árboles como mujeres,
risas o pirámides.

Mi hambre tiene los ojos alegres
y no sabe de precios.

Las manos en los bolsillos
y os estoy abrazando.

Llevo tiempo sin darme del todo.
Los caballos de piedra comerán de mi vello púbico
o volveré a casa con algo roto.
Estas mañanas crecen así:
Con mercromina Con escayola Con granito,
relinchando en el portal.

La carcajada en mi costillar
que me hace ver las estrellas
de dolor FELIZ.

Dejad paso, que os voy a querer a todos.
De LA PUERCA ROSA

martes, 5 de junio de 2007

HERIDORES



Entre dos males siempre escojo el que nunca había probado antes
-MAE WEST-

Si se le invita, declina el ofrecimiento en el acto
-FIODOR DOSTOIEVSKI-




A plena luz
Hambrientos en la noche
Bajo el mismo sol de los gritos en el mercado
La misma despejada claridad en las plazas desnudas
Y en los desnudos brazos de las mujeres
Que llevan niños y verduras
Hambrientos y depredadores y nocturnos
A las doce del medio día
Ante una copa Un libro Un pecho Una música

Tenebrosas alimañas de camisas blancas
Envueltas en humo de tabaco malo

Los hambrientos y los desesperados y los cínicos

Dulcísimos
Acariciando perros
Devolviendo pelotas
Saludando

Los dañados, los horribles, los asesinos miopes
Maravillosos
Hambrientos recién comidos
Sujetos a la tierra por zapatos de castigo
Por memorias de castigo

Invulnerables a la felicidad
Los perfectos emboscados

Cada alma tiene el suyo


De LA PUERCA ROSA

BIOLINES


En el fondo de toda lejanía se alza tu casa
-HERMANN BROCH-




Es hora de un susto
a las palomas con las manos en los bolsillos,
y decir:
¡Amigos, Ventanas, Olvido, Pan, Alegría!

Hora de un gran Basta
con los alféizares y las postales,
un Gran Dejadnos
sin destino,
como los pequeños fuegos borrosos
por los que apuesta un niño
entre las llamas nítidas.

Es hora de otra falta de respiración
en las miradas.

No sé si es el tiempo,
ciertas caras de gente muerta,
algunos fríos,
pero voy a hacer una hermosa estampida con los viejos aplausos.


De LA PUERCA ROSA

PARAFERNALIA



¡Diablo de chico! ¡Cuándo acabaré de aprender sus mañas!
-MARK TWAIN-

-Quiero ser el primero.
Quiero ser decapitado de pie,
y quiero que por cada paso que dé
una vez que mi cabeza haya tocado suelo
se salve uno de mis hombres.

-KLAUS STÖRTEBECKER, PIRATA DEL ELBA, DOCE PASOS-


Al amanecer
rasguea el planeta su guitarra
y suenan despacito sus ciudades meadas.

Los dos dedos que sujetan mi cigarro
son las muletas de este sol viejo, amigo.

Qué quieres que vea
un dulce escapado,
si yo me asomo a las gafas
y soy una emboscada

Déjame así, recién levantado.

Déjame demorar vida y obra en la ventana,
con el frío y los helicópteros,
con mi nada y la bondad
en el acantilado del día.

Sonrío, me rasco y peso mientras
preciosos violines que no existen
hacen de cristales que no están.


De LA PUERCA ROSA

EXTREMIDADES SUPERIORES



¿Qué le ocurre al agujero cuando el queso ha desaparecido?
-BERTOLD BRECHT-

Pienso en ti, y estoy tranquilo. Tú vigilas sobre mi trabajo, pero no lo humedezcas demasiado y no lo toques con los dedos
-AUGUSTE RODIN-




La memoria de mis manos me antecede
en los pechos de mi madre.
El lenguaje ya fueron ellas hablando en su cara buena.
Que luego viniera yo,
siempre vine detrás de mis manos.

Dicen que la mano que antes ve la luz es la diestra
y que la oscura, la siniestra, es la izquierda.
Las mías, juntas, encienden velas
y me ponen abrigos,
sin saberse de un lado o de otro.

Han descifrado, juntas, las claves de la mujer
y la calma del amigo.

Juntas, han peleado.
Juntas, han abrazado.

Su memoria me supera.
Y su conocimiento.

¿Qué puedo yo contarle a una mano
del placer de un café caliente?

¿Qué puedo explicarles del trasfondo de un pezón?

Su inteligencia es diez veces superior a la mía.
Una profunda biografía
de superficies
y calores
y pesos
como diez personas con dos ojos cerrados.


De LA PUERCA ROSA

¿Y ESTE ES EL LADO LUMINOSO?


ROSARIO DE DIENTES



¿No se tratará más bien del sol artificial captado en los estudios de Hollywood, que se reaviva cada noche en todas las salas de cine del mundo y cuyo haz animado, sonoro y luminoso, pero cargado de una luz extraña, altera efectivamente los cerebros, y cuyo trágico cono de sombra barre de una manera invisible a todo Hollywood en pleno día y hiere el corazón, por eclipse o por envejecimiento, de los desilusionados y de las estrellas...?
-BLAISE CENDRARS-

Señora, soy un caballero retirado de los negocios, antiguamente presidente del Sindicato pambritánico para la fabricación sistemática del queso de huevos y vegetales de Bagdad
-BERNARD SHAW-





Parad la noche.
He visto cajas de fruta con cabezas de enamorado.
Parad las camas,
las esquinas.

Las novelas eran una trampa.
Os lo habéis llevado todo a la boca y estaba envenenado.

No habrá más luna iluminando nuestras espaldas
mientras corremos desnudos por el capó de los ríos.
Arden las siete caderas que rodean la ciudad
y arrojan hijos apestados en nuestros pozos de sabiduría.
¿Qué fue de nuestras manos?
¿Dónde envejece el primer beso?

Quemad las cartas.
Arrancaos el pelo,
los ojos.

El primer túnel no necesitará cabelleras de oro,
ni miradas celestes.

Para cavar sirven fémures, coxis de amante,
cucharadas de tierra arrancada con maxilares
que fueron mejillas de rosa.

¡Seamos absolutamente concretos!


De LA PUERCA ROSA

GOD SHAVE THE QUEEN


lunes, 4 de junio de 2007

PATRIA CHICA

" Sevillanismo"

Comparado con el sofisticadísimo baile por "sevillanas", el baile por "malagueñas" es un baile salvaje, de mendigos festejando al sol. Nuestros verdiales son fiesta pagana, de cuando los peores romanos politeístas, los más divertidos. Por eso, con todo, prefiero una buena orgía de moscatel y violines estrepitosos a "mírala cara a cara que es la primera", casetas privadas y gomina. Y cómo se ponen de estúpidas las personas con las sevillanas (baile). Si somos lo que bailamos, Sevilla es una puesta de largo y Málaga una fuga del hogar paterno. Item más: las letras de las malagueñas siguen siendo blasfemas y escatológicas, y las letras de las sevillanas las firmaría encantado el Papa de Roma, ole. Y que viva Málaga, señores. Larga vida al axarco.

domingo, 3 de junio de 2007

GURIS GUIRIS (2)


JACK HUNTER, MIGUEL LAGO; MIGUEL LAGO, JACK HUNTER: Cuando las series americanas pueden ser españolas y bicebersa. Y quien dice bicebersa, dice bicebersa. GURIS GUIRIS, por el santo morro y la santa compaña haciendo autoestop.

jueves, 31 de mayo de 2007

EL VENENO DE LOS TRENES



-¿Cómo puede ser tan dulce un hombre tan duro?
-Si no fuera duro, no estaría vivo. Si no pudiera ser dulce, no merecería estarlo
-RAYMOND CHANDLER-



Dan tu nombre en la vieja estación.
Son los amigos muertos por megafonía.

Arcada de orillas en tus ojos
y esta pena llena de fechas.

A su manera, los espejos también son relojes.
Las manos, las únicas maletas para toda la vida.

Compra una petaca de vapor,
una postal con su paisaje bebiendo.

Majestuosamente roto,
fuma en la espera.

Recuerda los cuerpos.
Cuantos palacios ardieron sin que cesara la música.
Recuerda la furia de las entregas,
los tibios adioses.
Piensa en las verdades que hay que olvidar.
Mira tu cabeza,
ahora que es tu propia alma,
ahora que te vas para siempre,
y dan tu nombre en la vieja estación.
De LA PUERCA ROSA

GEOGRAFÍA TOLKIEN


LITURGIAS



... Sin embargo, el capitan Ahab no dejaba en absoluto de observar
las principales formas y usos del mar
-HERMAN MELVILLE-




Pensaremos en los hospitales,
en su preparación blanca para el dolor,
y saldremos a la calle
a comprar un ron añejo.
Has de comprobar que la botella huela aún a machete.
En la misma tienda,
limones verdes de juguete,
no más grandes que un ojo hinchado.

Vuelve a casa.
Haz confeti de tus hielos.
Piensa dulce en ti.
Tendrás un daiquiri.

Otra preparación blanca para el dolor.

Desayuna eso y un cigarrillo.
Desayuna eso y mira los tambores indios del primer cigarrillo
tras las montañas de libros.

A qué mirar la cama vacía,
su nácar usado.

La mañana tampoco la traerá en su loncha de bocinas
y volverás a anochecer al mediodía,
en plena calle, buscando más ron añejo,
donde los mugidos de la luz y de la prisa.
Un hombre detenido y oscuro y apenas borracho,
la sombra más brillante,
el más helado y blanco de los enfebrecidos,
volando clavado.


de LA PUERCA ROSA

NOBLES, GRANDES, MÍOS



-Yo asciendo de una familia de humildes campesinos. ¿De quién desciende usted?
-LOUIS VEUILLOT-

Necesito extender este imperioso reino
Prolongar a mis padres hasta la eternidad

-MIGUEL HERNÁNDEZ-




Demolieron mi familia rascacielos.
En su polvareda de palizas brillan los besos
y las novias presentadas.
Nos sobrevuelan los helicópteros del rencor.
Pero yo me añado al desastre necesario.
Camino sus cascotes
como una nube con pies de bailarina.
Soy el niño jefe de los dibujos.
El niño maniquí de las camisas de colores,
ahora entre los años humeantes.

Veo el sexo festivo de mi hermana,
el sexo memorioso de mi madre.
Veo tu primera bici, padre, por fin.

Los abrazos no dados sueltan su gas.
Pequeños incendios de caja de cerillas.


Todos los ojos que aposté en el destino
(un libro, un cuadro, una película)
(Y NUNCA VOSOTROS).

Visto el acabóse,
qué policía sacará antes la pistola.

Qué máquina hará un parking
de nosotros.
De LA PUERCA ROSA

miércoles, 30 de mayo de 2007

CAMINO AL SOL




El veterano cruzó la Plaza Lavalle apretando el diario bajo el
brazo, como si se tomara la temperatura del miedo
-JUAN SASTURAIN-



Hay puertas que sólo se abren al horror
-JOSE MARÍA ÁLVAREZ-



Con todo



Quién dijo muerte,
si aún me hablan los perros.
Quién dijo final.

Al borde de mis cigarrillos
arden las mujeres
y comienzan todos los puertos.

En mi mano derecha una baraja de alas.
En mi frente juguetes centinelas.
Estelas de vencejos mis aceras
y bares de mil formas las nubes.

Quién dijo final,
si puedo amar.
Quién dijo muerte,si aún me hablan los perros
De LA PUERCA ROSA

JOYCE


Pensando en lo del folleto turístico (la muerte de los demás), James Joyce es uno de los que han dejado a cuidar al perro mientras ellos viajan. La posteridad. Perrito Ulises. Un perro arisco, gordo y maoliente con el que nadie ha jugado a gusto en solitario, pero al que todos le hacen mimitos en presencia de los "entendidos" en perros ariscos, gordos y malolientes con prestigio. El único ladrido bueno que tiene el bicho es cuando dice "guau", se queda frito, y es Molly Bloom largando su monólogo en sueños.

EN EL NOMBRE DEL CABALLO




Sólo cuando el estómago está lleno, el fuego encendido, y no se ha andado demasiado durante el día, puede uno permitirse el lujo de soñar con una mujer desnuda y despertarse por la mañana ligero y espumoso, con una alegría como de ancla levada
-ITALO CALVINO-



Dame tus manos.
Serán mis ventanas este amanecer.
Tócame la frente y dime que ves
Un caballo ardiendo a lo lejos
Y no la vaca que incendia el sol tras los edificios.
Dame los ojos de tu fracaso de hoy.
Calentaremos café con ellos.
Haremos tiempo en silencio con ellos.
Haremos el amor con ellos.
Luego saldremos a la calle y estará.
Tú caminarás a mi lado como una cometa expectante
Y yo cortaré mi hilo de palabras.
Las tiendas de golosinas siguen siendo mejores que las joyerías.
Ya ves.
Elegimos cuarto de gominolas y dos chicles de padres lejos.
Hace sol
Y policía,
Pero pronto aparecerán las graciosas vespinos con comida
Y las majestuosas abuelas como suicidas romanas. Vendrán
Los gitanos con sus osos de lechuga y vendrán los músicos a pilas.
La plaza se llenará de milagros baratos, de espíritus tosedores,
De ángeles con un ala rota.
Tú y yo pasearemos entonces.
Entusiasmados en la masacre diaria,
Compraremos una barra de pan batuta
Y en nuestras cabezas sonarán mortadelas y jamones
Como cerdos con pesadilla.
Y reiremos.
Y entraremos en una iglesia pequeñita
Con almanaques de vírgenes camioneras
Y pediremos cerveza
Y reiremos
Y tal vez vuelva a cogerte las manos
Y a llevármelas al corazón
Y estaremos riendo de nuevo

Antes de que te vuelva a dar miedo mi caballo ardiendo lejos.


De LA PUERCA ROSA

martes, 29 de mayo de 2007

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (y 37)

Reconoced que estáis perdidos.

Reconoced que todo ha sido en vano.

Dadme vuestras vidas ahora
Y sólo serán mi desayuno aburrido.

Dadme vuestras vidas de cuando niños
Y lloraré agradecido sobre el plato.

El placer de saber que moriréis
Y el espanto de ver que vuestros hijos
Ya han comenzado a peinarse
Y me están provocando la inmortalidad
Antes de que alguien consiga llevarme
A casa.

No es odio.

Aunque no lo entendáis,
no es odio.

El amor
(la trampa de tela)
puede hacer un genocida
de un violín.

El amor
(la fosa tierna)
escupe desmayos
por los huecos de los novios.

Y no estáis preparados para el ridículo,
sino para el bienestar.
Como os han enseñado los anuncios
Y las tardes.

Como os han pulido las mañanas
Y los jefes.

Como os han embarazado las rosas
Y los juguetes olorosos.

Estáis tan perdidos que ya sois la referencia
straight ahead, cabrón

Memoria de genio
Para recordaros en vuestros mejores momentos
A la barbacoa
Al volante
A la pluma
A la nómina
Al sexo
A los niños
Al despacho
Al Uvedoblecé

El futuro con faldas
El futuro con pantalón de pinza

El futuro sin arrestos
De la Ley

HIJOS DE PUTA
El turbio niño Matomuero
Se caga en vuestros ojos
Amasa una bola
Con el amanecer
Y os la tira a la cabeza

El turbio niño Matomuero
Se hace un acordeón con el almanaque
Y suena la feria
De las mujeres sin barba
Y de los hombres de dos piernas

El turbio niño Matomuero
Os conoce bien
Entonces

HIJOS DE PUTA

Se acabó su muerte
Y empieza la vuestra

Los niños que no mueren
Se hacen de oro
Afilado

Sin odio
A por vosotros.




Buhardilla de Lavapiés, 2003

FOLLETO TURÍSTICO


sábado, 26 de mayo de 2007

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (36)


En el estrago de las peores banderas
Siempre los muertos inútiles
En la gloria de las mejores banderas
Siempre los muertos inútiles

Venid aquí y moriréis por algo importante

Arquead el lomo negro y sacudíos sobre la hierba
Estremeceos y boquead en la palma del niño gigante que soy

Cuando cierre mi puño
Podréis hacer el amor a oscuras

Voy a por vosotros
A veces mis dedos son como una carga de caballería
A veces
Como la salida de un colegio
A veces
Como la salida de un bolsillo vacío
Con pintadas de reyes, descubridores y cheques
En las paredes
Nosotros estuvimos aquí
Cazábamos filetes, discos, libros.
¿Adónde saldrán ahora los dedos?
¿Qué van a cazar desarmados?

La carga de caballería de los desnudos.

La elegante familia que desayuna reunida
Y alguien que pregunta: ¿Qué es ese ruido, papi?

Es el final.

Utilizaré la cola de las novias de cinta adhesiva
Y quedaréis pegados en ella como ángeles en lunes

Envenenaré el olor de los bancos
Y os golpearéis como moscas moribundas contra sus ventanillas

Artillaré las manos de vuestros santos
Para que disparen contra tanta plegaria
Vuestros rezos caerán sobre vosotros envueltos en llamas
Yo mismo me haré tirabuzón de humo negro en el aire
Caligrafía de epiléptico
Antes de ahorcar a alguno

No es una violencia gratuita.
Es una violencia cara.

El absoluto en una sopa de sobre
Mientras vosotros habláis de Dios

Tengo momentos de religión perdidos en el fondo de los cajones
Tengo momentos de amor perdidos en el fondo de los huevos

Malentendidos domésticos, de cama y de pelusa.

Con todo, puedo comer lo que vosotros dejáis al final de una frase.
Los eh con que arrancáis a hablar.
Puedo comer cosas innombrables, también.

O es el odio o es el tiempo.
Cielos encapotados,
Sexos con preservativo,
Un ángel con casco.

No hay energía que suba
De esas caricias,
Cuando antes matábamos gorriones
Con solo abrazarnos.
Pajaritos fritos, carne.
Nada que ver con golondrinas o dientes como perlas.
El hinchado milagro de una flor abriéndose.

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (35)

(shishhhhh...)



La felicidad de las compresas
Las palabras de un futbolista
El perfume de la independencia
La hombría de un coche

¿Qué mierda estáis diciendo?

La libertad en los relojes de mil agujas
El amor en una lavadora silenciosa
Los orgasmos en un cartón con sopa
El cielo en una tarjeta de crédito

¿Pero qué cojones estáis diciendo?

(La frivolidad es alegría)
(La ignorancia es normal)
(La crueldad es decisión)
(La monotonía es perfección)
(La muerte es orden de vida)

HIJOS DE PUTA
Acabaréis poniendo altavoces en todas las calles

Degenero en carbón sobre papeles
Y soy la línea donde me recojo y yazgo
Y duermo en barcos que nadie ha visto

Estos teléfonos llegarán a vuestras costas
Y subirán playa arriba hasta comeros todas las casas
Y los hijos y las madres y los padres
En silencio negro

Por mí y por la verdadera vida

Peces de colores en la hierba en blanco y negro

DESPUÉS DE ROCKY

"ACORRALADO", novela metafísica de sentimientos. Primera parte.

viernes, 25 de mayo de 2007

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (34)



No haréis venir la noche con vuestro mando a distancia
Por una vez
Os achicharraréis en mi Mediodía.

La carrera de goletas de “El Mundo en sus Manos”
(No es una carrera, es una regata)
La CARRERA de goletas de “El Mundo en sus Manos”

La Peregrina y la Santa Isabel
Al mismo nivel que una cebolleta a la plancha
O acariciar la frente del perro moribundo que me amó

La puerta de ciertos comedores de beneficencia
Donde se intercambian manzanas, libros y bufandas
Al mismo nivel

Los helicópteros tienen un motor auxiliar
Pero si les falla la infancia
No pueden planear
Y caen en tus manos

En esas puertas, calcetines, gafas
Y bulbos de flores envueltos en periódicos

En esas puertas
Fetos muertos en los ceños
Mujeres herida, todas amor
Hombres herida, todos amor
Hijos vivos y tan lejos
Que los hambrientos sólo quieren
Músicas estremecedoras

Jazz Acuario.
Por un roto en la tela del cielo
Se ve parte de la casa de Dios
Un salón desordenado
Cajas rojas de aminoácidos
Pañuelos de papel
Un póster de “La Gran Evasión”
Steve McQueen en su moto alemana

Jazz de instrumentos cadáveres
Zombies de madera
Sonando a civilización desaparecida

También vosotros estáis ahí
En esas notas sin vida
HIJOS DE PUTA

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (33)

El helicóptero deja su aspaviento de pánico en el cielo
¿Dónde lo dejarás tú?

Vienen brillando por el horizonte
Las escamas de los Grandes Supermercados
La fila de dientes de sus nombres


El cepillo de dientes que cuidará vuestra encía
En la parada marcial de las anguilas
En el rigor mortis del plástico
También asoma por el horizonte

Y las maquinillas de afeitar que no pueden matar a una rata
Y las esponjas de gomaespuma azul
Como pulmones encharcados del jabón primigenio
Y los peines masajistas
Y las medias domadoras de varices
Y las zapatillas deportivas con relámpagos de luz
Como peces abisales de moda

Abro mi casa del horror a vosotros
Y moriréis dentro
Como adolescentes americanas

Abro mi casa del amor a vosotros
Y moriréis dentro
Como adolescentes francesas

Os he llamado HIJOS DE PUTA
Y sólo habéis parpadeado
No queréis problemas
Conocéis algunos locos
La solapa de la locura
Basta con no hacerles caso
Se mueren solos
Se les pasa

Pero yo no voy a morirme
Y no se me va a pasar

HIJOS DE PUTA

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (32)



La oralidad de los paisajes
En los cuentos con los que dormís a los cachorros.

La dignidad del trabajo
En los números simples.

El techo. El camino. La luz.

Daros un cuello de carne y otro cuello de aire.
Daros botellas con genio y botellas con no.
Daros platos con la cucharada siempre al sur,
Puertas de cuatro pomos y ventanas de cuatro fueras.

Pasaré al lado de vuestras mesas
Y curaré sus cojeras.
Rozaré vuestros brazos
Y todos los relojes se pondrán a las diez y diez.
Saludaré a vuestras mujeres
Y parirán un médico.
Saludaré a vuestros hombres
Y su coche nunca se estrellará.

Si mi bondad
Fuera terrestre.

I don’t need any help
Any God

Se me ponen extrañas venas en el alma
Cuando le canto a mis criaturas
Gusanos de pintura al óleo en el espíritu
Y es el juego final de sus colas

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (31)



Dame tu razón de peso
Pero no habrá más oportunidades
Para levitar.

Hoy estamos aquí.
Tu mujer y tu familia
Ya han descorchado tus bolsillos y su puente.
Déjanos descorchar tu cráneo.


El Dios de las Muecas.
El Dios de los Escalofríos.
El Dios de los Picores Inalcanzables.
A sus pies,
Una cabeza en llamas
Por cada ruego,
Y un recuerdo arrodillado.

Hemos de viajar más cerca.
Por dentro.
Armados con antorchas.

Y quemar nuestros propios monumentos.

Viajar más hacia aquí,
Donde ladran los caniches que le has puesto a tu corazón.
Más hacia aquí,
Donde los esternones arriados
Y la dentadura de Dios en un vaso.

Quemar todo esto.

La salud occidental de pedir los trasplantes por favor.
La hormona pegajosa que genera
La soledad
Y que llaman amor, cariño,
Pásame la sal,
Aunque no me convenga.

Es hora de arder bajo la lluvia
Como una hoguera vuelta del revés.

El mechero y el tabaco y el estanquero
Dentro de los pulmones.
El cáncer fuera,
Flotando como una pompa de chicle negro.
Airoso.

Arder de una vez por todas
Dentro.

Sin llamarlo amor.

Sin llamarlo
Yo.

Y daros vuestro merecido.

Daros
Fantásticas Mujeres,
Hombres Poderosos,
Deslumbrantes fiestas de sexo, comida y alcohol.

Daros lo que merecéis.

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (30)


Lo otro
Sois vosotros,
Despavoridos en los cajeros
Y en las camas.

Por eso los coches a toda velocidad.
Por eso las faldas breves.

De vez en cuando un
Sunday Bloody Sunday
En un vaso con hielos
Y helicópteros.
Los sofás como regazos
Donde os arrastráis
Sentados.

Por eso las medicinas no pueden tener colores atractivos.
Por eso la lentitud de los Domingos.

Los niños jamás se tragarán un nublado.
Han de sucederos alegremente,
Como un diecisiete
Al doble de ocho
Aunque no se le parezca.

No podremos contener todas las hemorragias
Sin perder algo de estilo,
Todas las rabias del molino
Sin perder un aspa.

Torniquetes en las muñecas
Rubias.

Mangas finas hacia las muñecas
Que se desangran.

Y siempre un perfume a Violencia Ilimitada
En la palabra Paz.

La espléndida herida que soy
Y que os busca
Como un camión vacío
Y rugiente.

El hombre que sopla sobre los amaneceres
Hasta encenderlos.

Su madre o el temporal que se aproxima,
¿Quién apagará antes las velas del muerto?

Y una botella de leche americana
En las Puertas del Cielo.

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (29)



Yo no soy yo.
Los espejos son mentira.

Soy los tanques y los caballos y el aire negro del medio.

Soy este odio calmo.
Las ganas de haber vivido.

Y nunca, nunca, mis nombres, mis apellidos,
mi horror sabido.

Lo tremendo es estar a esta hora pensándote.
A ti, mi semejante. Ese honor que te doy.

Tú, que has matado.
Tú, que me persigues para saberte.
Tú, cerdo, mi amado prójimo.

Dame esas manos.
Dámelas.

Con ellas haré que te acaricien desde muy lejos.

Para que sigas matando.

Para que sigas queriéndome.

Para que notes la PALABRA
amor en tus ojos.

Ese insecto blanco y ligero en tus ojos.

Oigo violines y todos mis equipos de música están apagados.
Quizá muera, entonces.

Oigo recuerdos y todos mis equipos de música están apagados.
Quizá muera, entonces.

Cuatro patas para una mesa.
Cuatro puntos cardinales para que Dios nos pase un paño.

Qué más da escribir
Porque llueve o porque matas.
Lo único necesario es tener una mínima posibilidad de cielo.

Y dinero.

Pasta para decir “alumbre”
Con el esternón graciosamente inclinado
Como un meñique.
O decir “mierda”
Con el esternón graciosamente inclinado
Como un meñique.

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (28)



Un filón de buenos nervios dentro de mi cabeza
Quién los encontrara
Por ahora me apaño
Dando alaridos

Todos juntos y abandonados
como una metralla que trató de matar
algo importante
hoy olvidado

Es la música del bebamos
Haces una espada de madera
Con su viruta la flor que rechazará la muerte
Cuando trates de regalársela

Lo otro es morderse las uñas con dramatismo
hasta cien generaciones hacia atrás

Toda la bondad del mundo cabe
en un cuarto con un hombre solo

Cómo explicar
Que la verdad no es tan difícil
aun teniendo patas y desesperación y ojos huidizos
Que la vida no lo es todo Ni el dinero es malo
O que las mujeres se masturban pensando gilipolleces tales
Como que les acaricias el pelo o les coges la mano o les dices
Te quiero

El consejo de todo buen padre:
Nunca demuestres experiencia en desabrochar sujetadores

Incapaz de esto.
De esto. Insisto. De esto.
El suavizante de mi ropa es tan fuerte que se ha comido la cuerda de tender.

Creo que no estoy en mi mejor momento.
Sé de maldades. Sé de alguna que otra bondad que he visto.
De las pocas que he hecho no puedo hablar.

La última carga de la caballería.
Jinetes contra tanques.
Polacos contra alemanes.
Entonces sobrevivieron pocos.
Hoy, probablemente no quede ninguno
para recordarnos el escalofriante relinchar
de aquellas bestias descuartizadas al galope.

No sé si se siguen produciendo cargas así por el mundo
pero se me ocurre que deberían.
Enfermos terminales con cojones
eligiendo su caballo
y su tanque alemán.

No.
Un no con bridas de sí, en estribos de sí,
cabalgado por un hombre sí, enfebrecido y soñador.
Y enfrente bocas negras escupiendo fuego sólido.

jueves, 24 de mayo de 2007

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (27)


Pero aún miramos eclipses.
Aún el cielo.

Con unos calzoncillos ahumados, mirando eclipses.
Mirando para cruzar.
Humanamente.

Gelatíname a Dios, que lo estucho.
Luego lo vendéis.

El Jazz Acuario (la gente trabaja).
Una Memoria del Eclipse. En agua.
Hecha hielo, el agua. La memoria en jazz.
El Eclipse en Acuario.
Pobremente, arder. Finales
de leña tan en parte metálica
como de madera terminan siendo los huesos del que se sienta
y hace el amor en arial. En timesromán nostalgia.

Casi todos trabajan hacia delante, muchacho.
Al Gobi.
Con jersey de cuello alto, al Gobi.

Tres policías eran.
Azules, altos y armados, tres eran.
En un bar.
Yo bebía hacia una pared.
Los policías eran azules y altos y tenían botas progresivas.
Tomaban refrescos mientras la luna pasaba delante del sol.
No hemos conseguido nada desde la rueda.

Y la rueda qué cojones.

He de bajar a la calle.
Y estar.

Entonces el tiempo. O las máquinas.
Y abrazar o comprar.

No es una casa. Es un nacimiento.
Lloran.

La vuelta está tapiada.

Lágrimas jóvenes retroceden al viento en la flecha que viene.
El sol es polvo quemándose.

Una completa información sobre la vida. Sobre ella. Sobre
nosotros.
Una absoluta canción orbital.
Y sobre el mal.

Morir. Vivir.
No estamos tan lejos.

Es mi intento un millón, muchacho.

Espero que ahora sí.

En lo de vivir o en lo de morir. Espero que ahora.

No soy tan reloj como para despertarme según vosotros.

Y entonces. Entonces.

Es tremendo. Es tremendo. Es tremendo.

Soy muy pocos, pero todos valientes.
Bravos.
Enormes.
Una vez escribí enormes amados tiernos escritores
de madrugada.

¿La vida boquea y vosotros escribís?

Nosotros boqueamos.

Una vieja, grande, triste Costumbre.
Ese hábito.

Jazz acuario.
Un ritmo entre el molar de un Iguanodón
y una entrada de cine
con amigo en hospital.

Lo otro es progresar
hacia un rimero de camisas planchadas

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (26)


Los solos, los uno
somos menos.

La mayoría de las ocasiones somos menos, sí.

Vais a temblar cuando sepáis que ahora no.

Ahora yo soy más.

Para apestar bondad
hay que haberse echado
muchas risas con el diablo.

(El diablo es una desproporción)

Y saber soñar con los dientes apretados.

(Mi madre muriéndose lejos. Mi padre. Todos los amigos)

Me lamo en tu jazz y soy tu ropa.

Temporal.

Fieros de números,
sonoramente buenos en lo nuestro,
somos
la peineta de un pedregal. También
el clavel de foto
que se puso encima el maxilar de un pantano.

Estimula.
Nos mejora casa y círculo.

A los solos de bien, nos ocurre eso.

Pero horror CIENTOS vienen extra abrazos sonríe.

Humanamente.

El último mohicano de los silencios, de los abrazos, de llorar.

Un techo es por miedo
y la mayoría de las paredes están equivocadas.

Dios es afeitable, como sabéis.
Y de la Nada vive gente.
(filósofos, parados, adolescentes)

Pero está el tiempo.
La intemperie más perfecta que hemos inventado.

Te coge el corazón y te lo hace una cometa en el cieno.

Temporal.
Año 2.003
El cumpleaños del tiempo.

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (25)


2


Te lo decía antes.
Ahora te lo diré de otra manera.

Una película en blanco y negro.
La Ley de la Calle.
Lo único a color eran unos peces.

El chico de la moto los devuelve al río,
Pero lo matan.

Unos tienen sus pirámides.
Yo tengo estas películas.

Algunas caricias con su director en una silla director.
Algunos puñetazos sin amañar.

Ciertas abominaciones maravillosas.
Como el intermitente de un faro,
La inclinación de mi sexo.

(comer)
Follar no.
(beber)
(escribir)

Canciones de los Doors

Yo soy El Chico de la Moto dentro de tu corazón.
Vas a oir este caucho
y estos tubos cromados.
Mal vestido
y con esta sonrisa de saberte
voy a entrar en tus venas.

Exactamente.
Yo soy el que te circula por dentro.

Si no le cae ningún bicho al whisky me lo beberé enterito contigo,
sin conocerte.

Es este horror suave al tacto, amigo.
Casi un juego.

También esta furia torpe.
Las manos histéricas con que me hace abrazar.

Me sacarán de mi bondad con los pies por delante
y será una patada en vuestras bocas, hijos de puta.
Porque lo sois.

As Time Goes Bye.

Un sentimiento carísimo.
Toda la vida luchando para tenerlo.

Toda mi locura y toda mi energía para poder deciros:
queridos HIJOS DE PUTA.

Nunca haréis nada que yo no haya hecho.
Callad ahora.

Mi silla tiene un brazo roto.
No podrá jugar durante una temporada.
No podrá filmar.

Mi casa, mi pestilente buhardilla, sonríe bonito.

Os amo por estas cosas que ignoráis.

Queriendo amar, se ama.
Queriendo amar, uno acaba así.

Tengo la cara llena de colillas
y lo vais a pagar.

Es tanta la ansiedad que me habéis creado
que ahora voy a daros lo vuestro.

Siempre sois más.

Tenéis el más en los ojos
y no hay gafas de ese número.

SONRÍE AL PAJARITO


Mi amigo Javi, hijo predilecto de la Mahou y la pesadilla de cualquier tapa. Cuando saca una foto resultona con el móvil le pone enseguida un título majestuoso, como John Ford. De su muy concreto sentido del humor tengo yo mi primer Goya. Gracias, salao.

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (24)



Por la semilla de asco
Que se entierra con una colilla en una maceta
Y la necesidad de abrazos que nos enterraron
Bajo el esternón,
Estas copas que me cruzan el costillar
Como los mamparos de un barco muerto,
Estas penumbras habladas
Como fotos viejas de guerras viejas.

Por la punzada de luz
Que vive aún en algunas caras muertas,
Este segundo de lástima eterna
Y el alarido íntimo
Con que aprietan los dientes
Los últimos de la trinchera
Y ya vienen.

miércoles, 23 de mayo de 2007

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (23)



La gente que detiene un tractor con un spray antivioladores
Y la gente que no

Los míos y los vuestros.
Mis muertos y los muertos generales.
El album gigante de todos los putos muertos.
Esa cantidad de juguete y dolor.
El dolor de ese número enorme y exacto hace un segundo,
Ahora equivocado, rebasado, con muerto nuevo en el pretil,
En alguna cornisa en algún serife el recién muerto digital
Que todavía no soy

El vapor de ese triste número en la sartén donde blanquea un huevo
Y es la esperanza.
Y es la primera página de un reloj con la yema llorada
De los tontos y de los suaves y de los que primero pinchan
Los monstruos para comérselos en los cines
Y en los sofás En las colas del pan
En las colas del beso
En las largas filas del hambre de amor
De todos los amaneceres
Sin nadie en los minutos
Sin nadie en los pobres quizá
Sin nadie en los patéticos acasos
Con sillas vacías detrás de los ojos
Y ojos vacíos en las sillas.

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (22)


Tengo el tabaco de tercer pulmón.
Mi nombre es Angela.
Me llamo Angela.
Aquella chica se había drogado desde muy lejos
y hasta muy lejos.
Una anotación para hundir La Nave,
Plaza de las Descalzas.

Si Angela no hubiera muerto,
No la recordaría.

Por eso llevo mi alma sin saberlo.
Sólo a veces pesa.

Entonces repito la infancia
Como el crujido de una bolsa de plástico
En una alambrada.
Concluyo que puedo ser más feliz,
Pero no más tiempo.

Porque sólo somos eternos a veces
Eternos a la manera de un sobresalto
O como un tomate fantástico que nos comimos,
Recordado de repente.
Esa manera de ser eterno.


Pero hay que vivir como si no.
Tripulación de hombre solo Tanto ron
Y tan poco tiempo
Y la eternidad soplando a la contra
Y las gafas arañadas ya por el día de mañana
El Puerco Día de Mañana
Y en el meandro de una arteria el huevo de una mujer
O su cadáver
Atrapado en las ramas
Como un espantapájaros de sangre
Un cartel de carne
“Cuidado con la Perra”
Y la corriente que se remansa
Hasta una pequeña isla con cementerio
Y son lápidas de niños
Y lápidas de juguetes
Y hay un mono borracho que limpia la broza con una escoba
Todas las mañanas

A los juguetes muertos
Les llevan pilas nuevas
Todos los domingos

A los niños muertos
Les llevan niñas viejas
Todos los domingos

Y en la balsa negra de los sábados
La música rara
De una orquesta ardiendo
Río abajo

lunes, 21 de mayo de 2007

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (21)



El esquizofrénico no tiene algo parecido a una conciencia
Una voz interior
Básicamente, lo que tiene es un
Mariachi

La revisada costumbre de las copas
O desayunar cívicamente,
como un sastre ante una maceta

Se acerca un monstruo
Y sólo es un helicóptero afrutado
Con guirlache de asesino

Te pongo encima de un domingo
Y la lástima de las guitarras en punto muerto
Es que suenan los acordes de unas sevillanas
siempre

La manera risible de vivir. Nubes.
Letreros de tren.
Cartelitos con tu destino.
Culos de mujeres.
Las dos de la tarde de un sábado de qué año.
De qué mundo.

Hay de todo, menos para mí.
Figuras transparentes de acero.
Palitos de merluza sanos.
Dejo mi cara y viajo.
Dejo mi cabeza y regreso.

Demasiado poco dolor.
Llego tarde a las mujeres.
Llego pronto a las diosas.
Me quedo sin dientes y rezumo latas.
Bebo lo que me dan.
Podría fabricar agua. Me haría rico.
Me haría un hombre que hace agua.