lunes, 31 de diciembre de 2012

DE GANDALF Y COPLILLAS


El ácido fascista ya ha alcanzado las entrañas de la igualdad, de la libertad y de la decencia. Las babas del Alien de Franco fosforecen en la noche de este país. El mutante democrático controla los mandos. La respuesta de los buenos se cuenta por millones de muertos civiles en la indigencia, sin contar los asesinatos (algunos suicidios) de los miles de desahuciados y los fusilamientos burocráticos a los que han perdido su derecho a curarse o a defenderse judicialmente por ser pobres. Se han atrevido con todo y con todos como hicieron los nazis. El genocidio está sucediendo. La nueva raza aria son los neoliberales. El Post Capitalismo es el Cuarto Reich y Alemania vuelve a ser el país iluminado por el destino. Ahí van los trenes cargados de griegos, irlandeses, portugueses, españoles... Los colaboracionistas han sustituido a los antiguos gobernantes y ahora hacen el saludo financiero al paso de las tropas de ocupación... La Neo Lengua ha usurpado el puesto de la vieja lengua en la que todos se entendían... Los focos de resistencia están siendo diezmados por los antidisturbios... Los niños aleccionados en el Nuevo Orden... Los pobres, los débiles, los enfermos, masacrados... 

Pero como en cualquier película de terror histórico, uno siempre espera el momento en que surja el rayito de esperanza, esa pequeña llama de rebelión en algún lugar remoto. Esa luz.

Llevados por su prepotencia, su fanfarronería, su impunidad, quizá, no sé, quizá cuando se atrevan a tocar un símbolo, una persona, un paisaje... Quizá cuando traten de romper, execrar, humillar, manipular, abolir, recortar ese no sé qué que haga estallar una desconocida y brutal fuerza cósmica que los haga desaparecer de la faz de la tierra...

Como en las películas.

Ojalá sea en el año que entra y que aparezca pronto nuestro Gandalf o su doble de acción.

La manera definitiva de estar hasta el gorro.

Lo contrario, y para no perder el humor, la coplilla que me cantaba un amigo el otro día en un bar:

¡VINIERON LOS SARRACENOS
Y NOS MOLIERON A PALOS!
QUE DIOS PROTEGE A LOS MALOS
CUANDO SON MÁS QUE LOS BUENOS

Y la pregunta es: "¿Seguro que son más que nosotros?"

domingo, 30 de diciembre de 2012

sábado, 29 de diciembre de 2012

MI PRIMER AMIGO EMIGRANTE


En estas latitudes del desastre, supongo que todos tenemos ya algún colega, algún amigo emigrante. Por Alemania, por Argentina, por Inglaterra, por Canadá, por Estados Unidos... Ayer comprendí que mi primer amigo emigrante era Germán. Porque lo suyo no fue un viaje lejos. Por más que lo adornáramos con risas y con aventuras y con literatura. Lo de Germán este verano fue emigración. Ay, Germán, en África... Qué sorpresa tu comentario de ayer en este blog y yo sin llamarte. Viste al califa en lugar del Califa, el sustituto sustituible Ignacio González, y casi te supo a esa copa de vino español del pasodoble. El de la Piquer. Suspiros de España desde Costa de Marfil. Con Franco de nuevo por España y los españoles de nuevo por ahí, exiliados. Ya me gustaría mandarte una pata de jamón y una botella de Azpilicueta. O una estampita de la Virgen de Begoña... (y me matas), pero sé que te hará más ilusión un posavasos anarquista para que pongas tu whisky en la cara del Franquito que te ha tocado por esos lares. Alassane Ouattara, ahora que os habéis quitado al otro, que era peor, Gbagbo... (Mae lo puede poner junto a la foto de Bob Marley, si le gusta)... Quién te lo iba a decir, Germán. Tú que tanto arrancabas a hablar con "gabón", y ahora al ladito. Costa de Marfil. Seguro que sabes sacar algún fraseo de Duke Ellington en el costillar de un elefante, a falta de piano. Seguro que ya has visto el sombrero de Van Morrison por alguna callejuela de Abiyán. Seguro que ya te has hecho un sitio y estás a punto de rodar Memorias de África 2, la secuela desde La Bastida. Que vaya todo bien y a vernos pronto en España, que ya venden camisetas del 15M en el Corte Inglés, como avisaste... Un abrazo, amigo.

viernes, 28 de diciembre de 2012

HACERSE EL TONTO


Algunas especies animales inofensivas basan su seguridad en parecerse a otras más peligrosas. Abejorros que parecen avispas, anguilas que parecen serpientes, perros que parecen lobos. Y al revés. O alrededores. Especies animales peligrosas que basan su depredación y sustento en parecer inofensivas. Un antidisturbios cruzado de brazos, una rubia con peineta, un presidente de comunidad autónoma llorando en su discurso de investidura.

Ignacio González pone ojos de whisky a las cinco de la mañana en un burdel y dice que las huelgas han arruinado Madrid. Ignacio González pone ojos de pito doble y dice que los médicos no operan porque no quieren. Ignacio González pone los ojillos de dos rotos en el picardías de Santa Teresa de Jesús y dice que Eurovegas es una buena inversión para la Comunidad.

Si intentas hacer pasar un autobús de falangistas por una caravana de hippies, te sale La Oreja de Morfeo.

Si intentas hacerte el tonto, escupe el pelito púbico de tu dueña antes de que te arrimen el micrófono.

domingo, 23 de diciembre de 2012

CASILLAS, ALCALDE DE MÓSTOLES


Mira que no soy futbolero en exceso (sólo como los niños: por colores, por simbolismos, por pasiones), pero ayer me pegó un metaforazo en toda la cara con la imagen de Iker Casillas sentado en el banquillo. El tipo más honesto, más legal, con más talento y con más mérito del mundo, sacado del equipo por el descastado figurón y siniestro mediocre que tienen por entrenador. El despectivo y despreciable maleducado que prefiere arruinar un equipo con tal de hacer valer su ego por encima de cualquier ética. De cualquier decencia. Mourinho humillando a Iker Casillas como metáfora de mierda de lo que está pasando en este país. Que hemos perdido el concepto. Que nos dejamos. Que hasta Iker Casillas se deja. Que Mourinho es el gobierno y Florentino es la banca, y al Real Madrid lo desahucian. Lo humillan... Pese a no ser el equipo más modesto ni el que mejor puede representar al pueblo llano, pongamos que Iker Casillas sí. Y anoche le cortaron las manos. Por protestar contra la tiranía del tirano Mourinho. La cobardía del cobarde Mourinho. Aunque sólo sea por el paripé que hizo la banca con los primeros suicidios ante los desahucios, Florentino debería hacer algún gesto. Por ejemplo, arrojar al portugués por alguna ventana del Bernabéu. Eso sí que sería glamour, y no obligar a Del Bosque a aprender inglés. Lo siguiente sería nombrar a Casillas alcalde de Móstoles y ya tenemos el principio de lo que será la 2ª guerra de la independencia. Todo cambio tiene su comienzo. La que se montó en 1808 empezó en Móstoles. Bueno, un poco antes, cuando quisieron secuestrar a los infantes en carroza, en Madrid. Una carroza entonces. Un banquillo ahora. A cada época lo suyo. Si esta guerra va a ser económica, qué mejor que empiece por un banquillo...

sábado, 22 de diciembre de 2012

viernes, 21 de diciembre de 2012

LOS MAYOS TENÍAN RAZÓN


Cójase una fiesta pagana brutal, orgiástica, de culto a la fertilidad. Estaría bien una remotísima en el tiempo, muy anterior al cristianismo, de cuando los dioses eran unos hijos de puta a las claras. A cara descubierta. "Dame lo mío o te reviento, piltrafilla". La fiesta de la Diosa Bona Dea, o Fauna, o Maya. Por ejemplo. La celebración de la primavera. Baile. Comida. Vino. Coyunda. Desparrame. Por fin el buen tiempo, la cosecha, el recreo, la Vida. Luego llega el cristianismo y dice que esa fiesta es en honor de la virgen María desde que ellos se acuerdan. Ya saben, la cachonda diosa Fauna y la virgen María, fifty fifty, que lo dice un cura, carraspeando. Sincretismo, ejem. Luego llega la Comunidad de Madrid y dice que los mayos son goyescos, ellos con redecilla en el pelo (aunque estén calvos), ellas con corsé (de cremallera), y todos con borlitas y medias del Corte Inglés y bailando una cosa mutante entre la jota artrítica y el minué que no verás una foto movida de todas las que sacan los turistas. Costumbrismo, ejem. ¿Y ya nadie se emborracha? ¿Nadie sube trepando a los árboles con la pinga tiesa? ¿Ninguna mujer desnuda corriendo con flores en el pelo? ¿Ninguna flauta pánica en la espesura? Nasti de plasti, tío loco. Las "fiestas" evolucionan... Sirva esta introducción para afirmar que lo mismo que le ha ocurrido a la fiesta de los mayos le ha pasado al rock y a la buena música en general. Desde la brutalidad de sus comienzos antes de Jesucristo (Elvis Presley) al ganador de ese casting del Vaticano que llaman La Voz. El adolescente casado "superenamorado" que quiere ser ante todo él mismo. El que se peina con un tenedor de oro como su "coach" se peina con un sacacorchos del mismo material. El avatar pijo de Barbie, un Alba Ceteño con el alma negra como un plato de nata. La Voz. El Fin del Mundo. Los mayas tenían razón. Lo importante es el pelazo. Los mayos tenían razón. Todo degenera... Como respondió aquel torero andaluz al que acababan de elegir alcalde cuando le preguntaron por el motivo de su éxito: "Degenerando, hijo, degenerando...".

jueves, 20 de diciembre de 2012

BELLA POR DENTRO, BELLA POR FUERA


Sí, es Curri Valenzuela. La musa de la repugnancia. Supongo que puede haber una "periodista" más desagradable, tendenciosa, manipuladora, ultraderechista, rancia y tirana, pero parece que los americanos la tienen en algún laboratorio para usarla de boba química, difusora del mal rollo, por si cunde la alegría en algún país bajo su control. No hay por donde cogerla ni por donde explicarse que una cosa así aparezca en la tele maltratando por igual al periodismo y a las personas. Bueno, explicación sí que la hay, pero es criminal. Porque Curri, por especiar su ética abundantemente, no le hace ascos a ninguno de los matices de la sinvergonzonería. Ah, qué lejos aquel cuasi medio millón de pesetas que se pulió a cargo de TVE en restaurantes de lujo, allá por 1992... Aquellas setecientas mil pesetas en jamones de jabugo para regalarle a los colegas (Aznar incluido)... Bella por dentro, bella por fuera. Siempre sugerente. Le dejo la palabra a Sabina, que también le hizo una cariñosa polaroid como yo, mejor escrita y en Interviú. Porno duro.


Triste como una drogota sin papela
lerda como unas bragas de hojalata
torva como un andamio sin bocata
rancia como el sobaco de mi abuela
iletrada, follona, malandrina
tumor de las Españas



Y que de Málaga también era Tejero y los chanquetes siguen estando riquísimos.


miércoles, 19 de diciembre de 2012

LOS JUECES JUSTICIEROS


Al respecto de negarle o no la atención médica a los inmigrantes sin papeles (el dinero es papel, al fin y al cabo), el Tribunal Constitucional acaba de decir que es más importante la vida que el dinero. O sea. Oyes. Bueno, en concreto han dicho "la salud", no "la vida", pero porque no pueden permitirse lujos poéticos. Cualquier rendija en su solemnidad podría ser aprovechada por el vulgo para penetrar en la condición humana de sus miembros, y perderles el respetito. Chúpate el millón de páginas de jurisprudencia del Aranzadi, sácate tú unas oposiciones a juez, pégale codazos hasta a tu madre por hacerte con una poltrona en el Tribunal Supremo, en el Constitucional, o en el Corte Inglés Ceremonioso con toga y puñetas que más te guste, y sal luego al balcón a decir que si la salud, oiga. En realidad lo que quería anteponer este gobierno de sicarios del capital no era el dinero o los papeles o los permisos de trabajo (ja), sino la raza. La cosa de la piel y las distancias y las costumbres distintas. Con el permiso de los jueces o sin él, un negro , lo que se dice un negro, siempre será mal visto por las marquesonas y los descendientes de Fernando VII en un ambulatorio del Barrio de Salamanca. Aunque el negro, lo que se dice el negro, tenga permiso de trabajo, los papeles en regla, y un taco de billetes en el bolsillo como el mango de la fregona de Mazinger Z. Ellos son así. A qué vamos a extrañarnos a estas alturas del genocidio de pobres. De lo que sí me extraño es de que necesitemos jueces con arrugas labradas en oro en la cara para recordarnos lo obvio: que el bien está bien y que el mal está mal. Y aplausos, oiga. Que los lleven en volandas sus mayordomos al estanque de zumo de mandarina y que los masturben alegremente las ninfas del derecho natural, que se lo han ganado. Unos vejestorios resecos y resentidos (con el Gobierno y con la vida en general) que aprovechan la cosa de los inmigrantes para tirarle un pedo a Rajoy en toda la foz y que lo vea el pueblo llano. Esa demagogia. Los mismos jueces que no comparten procedimiento ni objetivos con ese otro excompañero suyo, Baltasar Garzón. El que no veía bien el tráfico de drogas, los atentados de ETA, los asesinatos de Pinochet, los republicanos muertos olvidados en las cunetas y el robo a mansalva de los populares en la trama Gürtel. El juez diferente. Que ya  tiene que estar podrida la justicia para que un tipo así no pueda ejercerla. ¿Por bocas? Puede. ¿Por advenedizo? Puede. ¿Por estrellita? Puede. Y hasta por torpe con los procedimientos. También puede. Pero no por malo. Ni por atreverse con los malos. Por estar con la gente y con su mismo sentido de la justicia.  Y eso os jode pero bien. Eso os revuelve las tripas y os inquieta en la merienda con la condesa. El borborigmo Garzón de vuestras entrañas. Así que a mí no me volváis a decir lo que está bien o lo que está mal en un balcón, que no os creo una mierda. Ya haremos los demás lo que nos parezca. Porque lo que era darles medicinas a los inmigrantes sin papeles y atenderlos de tapadillo, ya lo hacían los médicos bien nacidos. Por más que se opusieran los fascistas y por más que hubierais tenido la boca callada hasta ahora, que también estáis para una urgencia... Justicieros, que sois unos justicieros.

domingo, 16 de diciembre de 2012

CRÍA HIJOS Y TE SACARÁN... EL DINERO A SUIZA


En la presunción de inocencia de Oriol Pujol Ferrusola hay veinte segundos de risas enlatadas. Aunque logren demostrar que no hay nada ilícito en todo el trinque que se le supone al cachorro, por otra parte como siempre en esa casta (véanse todos los procesos amañados en la financiación irregular de Convergencia, los brutales casos de corrupción de Banca Catalana, Tragaperras -papelazo para su madre, Marta Testa-Ferrusola-, etc.), hay algo repugnante e indecente en una familia que escaquea más de 120 millones de euros a Suiza... y luego se dedican a dar mítines por ahí amando a su pueblo y profetizando la independencia. Ya, la independencia para su dinero. En Suiza. Neutral neutral. Al hijísimo lo han pillado bien con el carrito del helado, pero teniendo el árbol genealógico que tiene (la maceta del dinero o similar), le van a tratar mejor que al yerno del rey, que no tiene la sangre azul y el hijo de Pujol sí que la gasta barrada. Amén de otros cursos propios de la gestión de fondos ajenos, Oriol Pujol Ferrusola tiene la carrera de veterinaria, pero se ve que lo suyo definitivamente es la política, la financiación y el medro. Una carrera, sin embargo, la de veterinaria, que no tiene por qué extrañarle a nadie en el medio en el que iba a desenvolverse el cachorro. Como las mafias disponen siempre de un discreto médico a sueldo para casos de infección por bala y demás, entre tanto bicho también les hacía falta un veterinario de confianza. Por si alguna rata se pone mala. O un buitre. O un cerdo. O un gusano.

sábado, 15 de diciembre de 2012

LOS ENTRAÑABLES BUITRES CON BATA BLANCA


Desde los médicos cortesanos de Quevedo o los médicos peseteros de Balzac, pasando incluso por los médicos albañiles de las modernas clínicas de cirugía estética, los médicos y cirujanos deportivos de las estrellas del esguince o los curanderos americanos de folclóricas, la relación entre la medicina y el dinero siempre ha sido constante y fluida. También damos por hecho que esa medicina es, de por sí, privada y privativa por su misma relación con la pasta. Por más juramento Hipocrático con el que trate de disimularse la relación, el enfermo rico chasca los dedos y viene el médico, mientras que el enfermo pobre chasca los dedos y viene el cura. Así ha sido más o menos la cosa durante cientos de años hasta que a alguien se le ocurrió que era una injusticia de lo más injusta que entre la vida y la muerte de un hombre se interpusiera el dinero que tuviera o no para curarse de su enfermedad. Nunca importó que eso mismo sucediera en desastres tan igualmente mortales como las guerras por dinero, las hambrunas por dinero o el trabajo de esclavos por una mierda de dinero. Pero con las cosas de la salud, oye... Un miramiento. Se echaron cuentas y podía hacerse. Si todos, ricos y pobres, consentían en ello, los gobiernos más responsables dedicarían parte de esos impuestos a la contratación de médicos y en la construcción de hospitales en los que podrían ser atentidos todos los ciudadanos sin que nadie les preguntara por su fortuna o investigara el coste que supondría su curación. En lineas generales, a eso se le podía llamar ya Sanidad Pública. La nivelación por arriba más revolucionaria desde la Declaración de los Derechos Humanos. Para todo el mundo, sin distinción de raza, sexo, fortuna o tipo de enfermedad, los mejores hospitales que un estado podía permitirse y los mejores médicos que superaran las pruebas de acceso, los de la vocación y la voluntad de servicio, no los de la pasta. Una revolución sanitaria, con el sistema español por buque insignia, con un único defecto. ¿Su coste? No. Es perfectamente asumible desde una política fiscal rigurosa. ¿Su masificación? Tampoco. La red de hospitales centrales, ambulatorios y centros de salud comarcales es un portento de organización y eficacia. ¿Su precariedad? Ni mucho menos. Los médicos de la Sanidad Pública española tienen el mayor prestigio entre los mejores profesionales del mundo. Y los avances en investigación de la medicina nacional también son un espejo donde se miran con envidia los mejores hospitales del extranjero. ¿Entonces cuál es el defecto de marras? Que los médicos del juramento hipocrático a la mierda, los que decía antes, los del taxímetro en diga 33 en fila india, han dejado de ganar un dineral. Se les acabó el chollo de las sanguijuelas. Y han pasado al ataque. Con mentiras, con calumnias, con manipulaciones... Y con sobornos. Y con políticos comprados. Una banda de codiciosos, inmorales y desalmados politicos indecentes ávidos por el dinero del lobby de los médicos multimillonarios. Ayer me topé con uno de esos médicos broker (The Doctor Broker) que tiene en su cabeza todo el plan para la suplantación y la extinción de la competencia pública. Un médico gerente. Médico y luego gerente. Aunque en su caso es al revés. Un gerente médico. El “doctor” Antonio Burgueño. El de esa ruina conocida como modelo Alzira. Ayer lo vi en la tele, en “La Quinta Columna”. Llegó a decir, como un médico de Balzac, que sería “entrañable” que la relación entre médico y paciente volviera a ser de pago. Que sería “entrañable” que el paciente le pagara a su médico por cada consulta 50 euros. No son las mejores fechas para escuchar la palabra “entrañable”. Hace unos años tuve hasta peleas por ese adjetivo tan recurrido como repugnante. En boca de este señor buitrado con bata blanca sufrí un shock anafiláctico. De pago.


viernes, 14 de diciembre de 2012

LOS ROTUNDOS O QUÉ MALA ES LA ENDOGAMIA


A estas alturas del fin del mundo sigo sin comprender algunas actitudes en los bares, algún cuadro reputado por “obra maestra”, algunos famosos señuelos de la solidaridad, algunos otros de la publicidad, algunas formas de la corrección en público, los aplausos desmotivados, algunas espantosas “caras de nada” de la gente mirando cadáveres en la tele, más de una solidificación cívica de las apariencias, ciertas famas, ciertos desparpajos, ciertas arrogancias... A estas alturas del fin del mundo sigo sin entender, y por lo tanto sin apreciar, y mucho menos asumir, la mayoría de las rotundidades sociales básicas que gozan por ahí de un prestigio casi unánime. Esas rotundidades-rodamientos por los que se va yendo un tío a la muerte tan pancho: un trabajo, una cultura, una ideología, una inteligencia, una casa, una familia, una patria, un futuro, un Dios. Así que, quieras que no, me voy fijando en la gente que anda con un desconcierto parecido, un mosqueo similar. Suelen escribir o pintar o hacer esculturas, de modo que tampoco es que me los encuentre todos los días por la calle. Lo que sí me pasa es lo contrario. Que me encuentren a mí los Rotundos. Y que me den la barrila con sus rotundidades. Con sus certezas. Con sus fijaciones. Esa gente tan segura de sí misma que da grima. Esa gente con opiniones como melones de piedra. Una buena concreción de esto es la de un jefe en cierta empresa al que sus subordinados llaman “Redondo” (a sus espaldas; quieren seguir trabajando). ¿Y por qué “Redondo”? Porque es tonto por dondequiera que lo mires. Con todo, seguiré llamando Rotundos a los de mis encontronazos. Porque son rotundamente... lo que se quiera. El último Rotundo que me ha saltado a las meninges ha sido el tal Oriol Junqueras, desde la tele. Que a estas alturas del fin del mundo haya nacionalistas convencidos... Que a estas alturas del fin del mundo haya un tipo que tenga poluciones nocturnas con crear el Banco de Cataluña rotundamente... Político tenía que ser, claro. Los más rotundos de todos. Y encantados de lamerse las rotundidades entre ellos. Con lo mala que es la endogamia. Y a los hechos me remito. Soberanamente.


jueves, 13 de diciembre de 2012

EL MUÑECO MÉDICO DEL MÁDELMAN DE CHÁVEZ


Un clásico. Todos los caricaturistas tienen en el tenderete a su Steve Wonder, a su Rambo, a su Michael Jackson... Y a su Fidel Castro. Pero siempre de joven, con gorra revolucionaria y purazo. No he querido algo así. De modo que he pintado un retrato tal cual, y con su poquito de preocupación por cómo irá la guerrilla en Santa Clara, qué ha sido del avión de Camilo Cienfuegos, y que vuelva pronto el Che de su viaje a España, que por aquí están Aznar y Franco, y no se fía. Eso sí, la medicina en Cuba fenomenal, pero porque no la han puesto a depender de la ideología, como la arquitectura o la agricultura.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

EL MÁDELMAN ESBELTO


Para lo bueno y para lo malo, Iberoamérica siempre será especial. Hoy he visto en el periódico la foto de una señora bien entrada en años y aparentemente bien alimentada, oscurita ella, rezando por la curación de Chávez. Sostenía un mádelman esbelto, con boina roja y ropa de camuflaje. Un muñeco guapetón con cierto parecido a su líder. Un muñeco revolucionario. Un juguete ideológico. Unos cientos de kilómetros al norte hacen vudú con muñecos menos agraciados. Otros juguetes ideológicos. El Gran Muñeco tiene cáncer. El muñequito de la señora parece dispuesto a asaltar la Casa Blanca él solo. Eso sí, irá de la mano de la señora, que hará ruiditos con la boca simulando disparos y ráfagas de ametralladora.

martes, 11 de diciembre de 2012

CANADÁ BUSCA SOLDADORES


Entre los muchos dogmas del socialismo está la fe en la integridad de la clase obrera. Con una buena educación, con una buena atención sanitaria y con unos buenos sueldos iguales para todos la clase obrera íntegra eleva la productividad de un país hasta descorcharlo de felicidad y buen nivel de vida como el tapón de una botella de champán. 

Entre los muchos dogmas del capitalismo está la fe en el vicio de la clase obrera. Con una buena manipulación, con unas buenas drogas y con unos buenos acicates económicos en función de la valía de cada cual la clase obrera viciosa eleva la productividad de un país hasta descorcharlo de felicidad y buen nivel de vida como el tapón de una botella de champán.

Stalin apartó a sus obreros viciosos (y librepensadores) en Siberia. Roosevelt apartó a sus obreros íntegros (y pobres) en el Ejército de Salvación.

Felipe González colocó a todos sus obreros íntegros en los sindicatos (hasta que no dieron un palo al agua).

José María Aznar colocó a todos sus obreros viciosos en las empresas estatales (hasta hacerlas privadas y deficitarias).

José Luis Rodríguez Zapatero colocó a todos sus obreros librepensadores y pobres en el gobierno (hasta hacerlos dibujantes de Walt Disney, no ministros).

Mariano Rajoy no ha podido colocar a ningún obrero. Los íntegros están muertos, los viciosos se han hecho empresarios, y la productividad de este país la eleva la Iglesia, Angela Merkel desde la Troika (Siberia) y el Ejército de Salvación desde la FAES hasta descorchar a España de angustia y mal rollo como el tapón de una botella de vinagre.

En uno y otro sentido, siempre la "clase obrera". Como si alguno de los que he mencionado arriba supiera qué es eso o hubiera tenido alguna vez en la vida un trabajo de verdad. Incluido el retratado, que ordeñaba las vacas de su padre pensando en Carlomagno. Y eso no es ordeñar. Lo de la Expo de Sevilla sí, y lo de Filesa, y lo del metro de Colombia, y lo de Cisneros, pero lo de las vacas no... Por esas mismas fechas empezó a pudrirse la clase obrera en este país, más o menos. Con el destrozo de la industria pesada, los astilleros, la minería... Todos a matar vacas y a arrancar vides y olivos, y a ponerle un cántaro a la entrada de la choza de la abuela ("Casa Rural La Tía Frasca"), y todos de excursión al parque temático del cemento, aihó aihó, como boy scouts con un lápiz en la oreja. Así tenemos hoy menos curritos de verdad en España que en la planta joven del Corte Inglés. O jubilados, o enfermos, o parados sin esperanza. Y los demás todos clase media baja alta con veleta en el balcón y el perro con el rólex de plástico, que yo he llegado a levantarme 4.000 euros al mes y cuando empecé no sabía pegar una loseta derecha en un cuarto de baño. Ni cuando terminaste, colega... Podremos mandar ingenieros a Alemania, médicos a Inglaterra y arquitectos a Estados Unidos, pero a ver qué curritos vamos a exportar con lo mal acostumbrados que van, las hostias que llevan, el hambre que gastan y el saldo de integridad insuficiente que lucen en la tarjeta de crédito... Como si lo viera. Con todo mi respeto por los buenos profesionales, ahora que los canadienses quieren soldadores y electricistas, no faltarán españoles que ya hayan empezado a pedir el enchufe desde aquí, y el anticipo, y la dieta por desplazamiento, como cuando les llamaban para una urbanización en Calpe y se iban enterando de cómo se soldaba con varilla en la furgoneta. Soldadores y electricistas patrios pensándose lo de Canadá en el Corte Inglés de antes, a ver a cuánto están las camisas de franela a cuadros. De leñador. Y los esquíes. Lo que es un trabajador capitalista. Clase obrera fashion. Inglés medio alto. Con veleta. Francés pagando.

lunes, 10 de diciembre de 2012

EL SÍNDROME DE HOOD ROBIN


Hace tiempo lo comenté por aquí. El Síndrome de Hood Robin. Robarle a los pobres para dárselo a los ricos. Y unas risas de toda la banda de empresarios y banqueros proscritos, cenando cochinillos giratorios a la luz de las hogueras. "Pues que los pobres no crucen el bosque de Sherwood de los ricos y no les pasará nada." Ya. Ojalá. Es que el bosque de Sherwood es ahora todo, amigo. Allí donde haya una tarjeta de crédito, un ordenador, un teléfono, una bombilla, un grifo, un techo, una acera, una alcantarilla, una farola, un impreso. Todo es Sherwood. Los brokers bajan de sus lianas, le quitan la casa a tu abuela y a ti te dan por culo. Los ministros salen de sus escondrijos, le roban la medicación a tu amigo emigrante y le meten fuego a una escuela. Los fascistas saltan de sus trampas de tierra, se quitan la capucha y degüellan a toda una cola de parados. Los economistas salen de detrás de sus mesas, les roban las sillas de ruedas a una excursión de discapacitados, y un helicóptero cargado de condesas desciende para violar a sus cuidadores. Los que antes se distinguían por su malla verde y sus arcos ahora lucen malla amarilla (el color del dinero y el del Papa Meneíto XVI, el que está en Menéame) y una estadística con la flecha apuntando hacia tus cojones. Por lo bajo. Y por pintar a uno de los de la malla amarilla, el de la justicia al revés. El del síndrome más agudo. Sir Galhardón. De película esos pasquines que ha clavado en los árboles informando de las nuevas tasas. Y que se jodan los pobres, que a él le manda el Ssssheriff de Nothingham, mirushté.

domingo, 9 de diciembre de 2012

BARCELÓ, LIBROS Y PAELLAS


Sería por el 85 o el 86. Una exposición de Barceló en la Casa de Vacas del Retiro. Inmensas galerías de libros alucinógenos y... paellas. Y todo muy matérico y muy fresco y muy siniestro. Algunos libros todavía goteaban letras. De algunas paellas se desprendía aún el olor a pino de las brasas en las que las había pintado. Se podía pintar así y yo no lo sabía. Desde ese día, siempre que veo por ahí alguna oferta de Viajes Barceló lo último que imagino son palmeritas. Los tripis de este hombre son mucho mejores y no tienes que comprarte las aletas de buzo que te sugieren en el folleto. Te las pone directamente Barceló en los ojos. Véase la erupción submarina de la catedral de Palma. Véase el techo de escayola de Yesos Neptuno que ha  colocado en la ONU. Otro artista de libros y paellas fue Blasco Ibáñez, pero en Mali se lo habrían comido.

sábado, 8 de diciembre de 2012

SIEMPRE LO AVISÓ


El único político vivo que respeto. Y lo dejó. Renunció a su jubilación de diputado y cobra la de maestro de escuela. Como alcalde de Córdoba, no sé si habría permitido el último desahucio que acaba de producirse en su ciudad. Les han quitado esos patios de los que estaban tan orgullosos. Ya no son suyos. Ahora son patrimonio de la Humanidad, la misma multinacional de mierda que se ha cargado los polos y el Amazonas. Ya le están sacando fotos a los geranios a toda prisa. Serán como el pájaro Dodo de aquí a unos años. Qué antiguo parecía Julio Anguita declamando como un profeta contra las alimañas del capitalismo.

viernes, 7 de diciembre de 2012

ROTURAS


Aquí seguimos, como la puta vida. Que vengan.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

MI AMIGO LUIS LÁZARO


Hoy hacen exactamente mil años de la tarde en que me encontré por primera vez con Luis Lázaro en una cafetería de Madrid. Había que escribir un programa de humor. Otra vez el mejor programa de humor del mundo y con la gente más desaconsejable para criar un ficus. Había empezado el reclutamiento y ahí estábamos los tres: Luis, yo... y la adrenalina. En esas campañas no hacía falta mucho más que alguna referencia, alguna batalla, un par de nombres. Entonces supimos que los dos veníamos de Vietnam, aunque en diferentes horarios, y que no habría ningún problema en volver a dejarme la salud y la razón en el mapa perturbado de una escaleta, cada casilla una tronera, cada tronera un sketch, y cada sketch un disparate por el que te encierran en un manicomio en la vida civil. Aquellos helicópteros que nos enseñamos antes de la reunión con los mandos, arriba, y que tanto alarmaron a los camareros. Aquellos despropósitos que luego sobrevolaron montañas de programas desde esa misma tarde y casi en esa misma cafetería, por la calle Antonio López, cuando no era tan raro ver una mesa llena de libretas y papelajos y a dos tipos fumando y riendo a carcajadas. En esa carga de desquiciados íbamos con los mejores talentos de este país, semana a semana, y fue un tiempo en el que merecía la pena asomarte a los bares y escuchar las risas de la gente con nuestras chorradas, mirando hacia la tele. Esa forma de felicidad. Y esa forma de amistad. Podías saber de quién era un sketch leyendo sólo un par de líneas. Podías  saber de quién era un sketch viendo a un actor ensayándolo por los pasillos. Solían ser de Luis. Y cuando era tuyo, era porque Luis te había ayudado a corregir una caída de ritmo o a mejorar un chiste. De esa facilidad suya para la escritura aprendí lo difícil que es escribir fácil. De esa fluidez suya con el lenguaje aprendí lo complicado que es teclearle un texto a un actor "en la boca", frase tras frase, sin que se notaran tus dedazos en lo que tenía que decir. Ah, el oído musical de Luis... Lo mismo para escribir en octosílabos como para hacer que Carmen Sevilla pareciera Castelar... Juro que iba a contar dos o tres de las anécdotas más maravillosas de las que fui testigo en nuestros muchos años juntos trabajando para El Circo... Los milagros... Los desastres... Los estrenos...  Los proyectos... Los desbarajustes... Todas las variantes del trabajo, de la risa, del agobio, de las separaciones, de los reencuentros, de la amistad, del futuro... Pero se me hace un nudo en los dedos y en el corazón. Y no puedo. Ni este es el mejor sitio ni hoy es el mejor día para recordar sin lágrimas todas esas guerras y todas esas zarabandas en las que tuve el honor de escribir a su lado, folio con folio, cuando nos tiraban con todo y había que aguantar la primera línea, esa primera línea en la que el productor, el actor, el cómico, el director o el presentador de turno paraban de leer y llamaban a seguridad... O soltaban esa carcajada espontánea para la que vivíamos. Joder, Luis. Ese orgullo. Esa amistad. Ese calor. Esa alegría. Y esta desolación por la pérdida de mi amigo Luis Lázaro. Mi más sentido pésame a todos los que lo quisieron. Nunca he pintado un retrato con tanta facilidad. Nunca he pintado un retrato con tanto dolor. Descansa en paz, amigo mío.

martes, 4 de diciembre de 2012

EN DESCARGO DE DÍAZ FERRÁN


Ah, pobre Gerardo. Luchador incansable y preclaro benefactor de la ingrata sociedad que lo acusa, persigue y encarcela. Oh, pobre Díaz Ferrán. Hombre incomprendido, forrado de larga duración, moroso sobrevenido, golden proletario. Tu mundo no es de este mundo, Gerardo. Es más de Suiza. Más de yates. Más de pisos de lujo en Niu York. ¿A quién le vas a explicar que tenías un kilo de oro en tu casa para que la gente dejara de trabajar más cobrando menos? Tu socio y compañero de fatigas murió de un infarto este verano (Gonzalo Pascual, el mismo que quería arrancarte la cabeza a mordiscos al final), pero ahí estás tú, con el corazón partío también, dudando entre las Islas Caimán, Suiza, Barbados... Ese corazón de empresario español de toda la vida, olímpico, compitiendo contra todos en la halterofilia del alzamiento de bienes y soportando las críticas de los que no entienden un pijo de este deporte, el capitalismo, los que confunden el magnesio que queda en tus manos con el blanqueo de capitales y el pedo que te tiras en el esfuerzo (y en las declaraciones) con la malversación de fondos. Pobre Gerardo, de jefe de la patronal a patrón oro; de presidente de una compañía de altos vuelos, al vuelo gallináceo de un ratero corriendo delante de la guardia civil con el saco de colorao de los tebeos. Pobre Gerardo, teniendo encima que soportar que el tío que le pone los nombres a las operaciones de la policía también haya leído a Ibáñez. Es otro más soso y no le pone "Operación Crucero" a toda esta fiesta de tu detención, Gerardo. Por respeto a tu trayectoria (Viajes Marsans, Spanair...) y porque te reciban en el talego con una guirnalda. En tu descargo (un kilo exactamente) tenemos que añadir que en ningún momento dudamos de que tu inalterable jeta durante tu presidencia de la CEOE acabaría correspondiéndose finalmente con el inmenso talento para el delito no comprendido que siempre denotaron tus rasgos en público desde el principio, juntando así en una sola persona (con traje a rayas) la chulería didáctica, la criminología y el espíritu empresarial necesarios para que esta ingrata sociedad salga un poco de la crisis, mire el panorama desde lo alto y vea que, por fin, cayó el primer pollo en la jaula. Así que no te enfades demasiado con la gente, Gerardo, que ya sabes que son así  de rebeldones y muy partidarios de la empresa pública, ese atraso contra el que siempre predicaste. Por no entenderte, se han dividido con esto de que te detengan contra tu voluntad. A unos les parece mal que encierren a un tipo como tú con todos los demás delincuentes y que no te hagan un merecido distingo por practicar la violencia de género... turístico. Y a otros les parece de perlas la viñeta de un pollo con sabor a chorizo entre rejas, ya ves. Tómatelo con el espíritu del tebeo, no te hagas mala sangre, y, cuando tengas un momento libre, nos cuentas en el Hola o en El Mundo quién te puso ese bomboncito de bienvenida en la almohada de tu celda todo incluido. Cuidado con el Punta Cana, que se pirra por los calvos maduritos sin antecedentes.

lunes, 3 de diciembre de 2012

LA CANALLESCA BUENA (4)


Jordi Évole. Comenzó, o al menos se nos hizo visible en ese momento, haciendo un papelito de actor con recursos de guión entre el público en el programa de Goodsource (Buenafuente), El Follonero (The Troublemaker), como todavía se le sigue conociendo. Pero no me acababa de funcionar ahi. Era desagradable. Cumplía de "elemento de ritmo" en el programa justamente para romperlo y criticar al presentador o malmeter en el asunto que se estuviera tratando. El colega sincopaba. Era el vecino que golpeaba furioso la pared cuando más a gustito estabas. Pero de la impertinencia consiguió sacar petróleo. De la inoportunidad. Del exabrupto. Del palo en las ruedas con nombre de programa propio, "Salvados" (magnífico nombre). Y en un mundo de hipócritas, mentirosos, corruptos y malnacidos, la irrupción de Jordi Évole abordando a la peña relevante en cada asunto se llama... realismo. Lo aplicas a cualquier tema de actualidad y ya tienes a un político balbuceando, a un alcalde carraspeando y a un dependiente del Corte Inglés ahorcándose con la corbata. Delante de una pregunta directa planteada con naturalidad se fríen como vampiros al sol. ¿Por qué protege a los defraudadores? ¿Por qué votaron que no a publicar la lista de los que sacaron el dinero a Suiza? ¿Por qué liquidó la ley del Patrimonio? Vampiros friéndose. Anoche vi una reposición de un programa de comienzos del verano (más o menos). El paro. Las dos portavoces para el empleo del PP y del PSOE, dos pijas de mear colonia, se pusieron a moñearse como si nadie las estuviera mirando. Como si no hubiera nadie en el mundo. Ni parados, por supuesto. Dos repugnantes mindundis, tercera división, dándose estacazos de "oseas" y "marisco" con sus trajes de chaqueta y sus peinados de 200 euros. La cara de estupor del Jordi se acercó por un momento a los poemas más fieros de Miguel Hernández. Y ahí terminó el programa. Créditos. Pero creo que las dos "señoras" todavía siguen moñeándose en ese despacho forrado de Aranzadis. Perras ellas y perra la política en este país drogado. Un diez para Évole y otro para el equipo. Los temas que tratan son todos de mazazo y la edición es magnífica. Si no de qué ha corrido el rumor de que las eléctricas acaban de pedir la cabeza del Troublemaker. Eso es que está en el camino correcto. Donde empiezan a tenerle miedo. Ole sus ñitos. Que nos dure hasta que podamos meterles otra cosa que un canutazo de micro.

domingo, 2 de diciembre de 2012

LA BANCA ESPAÑOLA CUANDO BLESA

La Banca Española cuando Blesa es que Blesa en la impunidad
y a todo el mundo le interesa ser amigo del Aznar.
El Blesa, el Blesa, el Blesa en España,
lo lleva la mafia muy dentro del alma.
Le puede dar usted un cheque en la mano.
O puede darle usted un enchufe a su hermano.
Así robara usted cuanto quiera.
Pero un coche blindado, no se lo dan a cualquiera...

viernes, 30 de noviembre de 2012

LA CANALLESCA BUENA (3)


El otro gran calvo de la prensa deportiva, y el mejor con diferencia (que me disculpe Lobato, pero cualquier día le hacen salir en minifalda junto a los coches), es el ínclito, ameno y entendido Leontxo García. Pero, claro, llamar "periodismo deportivo" a sus crónicas y artículos de ajedrez es, como poco, quedarse corto. Todo lo que tiene el ajedrez de juego, sabe comunicarlo; todo lo que tiene de arte, sabe hacértelo vivir; y todo lo que tiene de deporte, el hombre te lo suda en directo. No en vano ha estado donde todas las salsas con cuadritos desde hace la tira de tiempo (campeonatos del mundo incluidos) y ha sido director de la mejor revista de ajedrez de España (también con diferencia), la decana JAQUE. Y no en vano estuvo a punto de conseguir el título de Maestro Internacional, hace ya algunos años. Un nivel que no lo regalan. Mucho más de lo que se puede decir, supongo, de la relación que tiene el simpático Lobato con los Fórmula 1. No sé por qué me está dando por comparar a los dos despejados. En fin. Que un monstruo. Lo que era Joaquín Vidal a los toros, Leontxo García al ajedrez. Y la mejor entrevista que he leído en mucho tiempo sobre el ajedrez y sus... relaciones con otros ámbitos, aquí. Esta revista tiene un fondo de entrevistas digno de encomio. Sinfonías habladas. Duetos. Revelaciones...

EL ÚLTIMO VIAJE


Hará unos años que leí la novela "Los Pichiciegos" de Fogwill, un argentino. Me gustó como para seguirle la pista al autor y hacerle un retratito en una de sus poses retadoras. Un piantado de los de Cortázar. Un rabioso de los de Roberto Artl. Un espléndido tío loco de los que mejoran los ecosistemas y ayudan a pasar los tragos. Colgué el dibujo de arriba en el blog y a otra cosa... Pero el hombre muere (ay, estaba muy malito ya) y alguien se pone en contacto conmigo. Están haciendo un documental sobre el escritor. Concretamente sobre la última entrevista concedida en Madrid. Quieren usar mi retrato y me piden permiso amablemente. Por supuesto. Un honor. A los mandos de la nave Gustavo Mota y Moisés Cabrera, de la Televisión Educativa y Cultural Iberoamericana. Hace unos meses me hicieron llegar cortésmente una copia privadísima del documental. Unos tipos elegantes y cumplidores. Disfruté como un enano de lo que habían hecho. Una maravilla. Ahí estaba el loco Fogwill en sus últimas cabriolas por Madrid y volviendo locos a todos los que lo rodeaban intentando atraparle, calmarle, agasajarle, escucharle, entenderle... Luego, todos los escritores que tratan de explicarlo y explicarse en su relación con él. Benditos ellos en esos cortes de edición en los que parecen estar dando testimonio de un accidente de tráfico. Una pasada de documental y un canto a la vida del que tengo el gusto de avanzarles su emisión el próximo domingo día 2 en TVE 2, a las 23:00 horas. Estreno mundial. Llamaré a mi madre para que esté pendiente de ese momento en el que salga mi Fogwill con el cigarro entre los dientes como una morena de una roca.

*Cambio de última hora: Me informan de que pasan el documental a las 24:20. Mismo día, algo más tarde.

jueves, 29 de noviembre de 2012

LA CANALLESCA BUENA (2)


Siguiendo con la Canallesca Buena, Ignacio Escolar. Apuntó excelentes maneras en Público y acabó en la calle con el resto de la plantilla, sólo que el amigo Escolar se fue llevándose los bolis que más le gustaban y montó eldiario.es, un periódico digital donde se practica el "periodismo a pesar de todo". Y mola. El caso de Escolar es curioso. Su manera de hacer periodismo no tiene nada que ver con la que a mí me solía gustar. Esos reportajes de observadores curtidos, un uso exquisito del lenguaje y la actitud canalla de un reportero de sucesos aunque el menda esté haciendo la crónica del Festival de Eurovisión. Periodismo "hard boiled". A la yugular y marcando con frases a rotulador gordo o fino (ya depende de la sensibilidad del artista) la línea discontinua de puntos por donde se le informa al lector que hay que pasar la sierra mecánica. Esa poesía de alta montaña donde los periodistas mediocres se tapan las narices en las cloacas del poder. Pues el amigo Escolar es todo lo contrario. O al menos usa otro instrumento. En lugar de una sierra mecánica, una calculadora. Y no he visto a nadie más hábil haciendo periodismo con una calculadora (ni Pedro Jota contando lo que gana por cada mentira). Te coge un puñado de datos, los ordena, los suma, los divide, los mete en ácido sulfúrico, y con los números que le han sobrevivido te hace un artículo donde revienta dos ministerios, tres gabinetes de prensa, una sala de juntas y una UTE de empresas que pasaba por allí. Con la calculadora que te regalan con una bolsa de madalenas, Ignacio Escolar está haciendo virguerías. Te empieza a razonar con númeritos y datos más secos que la momia de Lenin (probablemente al alcance de todo el mundo, rascando un poco) y acaba explicándote por qué los gastos del Ministerio de Defensa son un chorreo. Por decir alguno. Es pasmoso, el tío. Pese al aspecto frágil y desvalido que tiene, o que a mí me parece, en esa cabeza hay un aserradero de truños. Escuchad el estruendo en lo último que ha publicado en el periódico que decía antes.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

LA CANALLESCA BUENA


Cansado de retratar voceros del fascismo, correveidiles del Corte Inglés, señoritas de compañía de los puticlubs liberales, limpiadoras editoriales de los consejos de administración de los bancos y demás alimañas repugnantes, lacayas, sicarias y mantenidas de la prensa escrita, hablada y por signos, voy a ver si me salgo de la corte, paso de cortesanos y cortesanas apoyados en sus columnas (el quicio de la mancebía con un título arriba) y comienzo a pintar a la gente del periodismo que me cae bien. O por lo que hace, o por lo que escribe, o, sencillamente, por su actitud. El primero de "La Canallesca Buena" quiero que sea Enric González. Por lo que hace, por lo que escribe y por su actitud. Triple A. Le ha dado en los morros a Cebrián, escribe de puta madre y es un referente de honestidad, profesionalidad y... humildad. Si encima el hombre tiene gracia escribiendo y entrevistando, pues qué más se le va a pedir. Que no la cague, claro, que hay muchos niños con ilusiones que lo tienen de ejemplo. Sí, señor. Los que se perdieran sus artículos y sus crónicas en el nido de vileza en que se ha convertido El País, pueden comenzar a seguirlo en JOT DOWN. Merece mucho la pena. Aunque sólo sea por comprobar en negro sobre blanco que no todo está perdido y que se comienza a pelear en todas las trincheras, cada uno con lo que mejor sabe hacer.

martes, 27 de noviembre de 2012

LA TIJERA NACIONAL


Con los diálogos de Aaron Sorkin "La Escopeta Nacional" habría durado ocho horas. Con el humor de Woody Allen "El Bosque Animado" habría sido una confesión al psiquiatra. Con la mala hostia de David Chase Pepe Isbert habría pasado por un Joe Pesci cabreado en "El Verdugo". Con el cinismo de Billy Wilder "El Pisito" habría sido "El Apartamento II", versión para subdesarrollados. Y John Ford habría hecho "La Diligencia" para abuelos con "El Cochecito".  Qué maravilloso guionista perdió el mundo con Rafael Azcona. Y sin darse la menor importancia, que para eso era de Logroño. Cómo se le echa en falta. Para todo. Para unas palabras sensatas y corrosivas en alguna entrevista. Para alguna pulla suelta en su Café de Gijón. Pero, sobre todo, para escribir la PELÍCULA de este golpe de estado que se está produciendo en el país con el timo de la crisis. ¿"La Tijera Nacional"? ¿"Belle Epoque II"? ¿"La Corte del Faraón II"? ¿"Plácido, la secuela"? ¿"La Vaquilla que antes era una lustrosa vaca"? Pero nos dejó hace cuatro años, coño. Dijo ahí os quedáis y se dió el piro. Ni un Azcona, ni un Berlanga, ni un Valle Inclán, ni un Ortega, ni un Unamuno, ni un Azaña... En su lugar se han subido a la tribuna Boris Izaguirre, Santiago Segura, Isabel Pantoja, César Vidal, Artur Mas, Dolores de Cospedal , David Bisbal y Curri Valenzuela. Fue Zola el del artículo "J'accuse" que removió un país entero (el escándalo Dreyfus). Con los manojillos de escándalos que nos gastamos aquí todas las semanas (el último la manipulación del reportaje de Informe Semanal sobre el Madrid Arena), el paladín de la verdad que ha saltado a la palestra ha sido Aznar II el Hechizado con sus memorias. En la presentación, sólo se le ocurre decir que España ha tenido crisis peores con los nacionalistas. En concreto en 1934. El siniestro bocachancla perturbado estaba recordando al personal que fusilaron a Companys. Sin que nadie le tirara un zapato a la boca por troll. Sin que le detuviera la policía por apología del fascismo. Se me ponen los pelos como escarpias. Que no echemos de menos a Azcona para escribir en el XXI "Ay, Carmela". Segunda Parte. Ni aunque ganemos los buenos esta vez.

domingo, 25 de noviembre de 2012

CRISTOBALITO GAZMOÑO


Por fin el retrato de alguien bueno, aunque la ocasión sea así de triste. Cuando mueren los actores, siempre hay algún personaje que les sobrevive. Cristobalito Gazmoño, por ejemplo. Vivo en la memoria de la gente que lo conoció, y vivo también en mis carnes. Cosas de los nombres propios y de la inevitable crueldad de todas las infancias. Con los años nunca pude coincidir con el artista, por cerrar el círculo y decirle que fue un pelín épico disfrutar con las gansadas de Cristobalito Gazmoño y tener que salir a partirme la cara por él día sí, día también, señor Leblanc, pero que estaría dispuesto a repetirlo. A mi principal antagonista de aquellos descampados y recreos yo le replicaba con otro personaje (algo posterior, pero oportunísimo): Doña Rogelia. Con los años sí pude coincidir con ella y hasta la tuve en mis brazos, pero no me atreví a decirle nada. Ni al muñeco ni a su dueña. De aquellos enfrentamientos a muerte, supongo que por honor, aunque probablemente fuera por ser el empollón de la clase, uno regresaba a casa con la nariz chafada, las gafas en accidente de tráfico sobre la nariz como Mortadelo y la camisa rota y llena de sangre. Nada de extrañar cuando Doña Rogelia era un gigante de pocas luces al que su padre tenía aparcado en la escuela por no dejar ganado suelto en las calles del pueblo. Qué palizas, por favor. Y eso que Cristobalito Gazmoño me pillaba algo lejos. Qué más daba. El empollón debía morir. Y mira que a Tony Leblanc se le daba bien el boxeo. Pero a Cristobalito no. Es curioso ese mundo de los niños cuando se ponen a fantasear sobre enfrentamientos entre sus héroes. Batman contra Spiderman. Los Transformers contra Los Serrano... Sirva esta entrada para resolver la duda de un combate entre Doña Rogelia y Cristobalito Gazmoño. Sirva este retrato con cariño por las hostias que recibí en su nombre como una estera. Con una nostalgia rebeldona y sin pizquita de rencor, maestro. Lo que hace el arte. Descanse en paz Tony Leblanc.

sábado, 24 de noviembre de 2012

ECHAR LA SIESTA UN RATO


En la foto de la que he hecho el retrato el tío estaba leyendo unos papeles. Se los quitas de delante e inmediatamente se pone a echar una siesta, como si le faltara un fotograma (también ha habido que subirle un poco los párpados y las cejas, claro). Y la pregunta es: ¿duerme bien, el colega? Me lo cuestiono porque creo que soy un hombre de buena fe (ay, el pueblo) y no me cabe en la cabeza que nadie pueda dormir bien con un peso así en su conciencia. Los miles de millones que ha fundido en corruptelas y regalos a los amigos, el robo que ha perpetrado en el bolsillo de todos los españoles para tapar SU agujero, y la infamia de ser la "entidad" que más desahucios ha ejecutado en toda España. Y yo mismo me respondo, que estoy tonto. Un pavo de esa calaña duerme de puta madre porque los tipos así no tienen conciencia. En la naturaleza del escorpión está cargarse a la rana, incluso después de haberle prometido que no la iba a matar, si la ayudaba a cruzar el río. En la naturaleza del escorpión está dormir como los ángeles, que, aparte de no tener sexo, no tienen moral alguna. En la naturaleza de Rodrigo Rato, por el lado del aguijón financiero, está expoliar lo que pueda y donde pueda para que al PP no le falte el veneno necesario con el que cargarse a sus enemigos, esto es, los que no los vamos a votar nunca por figurar en los títulos de crédito del Manifiesto Comunista, la película: proletariado, librepensadores y lumpen. BaNNNkia... Pronúnciese en un páramo de noche, con mucho viento. Si hasta el nombre es ominoso que te cagas. ¿O no fue Hitler el que se suicidó en su Bankia del Reichstag? Lo dicho, los que dan susto al miedo duermen de puta madre. Y ríete tú de si le inquieta lo más mínimo que tenga que comparecer delante de un muñeco sordo a dar explicaciones mudas un 30 de febrero. Como el Acebes, que Al Qaeda es el coro femenino de la banda de tambores y cornetas de la ETA de Mondragón y que él de economía para haber trabajado de asesor en Caja Madrid no entiende nada más que aquello de "llevárselo muerto" (160.000 euros al año) para pasar el Rato, que dijo el barquero, primer capítulo del "Tratado sobre la Reforma Monetaria", de John Maynard Keynes, otro angelito de la naturaleza. ¿No dan ganas de rellenar con piedros un calcetín sudado y despertar al de arriba? Lo que debería ser el propio despertar del sueño de los injustos, por seguir con la Biblia, ahora que ni el buey ni la mula tienen donde dormir este año, que ya es llevar los desahucios al absurdo.

viernes, 23 de noviembre de 2012

ROUCO VARELA, BEATO


De acuerdo, para ser beato hay que haberse muerto antes, pero es que yo a Monseñor Rouco Varela vivo vivo, muy vivo, lo que se dice ser vivo, no lo veo, así que provechemos ese olor a podrido e iniciemos el proceso de beatificación cuanto antes. Siervo de Dios, venerable, beato y santo Antonio María, procedamos con las razones y argumentos por los que, al menos, deberías ser BEATO, segunda división de los santos, pero por algo se empieza a dejar de jugar en paraísos de campos de tierra y se pasa a los de césped regado con agua bendita, todo verdecito, Estadio del Edén y esas cosas. Como milagros no se te atribuyen ni se los espera, Antonio María, yo creo que lo más sensato es demostrar que has sido, estás siendo y vas a ser un mártir de la hostia. Así que vamos a tus dolores y sufrimientos uno por uno. Las calzas de tu peana, salao. Las mismas que darán testimonio y fe de que has sufrido martirio y que lo padeces en tus carnes por culpa de tu manifiesto parecido con Paco Clavel y que más de una noche te ha liberado de tu reclusión monacal, bien a tu pesar, con el punzante cachondeíto (alabado sea Dios) de más de un portero de club de hombres nocturnos. Que has sufrido martirio y que lo padeces a causa del secreto de confesión, lo que te ha limitado mucho a la hora de denunciar a tus colegas pederastas. Que has sufrido martirio y lo padeces en grado sumo a causa de tu obediencia y sumisión a la jerarquía eclesiástica, mandato por el que te has visto obligado a tu pesar a proteger, cobijar y defender a todos los delincuentes que visten tu misma camiseta (lo que pasa en Las Vegas se queda en las Vegas). Que has sufrido martirio y lo padeces viendo cómo la sagrada institución del matrimonio se ve amenazada por el instrusismo de los gays, debiendo así comerte lo tuyo y lo de tu pubertad por aquello de la envidia, el recato, los armarios y el rechinar de dientes. Que has sufrido martirio y lo padeces queriendo pagar el IBI de la Iglesia como un campeón y sufriendo pesadillas innúmeras y terrores nocturnos varios (súcubos pecaminosos de Hacienda en tu cama ¿o eran íncubos?) porque Susan El Papa no te deja. Y por último, que has sufrido martirio y lo padeces con el tema del aborto, sobre todo viviendo encima de la mayor galería de fetos muertos de Madrid, esos hijos producto de la concupiscencia pudorosa entre curas, monjas, obispos y madres superioras como ninguna y más rápidas en esconder el bombo que Manolo el del Idem en un partido de la selección catalana. Por todo ello, y si no hacen antes beato a Iñaki Gabilondo, Don Antonio María Rouco Varela, BEATO, coño. Uno más a sumar a los quinientos mártires que va a poner la iglesia encima de la mesa (y encima de las cunetas) para que Dios les coloque la pegatina de "Morí Guay. Vota PP", les regale una orla fosforescente de plutonio ("Rézame. Yo lo valgo"), y que se sepa de una vez por todas que no les ha bastado con ganar la Guerra Civil en la tierra. También la tienen que ganar en el Corte Inglés del cielo. Si te toca en la planta infantil, ya sería la polla, ¿eh, arzobispo...? ¡... De España! como dirían tus admirados Faemino y Cansado.

jueves, 22 de noviembre de 2012

AZNAR, EL MUTANTE

Pasó ya con Carlos II, el último de los Austrias. Los pintores de la época apenas lograron sacarle unas cuantas polaroids de delicado que estaba siempre. Carreño de Miranda y Herrera Barnuevo fueron básicamente los que tuvieron que vérselas con el colega en el photocall. Cuando lo pintaban como para comerle los hígados al enemigo (con todos los aperos de guerra) era para mondarse de risa porque ahí estaba el sin embargo de la cara, que era todo un poema de fealdad pacifista. Un reyezuelo que sólo pudo ponerse en pie a los seis años, la cabeza no le dio para aprender a leer hasta los diez, y que lució todas las degeneraciones extra de la endogamia, el fenómeno de la sangre azul aparte. Así pasó el pobre diablo a la historia con el sobrenombre de "El Hechizado". Que sí, que decían que lo habían hechizado de espantoso que iba creciendo, pero el niño en realidad lo que padecía era el Síndrome de Klinefelter: retraso mental, esterilidad, epilepsia, aspecto enucoide, testículos microscópicos... y tetas. Luego él, por su cuenta, se hizo adicto al chocolate, capricho que le destrozó, encima, los riñones. Un poema de rey, al que el embajador de Francia caló nada más nacer, chivateándoselo a Luis XIV: "El Príncipe parece bastante débil; muestra signos de degeneración; tiene flemones en las mejillas, la cabeza llena de costras y el cuello le supura. Asusta de feo”. De ahí hasta los apenas treinta años que pudo malvivir y dejando para los restos el parte de su autopsia, que no puede ser más forense: “No tenía el cadáver ni una gota de sangre; el corazón apareció del tamaño de un grano de pimienta; los pulmones, corroídos; los intestinos, putrefactos y gangrenados; un solo testículo, negro como el carbón, y la cabeza llena de agua”. Sus últimas palabras a la reina fueron: "Me duele todo". Pobrecillo. ¿Y a qué traigo esta digresión histórica al blog? Pues para que se comprenda mejor la mutación de Aznar I el Reaccionario nada más perder el gobierno y convertirse en Aznar II el Hechizado. Si no fuera una enfermedad genética, el Síndrome de Neo Klinefelter podría habérselo contagiado alguno del Think Tank neoliberal por esas universidades americanas con sacristía. A los síntomas me remito: adicto a las tabletas de chocolate (abdominales), con ataques epilépticos (¡Fue ETA, Fue ETA...!), esterilidad (el ecologismo es el nuevo comunismo), retraso mental (estamos trabajando en ellou...), microtestículos (el 15M es un grupo antisistema radical de izquierdas) y tetas (nadie va a romper España). Y en cuanto al aspecto enucoide, ya es famoso el lobby que ha creado para que le nombren "Miss Pelo Bonito", aunque sin mucho éxito... Lo que no me explico es que todavía no se haya celebrado a estas alturas un congreso médico internacional para tratar el caso de Aznar II el Hechizado. ¿A qué estamos esperando? ¿A que se nos muera con el corazón del tamaño de un grano de pimienta y la cabeza llena de laca Sunsilk? La palmará Honoris Causa entre aplausos de terror y no habremos sabido tratar su mutación. Morirá de Tea Party y asistiremos desolados a sus últimas palabras desde algún atril lejano y puede que hasta tejano: "Ana, me duele todo (todou)". Ingrato país, proclamo con Forges.

martes, 20 de noviembre de 2012

¡ENHORABUENA, DON FERNANDO!


El domingo pasado acabó la temporada de otoño en el hipódromo de La Zarzuela. Carreras espléndidas llenas de sorpresas con sus consecuentes -y fastuosos- premios. Por un eurillo podías acertar a que la yegua Azafata iba a batir a todos los favoritos y, si atinabas a colocar a Ranyan segundo y a Teobaldo tercero, te llevabas 11.500 euros en el premio al trío del Villamejor. En la tercera de la jornada también podías haber acertado que Lince llegaría segundo y Altamir One tercero (yo lo hice), pero sólo si dabas ganador a Don Fernando Hab te llevabas los 2.500 del premio al trío. Yo di ganador a Rayo Rojo, que me parece que todavía debe de andar pastando por la curva de las Perdices... En el premio Gladiateur (4.000 metros de pesadilla) el viejo Entre Copas, que aún iba de favorito, fue batido por esa centella con fondo que es Achtung... Y en la primera de debutantes (potros de dos años), una de las gemelas que más caras se han pagado en la historia del hipódromo: 1º Minolto, 2º Haitiano. 390 euros. Ese milagro terrenal. La mezcla de belleza y nobleza de los caballos con la suciedad de las apuestas, los apaños entre cuadras, los piques entre jockeys o las fórmulas mágicas que emplean algunos preparadores en la bandeja de desayuno que llevan a los establos. Recuerdo mis primeros titubeos con el mundo de las carreras, aquellas confusas lecturas con Henry Miller o Bukowski. ¿De qué hostias estaban hablando? ¿Era tan apasionante una tarde de carreras? ¿Todas las tardes? ¿Podía arreglarte económicamente un mes si notabas cierto cabrioleo del caballo en el paddock? ¿Un guiño a hurtadillas de un jockey? Pues sí. Y no siempre. Pero ahí hay cierta forma de la felicidad que va más allá del juego o del dinero. Es la vida hecha velocidad, riesgo, intuición, agresividad, poesía, y la sensación desbordante de asistir a un espectáculo majestuoso e irrepetible carrera tras carrera, con caballos tallados en bronce o con brutos escapados de una carga militar y de los que no te crees que sean exclusivamente herbívoros... En ese goce y en esa aventura de bajos fondos con megafonía de la Edad Media nos reconocemos los domingos en el hipódromo un montón de tipos... Pero jamás hemos cruzado una palabra de más entre nosotros. Todo lo más algún insulto, algún exabrupto que el otro consiente y comprende y deja pasar. Nunca lo hemos hecho y no creo que cambie la cosa. Ellos, solitarios como perros, y yo con mi chica, comiendo pipas en alguna valla. Mascamos las pérdidas, nos tragamos los pronósticos y de tarde en tarde jaleamos como estúpidos el nombre de nuestro caballo como si fuera a hacernos un poquito de caso en la recta de meta... Con todos esos tipos, como digo, menos con uno. Don Fernando Savater, el filósofo, el ensayista, el novelista, azote de independentistas y gilipollas, pero sobre todo amante de los caballos. Y fueron sólo diez segundos de romper la regla. Un domingo nos firmó amablemente su libro "El Juego de los Caballos", le dimos las gracias, y desde entonces hasta ahora, cada uno a lo suyo, viéndole ir y venir de su sitio en tribuna al paddock o a las taquillas (siempre un euro y a caballo ganador, parece) y aclarándose la vista contra el cielo antes de enfocar sus prismáticos a los cajones. Cualquiera puede sentarse en "su sitio", pero parece que siempre lo encuentra libre. Cualquiera puede abordarle como lo hicimos nosotros (ay, la emoción), pero parece que nadie le molesta. En el hipódromo se respetan ciertas leyes no escritas, y no estoy en disposición de ponerlas en entredicho: todavía no he cumplido los ochenta años rompiendo apuestas. Por eso el retrato y por eso esta entrada de hoy en el blog, porque el domingo pasado estuve tentado de gritarle un "¡Enhorabuena, don Fernando!" por el premio que acababan de concederle, el Octavio Paz de Poesía y Ensayo, y porque fue él quien me enseñó el camino de Lovecraft o Cioran cuando era un pipiolo... Y no lo hice. Y el hombre siguió subiendo su escalerita a saltitos de miope con una mano sobre la chaqueta que lo precede en la escalada, la de su hermano. Y todo estuvo bien. Hasta no haber ganado un puto euro y haber roto más papel que el taquillero del Rocío. Homenaje bueno el que le hace mi amigo Montano aquí.

lunes, 19 de noviembre de 2012

REDACCIÓN: LOS JUDÍOS


Los judíos a mí me gustan mucho los judíos porque son muy bonitos y folclóricos con sus sombreros cordobeses y los caracolillos de la Piquer y se presentaron a las elecciones de Dios y resultaron el pueblo elegido. El alcalde más importante del pueblo judío, o en su defecto un teniente de alcalde, fue David, que también tiene una estrella, como los restaurantes buenos, pero en antiguo, que a lo mejor no tenían cámaras (ni de congelar ni para el vídeo de la boda) y por eso en las bodas de Canaan hubo que sacar todo el género a la vista como si se hubiera multiplicado. Los judíos como judíos son muy ricos y tienen todos nombres de niños de urbanización en verano cuando te los presentan:  Isaac, Abraham, Moisés, Aaron, aunque me parece que Jonathan o Borja no, por mucho que también te invitaran a la piscina y luego dividieran el agua en dos con un palo, la de pago y la de los suyos (unos hacíamos cola y otros colita, porque siempre coincidía que los de nombre judío tenían menos cola, señorita, y no puedo decir más), o por mucho que también jugaran con nosotros a prestarnos la pelota y luego cobrarnos 20 euros la media hora de partido. Otro partido que jugaron los judíos fue contra los Reyes Católicos, pero algo hicieron porque los acabaron expulsando. Mi padre dice que fue por la "usura", que seguro que es una forma chunga de prestar la pelota y que también mosqueó a los alemanes muchos años después hasta el punto que los quisieron eliminar del II Campeonato Mundial y los mandaron para las duchas con la equipación a rayas que no les llegaba al cuerpo. Dice mi padre que fue por eso mismo por lo que los judíos se dijeron aquí hay que tener campo propio y allá que se fueron con el Exodus Fútbol Club buscando un secarral para ponerle las porterías hasta que lo encontraron en 1948, en un campo de tercera que ellos llamaron Tierra Prometida pero por no hacer el ridículo. Echaron a patadas a los niños que había jugando en él y desde entonces no se juntan con nadie de la zona y viceversa con la pelota, señorita, aunque al Club de Fútbol Palestina (los de la infracción en el culo) les hayan dejado una franja estrechita de terreno para jugar a qué, a los bolos si acaso, porque fútbol ahí no se puede. Un penalti derechito a las manos o los bolos a tomar por saco fuera de la franja y los judíos protestando al lado porque les arrojan objetos al campo. Bueno, todos los judíos protestando no, que hay uno que siempre se alegra y le han puesto de mote "¡NetanYAHU!" y hace de entrenador y ahora ha dicho que quiere a todos los reservas calentando, por si hay prórroga con los de los bolos (y sus ultrasur de Hamás) y para que  no tengan que hacer luego la rueda de prensa en el muro de las lamentaciones, con publicidad de la Coca Cola, el reportero de Barrio Sésamo de la ONU preguntando educadamente y el míster anunciando que vuelven a vender otra vez a su crack, Yisas, por treinta y tres monedas, la ficha, los gastos de la última cena y su formación en la masía de Jerusalén. Y no sé más de los judíos, señorita, como no sea que Woody Allen está en traspaso o que a la jardinera con tomates y ajetes que tiene mi madre en el balcón mi padre la llama Kibbutz. Esto último, verbigracia, me ha ayudado a ponerlo él, que yo no sabía cómo se escribe "ahorro" en hebreo. Eso sí, "Mitzbah", prepucio, salva sea la parte.

sábado, 17 de noviembre de 2012

PERIODISMO ALIMENTICIO


En la escala trófica de los periodistas no siempre el que está más arriba es el más poderoso informativamente. El escarabajo que aparece en el cénit de su bola de detritos es más visible, aunque sólo sea en ese segundo de euforia rotativa, pero ni mejora la calidad de su discurso, ni lo que venía arrastrando deja de ser una porquería... En el brillo grasiento de las gafas de Marhuenda hay, pues, algo de élitro al sol fluorescente de las rotativas de La Razón. Le ha costado llegar ahí, pero lo ha conseguido. Han sido años y años de especimen pelotero remolcando basura de la derecha y hasta usándola de medio de transporte (y medro), como esos equilibristas de circo sobre su pelota de colores: verde bilis, azul falange y amarillo gualda; colores todos que funden en el "ocre chillón" que vulgarmene conocemos como "marrón mierda", tan usado en la escala pantone de la propaganda neoliberal como el "amarillo Simpson" en los dibujos de Matt Groening. Y como decía Goya, efectivamente: "Los Dueños de La Razón producen Monstruos". Sólo hay que ver al bicho en su terrario de la tele para sentir náuseas. Al contrario que los faraones del PP, que adoran al escarabajo en su rotativa. Supongo que por la misión que cumple de guardamuebles, y lo redonditos que le quedan los titulares.

viernes, 16 de noviembre de 2012

EL POLLO PÁLIDO DÓ... QUE CAGÓ EL AGUILUCHO CHO CHÓ...


Hermann se pasó con una chica cierta madrugada en un pub de la calle Almirante (de Madrid) y su novio (el de la chica) le aplaudió su condición de periodista íntegro a hostias. Pim pam, qué gran periodista eres. Cuando se le pasó la borrachera, al día siguiente, Herman recordó que habían sido los sicarios de Zapatero los que habían intentado asesinarle por la espalda a causa de su posición beligerante contra el estalinismo en la península ibérica y así se lo hizo saber a su club de fans desde una cama de hospital, con un par de columnas rotas y dos o tres entradillas sueltas por la cara, añadiendo que uno de los principales instigadores del atentado fue el lamentable cómico izquierdista conocido como El Gran Wyoming, su enemigo más directo a la hora de hacer reír a los españoles. Recuperado de sus patrióticas heridas de investigador nocturno, el trece de noviembre de 2012 Hermann grabó un editorial en los platós de Telemadrid alegrándose por el fracaso de la huelga general que acababa de vivir, pero que, cosa extraña, tendría lugar al día siguiente. Ante tamaña y repetida muestra de periodismo íntegro, veraz, honesto y nada tendencioso, uno de los currantes de la cadena pública filtró una copia pirata de la pieza a otros profesionales menos íntegros para que el ínclito profesional íntegro no la pudiera emitir en "directo" al día siguiente e irse de rositas o a la playa desde la que pensara estar haciendo huelga. Y si la pieza estuviera elaborada en un tono profético, de vaticinio, augurio o vislumbre sobrenatural, vaya y pase, Bruja Lola, pero que en ella se diera por sucedido el fracaso de la huelga inmediatamente después del cierre de pancartas... Infame. Así llamó Hermann Tersch al anónimo trabajador que delató su condición de periodista íntegro. Infame, traidor, miserable, y otras lindezas más. Que ya cogería él a la repugnante rata leninista del chivatazo, el anónimo justiciero de la plataforma "Salvemos Telemadrid". Porque en todas partes se montan piezas enlatadas y no pasa nada, se defendía él. Sí, Hermann, sí. Con el obituario de Fidel Castro y la curación repentina de Stephen Hawkings, pero no con una huelga que todavía no ha empezado, Hermann Tersch. Profesional. Íntegro. Noctámbulo. Que hay por ahí unos cantares que me parece que empiezan contigo, por malagueñas, como las del "Canario, tengo un canario en mi casa, que canta cuando te nombro...". Pero en pollo... "El pollo pálido dó... Que cagó el aguilucho cho chó...". Espero que algún día los verdaderos "profesionales íntegros" de Telemadrid puedan reírse de todo esto y recordarlo como una mala racha: aquellos años en los que fueron la cadena poltergeist que sólo podía emitir ectoplasmas del franquismo...

jueves, 15 de noviembre de 2012

BALANCE


Parece que lo decía El Roto en una viñeta que citan hoy en El País: "Cuanto más me fijo en los números, más borrosa se me vuelve la gente". Es el mismo bochorno que produce saber que la "delegación" del gobierno cifra en 35.000 los manifestantes de ayer en Madrid y los sindicatos en un millón de personas. La imagen patética de dos mentiras cara a cara. Pero el salvapantallas que se me ha quedado tatuado en la frente es la imagen de los antidisturbios zumbándole a la peña como si fueran esteras, con una violencia que ni en las películas de Spike Lee. Gente parada o intentando refugiarse, y recibiendo porrazos a cámara rápida. Hasta un niño que respiraba por allí pilló lo suyo (cuatro puntos en la cabeza, rasca y gana). Pero luego son los antisistema los que queman y destrozan mobiliario público y escaparates, evidentemente. Dos negociados, dos targets distintos: la policía a destrozar personas, de pura impotencia; los radicales a quemar contenedores, de pura impotencia también. Cita sexual a ciegas en la primera barricada de amor que les venga bien a las dos orgías. Me reconocerás por mi pelota de goma. Me reconocerás por mi piedro. En la guerra civil se lo montaron mejor. Los maricones. Y en medio, la "ciudadanía" con la boca abierta en cualquier eslogan. Puta Merkel y para casa. Puto Rajoy y para casa. En la tele De Guindos, que no lo ve oportuno. En la tele, los de Intereconomía, que si un fracaso. En la tribuna, Méndez y Toxo cantando La Internacional. El Festival de la Oti del apocalipsis. Que me anestesien hasta que pase todo este desfile de teleñecos atontados. Estoy con los muertos.

martes, 13 de noviembre de 2012

LOS BUSCABOCAS DE LA CEOE


Todos los presidentes de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) han sido santos varones que han defendido noblemente los intereses de los pobres empresarios frente a las alocadas pretensiones de los trabajadores, siempre tan conflictivos, siempre tan golfos, siempre equivocados. Si por ellos fuera, hace tiempo que trabajaríamos en las mismas condiciones que los chinos (en sótanos, sin contrato y sin sueldo, sólo por un plato de arroz y no siempre), cuando no en las mismas condiciones que los niños de Dickens (huérfanos, tiznados, llorosos, desnutridos, y con un perrito muerto por toda representación sindical), pero, ay, a fuerza de huelgas, manifestaciones, muertos, tirachinas, piedras, rodamientos, barricadas y neumáticos ardiendo, parece que se han ido consiguiendo derechos: vacaciones, indemnizaciones, contratos por escrito, jornadas laborales razonables, prestación por desempleo, seguro médico y un salario sujeto a convenio colectivo entre el comité de empresa y la patronal. Todo eso, punto por punto, está en entredicho con la reforma laboral del PP y el viento del liberalismo que nos mueve el flequillo del miedo estos días, meses, años de crisis-estafa. Aunque desde siempre, concretamente desde 1977, todos los presidentes de la CEOE han sido la viva imagen de la maldad que representaban en las mesas de negociaciones, si hubiera un Lombroso de la Explotación Capitalista. Ferrer Salat, un estilete de cemento. Cuevas, la tuerca de una caja fuerte. Díaz Ferrán, el gnomo ladrón del jardín del Hotel Palace. Y Joan Rosell, el vigente, el monaguillo becario de un banco en su día libre. Tipos remachados en chequera de acero y volutas de barco de esclavos que nunca han tenido la culpa de nada. Rosell, que también tiene pinta de muñequito de bodas entre una Preferente y un Broker, siguiendo la senda de los cínicos y explotadores que en el mundo han sido, ahora no ve otra solución en todo esto que echar a más gente y bajarle los salarios a los que queden. Eso y deslocalizar, por supuesto. Eso y "más Europa" (hasta los cojones de esa expresión, como si fuera el "más madera" de Groucho), pero en el sentido empresarial de la cosa. A su manera "competitiva". En una entrevista a El País:  "Europa está vieja, se tiene que refundar, hay que reinventarla, se tiene que crear una unión económica y a partir de ahí llegar a la comercial, fiscal, bancaria y al final una unión política, a los Estados Unidos de Europa".  Una "unión económica" y luego una "unión comercial, fiscal, bancaria..." ¿Se puede pensar menos en las personas y más en el dinero? ¿Se puede tener una visión más cerda del futuro, de Europa y de lo que es reinventar un mundo? ¿Europa está "vieja" y hay que hacerla nueva como un detergente? ¿No son los años que lleva Europa siendo Europa lo mejor de su potencial? ¿Qué lee este tío por las noches? ¿Con quién se toma el café? ¿Se mete un cajero automático en la cama y se lo encula por los enchufes de atrás -pene insuficiente, pene insuficiente...-? Y con lo que te quedas temblando es que, mucho protestar porque los sindicatos no están a la altura y sólo suponen un gasto más en la cadena de producción, pero ellos, los empresarios, acaban de recibir la friolera de 20.000 millones de euros del Instituto de Crédito Oficial. Los Fondos ICO. Tu dinero y el mío. Por la patilla. ¿Pero esto lo sabe la gente? ¿Toda esa pasta a Iberia, a Endesa, a Telefónica, a Iberdrola, y aquí la gente lampando? ¿Y dónde están invertidos los millones? Ah, su utilización y su destino no son públicos, colega. Pueden hacer con la pasta lo que les dé la gana. De hecho, probablemente ya los han empleado en sus caprichos. Se los han gastado todos en croissanes. Bollería suiza. Porque en la calle no están. Se notarían, hostias... De flipar. Primero los 100.000 millones a los bancos. Y ahora estos 20.000 a los empresarios. Y aquí estamos. Los de la tropa al sol, sin rancho y con las botas rotas. Los insolidarios en el paro y muriendo de hambre a puntito de hacerles una irresponsable huelga general a nuestros abnegados y competentes jefes. Un roto mañana. Por cierto, el tipejo relamido de arriba propone que se regule el derecho a la huelga (como si no estuviera regulado ya). Que así no vale. Que les jode los beneficios. Que huelgas sí, pero como digan ellos... Pasito a pasito, hasta volver a las huelgas con muertos del siglo XIX. Y las del XX. Las de los disparos al aire de los antidisturbios que le daban a un currito en toda la frente y que luego habían sido los violentos piquetes. Porque los empresarios, violentos, lo que se dice violentos, explotadores, parásitos, ladrones, asesinos, cantamañanas y buscabocas no lo han sido nunca...