jueves, 15 de febrero de 2007

ISLAMOFILIA


Desde que me he enterado de que las mujeres adultas de religión islámica lo primero que hacen es enseñar el óvalo en público, estoy un poco desconcertado... Qué un poco. Estoy estupefacto. ¡El óvalo! Chico, yo tardé siglos en ver una teta, y era de una mujer adulta de religión turista en una playa. Y ahora, de repente, hay mujeres que enseñan el óvalo por ahí sin parar y con el consentimiento de los maridos, novios, hermanos y padres... Qué despiste lo nuestro con las otras religiones. Los budistas, gordos; los chinos, de Confucio; los senegaleses, del Barça... A las monjas domésticas, las españolas, sólo se les ve la cara, pero de pronto dicen que las mujeres musulmanas, que más o menos visten igual, van todo el día por ahí enseñando ¡el óvalo! Mañana me tengo que fijar mejor en las que hay en el barrio, no sea que enseñen de pronto el óvalo y me lo pierda. ¿Lo habrán estado enseñando en secreto aunque la norma diga que lo tienen que hacer en público? ¿Cómo se explica que no lo haya visto nunca? Y sobre todo ¿cómo pueden soportarlo los hombres sin caer enfermos? Supongo que la felicidad va por dentro y que el islamismo también enseña contención de las emociones. Sabia religión. Tengo que preguntarle a mis amigos Larbi y Said. Tánger y Tetuán. Ni un sólo día más sin ver un óvalo de esos, con lo guapísimas que son algunas aunque sólo se les vea la cara, casi como a las monjas domésticas nuestras... Las más guapas, por lo que dicen, de Fez.

ALEJANDRO FINISTERRE


ALEJANDRO FINISTERRE, inventor del futbolín,
poniéndose la máscara de preferir haber inventado a León Felipe.

Lo del fútbol en pequeño formato se le ocurrió viendo cómo convalecían los niños en un hospital. Gran tipo. Murió el pasado 8 de Febrero en Zamora. Lo de "Finisterre" se lo puso por su amor a Galicia, y lo de León Felipe fue una estatua que consiguió erigirle al maestro en el bosque de Chacultepec, en México. Siempre anduvo peleando por la dignidad y la memoria de los exiliados, y ése era su mayor orgullo de combatiente en la guerra civil... Pero aunque el hombre se pusiera colorado cada vez que surgía el tema, indudablemente se le recordará con la más profunda de las gratitudes por inventar el futbolín, el juego de mesa que más cerveza, amistades y novias saladas ha suscitado a lo largo de la historia (el futbolín es ciencia, el billar es una carambola). Se ve que es propio de españoles inventar cosas con mango: el chupachups, la fregona, el futbolín, las guerrillas... El primer gol que marque en el futbolín del Revuelta te lo dedico. Otros, cuando marcan, hacen el arquero, bailan o mecen a un bebé: yo otearé el horizonte, Finisterre. Por los buenos ratos que nos has hecho pasar, y los que quedan. Gracias. In Memoriam.

C.B.M.


"Tarde o temprano, los padres siempre nos abandonan...
O te dan unos tablones y unos clavos para que te busques la vida..."



Con respeto, una versión libre del Cristo de la Buena Muerte.

300 DE LAVAPIÉS (4)




Nuestra biografía
La escribirán las cucarachas
Alguna subespecie de lagarto
Como las sirenas

Sirenas, tritones, amonales

En los recordatorios de Atocha
Alguien podría haber escrito:
“Vendo Seat Panda”

Y debajo
El teléfono de algún amigo
Traidor

Las explosiones se oyeron desde aquí

Los muertos no

Los borrachos eligieron
Otra vez bares sin televisión

Qué hospital iba a aceptar su sangre

Jodió que los asesinos estuvieran en Lavapiés
Pero como siempre

Todos tenemos caras de malo después
Pero como siempre

Julián se lo pasó bien ese día
Con sus sirenas

El infierno son los otros,
Decía el Abisinio

Miradlos arder en sus charlas en sus muecas en sus copas en sus madres Miradlos

Ponte otra ronda, Pedrito

A Júpiter
A por


Todo el mundo apreciaba a Regis
Hasta que se supo lo suyo con las fotos

Todo el mundo apreciaba a Juan
Hasta que se supo lo suyo con su hija

Todo el mundo odiaba a Reme
Hasta que se supo lo suyo con su hermano

Todo el mundo pensaba que eran unos
Hasta que se supo que eran otros

Puede que algún día nos amemos todos
En Júpiter

O en el Desfiladero

Por lo pronto, otra ronda, Pedrito

Y la vuelta ciclista y los tomates muy caros y la puta zanja y el puto tabaco y la subnormal de la Teresa que dice que ya no plancha más camisas y que si los trenes tienen marcha atrás qué mierda tienen los barcos

EL FLAMENCO, EL BLUES Y ANDALUCÍA



Las cosas del blues, como las del flamenco, siempre tienen a un tipo dolorido y triste por lo bien que se lo ha pasado. Cuando el que canta no habla de sí mismo o es una saeta (vírgenes y crucificados) o es algo sobre una puta, un asesino, un muerto o un alcaide malvado. No sé qué habría sido el blues si los negros hubieran probado el jamón a tiempo… O el fino… La Semana Santa no. Negros y nazarenos siempre se han juntado en Mississipi y por esos bajos de la América KKK.

Al flamenco alegre se le llama rumba o bulería (las alegrías en flamenco son bien tristes). Al blues alegre todavía lo están buscando.

“Si tus ojitos fueran aceitunitas verdes, toda la noche estaría muele que muele, muele que muele, muele que muele”. Tela. Te doy una patada en las gafas y te opero de cataratas. Porque te quiero, japuta.

Precioso mundo el de las metáforas. En gran parte de Andalucía “entrañas” empieza por “s”.

Tres partes del cuerpo humano que empiezen por “Z”: La zuña, la zoreja y lo zojo.

Hay andaluces profesionales como hay fontaneros profesionales o informáticos profesionales. Por una cuestión de nacimiento es bastante patético echarle horas y no bajar la guardia ni un momento. Los andaluces aficionados como yo podemos decir que somos de Málaga con acento vasco, cagondiós, sin inmutarnos. A un andaluz profesional la bromita le cuesta un confesionario.

Un tío mío ya fallecido (qepd) contando sus experiencias en el servicio militar: “Cuando yo bajé de Despeñaperros para España…”.

Mística del botijo: “Oh, infelice de mí, qué crimen cometí, que cada vez que se me nombra me ponéis a la sombra…”.

Parque eólico en Tarifa. Parque de botijos en Málaga: la lucha contra el calentamiento global ha empezado.

EL NUEVO TRACTOR YA SUENA


Ardió mi ordenador y por lo supuesto del fuego se escribió frío o nada. De modo que se explica este lapsus extintor. Hoy ha llegado tractor nuevo a casa con transplante de alma y metempsicosis rara. Reencarnación casi líquida del viejo tractor muerto. Y se le ha puesto de nombre lenitivo VALENTÍN. Habrá menos problemas de costumbre, menos problemas de hábito, menos. Más de todo el resto. Donde se lea tractor ha de leerse ordenador. Esta dependencia con los tractores es horrible. Y con el arar. Hasta mi Corel está sulfatado de colores. Hasta el tonto ADSL se ha sentido filipino y ha estallado. No sé adónde vamos a volver. No hay más que regresar a la servilleta y que la lea el policía que me vacíe los bolsillos, o el forense. Cuesta. Y basta de pruebas. Gorrión que mira tractor, espera lombriz.