jueves, 25 de enero de 2007

TUBINGAS (3)


Arrojar toneladas de vitamina B-12 en el Canal de Isabel II. Esperar unos días. Acechar detrás de los mostradores, detrás de las barras, detrás de las mesas de despacho las reacciones de los hijos de puta de Madrid. ¿Cómo actuará la euforia en ellos? ¿Irán hacia delante o hacia atrás? Se notarán mejores, pero ¿en qué sentido? Me temo que durante un tiempo veremos por las calles de la capital un escalofriante muestrario de sonrisas de tiburón. Da miedo. Desistir del milagro. Arrojar las toneladas de vitamina B-12 al Manzanares, por si levanta cabeza él mismo.

Oído en la radio. Consejo para un piloto: que sea siempre igual el número de tus despegues que el de tus aterrizajes. Aplicación terrestre: que sea siempre igual el número de tus amores que el de tus desamores. La más mínima diferencia puede casarte o matarte.

El gobierno ha colocado cámaras ocultas visibles en las calles para que no podamos reclamar habernos distraído. Comercialmente, aquellas dos torres gemelas ya le hacían un daño espantoso al mundo. Está comprobado que antes de morir también nos echaron una maldición igual de espantosa.

Vitamina B-12, pilotos, desamores y torres gemelas: mala mezcla.

BUHARDILLA DE LAVAPIÉS (2)




AYER REVENTÓ EL CIELO Y NOS LAVÓ
La risa Las lenguas El pecho Las mujeres
Reventó alegre como una balsa de goma negra
Y nos cayeron encima sus pedazos de locura De agua
De niños llorando y de ríos bebidos
Bajó el cielo por la calle Por su circuito
De borrachos asomados Engastados
En la puerta de los bares Todo
El cielo calle abajo entre los brindis
Y los gritos como un santo desnudo
Y en Fuencarral un muerto.

Aquí no.

Esto es Lavapiés.
El barrio de ojos desorbitados.

Escampó
Entonces
Pero seguimos bebiendo de las nubes a pedradas
Todo aquello que tuviera algo de líquido dentro
Las ambulancias Las loteras La Democracia
Detrás Delante Encima de una Barra Deliramos
Majestuosas radiaciones de biografía y éxito Nos gritaban
Desde los balcones Desde las etiquetas Desde la pana del Tiempo Inyectados de paraísos Pedíamos amor con hielo
Terribles combinados de novia con ron Cantábamos juntos
La Horda y yo
Los cigarrillos humeaban abandonados en nuestras manos
Y de vez en cuando un camarero nos limpiaba las gafas

La noche corría coja por ahí
Hasta llegar al sol que nos derribó
En charcos de diferentes colores y sonidos
Y las cosas volvieron a ser muerte
Y esponja y todo un bolsillo vacío
En los pantalones vomitados del demonio.



A veces vuelvo a darme.
Sí.

A los hombres tamboreados
Que suenan como las tapas del infierno
Sobrados de redobles de mujeres de whisky
A los hombres dichos
Perlados de camas muertas
De monos crecientes
A esos hombres jirón sin viento
A esos Demonios de hombre
Y a sus ojos ya jugados
El cordaje de este alarido
A mi futuro
Cuando vuelve a llover
Y oigo

El tecleo de la lluvia sobre esta desgracia
feliz,
este miocardio ahora de tormenta mansa,
de verano y mía.

La madera líquida sobre la que navegan
los barcos de agua de mi cabeza.

Un nuevo frío para el que habrá que inventar una manta nueva.

miércoles, 24 de enero de 2007

LIBRO DE HORAS (5)



Correo electrónico al Jefe Seatle: Se han acabado los boquerones en las costas de Málaga. En los chiringuitos sigue habiendo, pero son boquerones de fuera o de pastel, como los búfalos que le ponían a Búfalo Bill. ¿Qué hacemos? ¿Salimos de las reservas? ¿Nos damos al agua de fuego? ¿Empezamos a atacar las caravanas chárter de rostros pálidos: ingleses, alemanes, etc?

Correo electrónico a Nube Roja (Asunto Boquerones): El Jefe Seatle no contesta. Habla tú, que sabrás más del cambio climático.

Correo electrónico a Gerónimo (Asunto Boquerones): En las emboscadas nocturnas a los rostros pálidos ¿por qué tenemos que disparar primero al pote de café que se calienta en la hoguera del campamento si John Ford ya no puede vernos?

Correo electrónico a Kevin Costner (Asunto Tatanka): ¡Vete a hacer de Mary Poppins con otra tribu!

Anuncio en la radio. Un medicamento. Buenas noches y deje de roncar. De venta en dos formatos: cuchillo y pastilla.

Otro anuncio en la radio. Pierda grasa, pero no masa muscular. Al cabo del tratamiento puede haber alguna queja. “Eso que todavía le sigue bailando es músculo, señora. Pague y no proteste”.

Veo alguno de los SMS con que se están animando los españoles para enfrentarse a los Latin Kings en Alcorcón. Me viene a mi mala cabeza un duelo del pasado en el que un escritor había de batirse con su más odioso crítico literario (no recuerdo sus nombres; mierda). Siendo el retado, al escritor le correspondía elegir arma. “Elijo la ortografía. Está usted muerto”. O por ortografía o por vocabulario, en Alcorcón nos van a dar la del pulpo. Q hjpts.

Estamos en enero y con temporal, pero los helicópteros con balones de Nivea siguen sobrevolando Madrid, por si de repente el calor, que el tiempo está muy loco.

¿O son helicópteros de la policía? La cla que nunca le falta a una buena manifestación. Rocotocotó, lo estáis haciendo muy bien. No os salgáis de la calzada o llamo a los acomodadores con casco.

Correo electrónico a John Wayne: dispararnos desde detrás de las rubias en las carretas está muy feo.

martes, 23 de enero de 2007

EL MUNDO ES UNA BOLA (1)



Sí, su pizza está fría, y yo, pero es que mi moto respeta semáforos y de esos rojos vienen estos azules helados en su ovni tres quesos, señorita que no dará propina. También entiendo que de la unión del retraso con esta baja temperatura surja tras la puerta el rostro energúmeno de su novio con una bufanda del Real Madrid en el cuello, ese tobogán por el que se desliza la conocida expresión “no te pago” con la que, probablemente, vuelva a jugarme el trabajo. Pero entienda usted también, amable imbécil en bata, amable troglodita en bufanda, que no nos ponen una sirena en el casco para salvar vidas de sedentarios con lonchas de píldoras calientes, tres quesos (caducado, sólo maloliente, fétido) o tres champiñones (los que hay). De modo que me paguen. Y tampoco. Pues me llevo la pizza. Y tampoco. Pues llamo a la policía. Pues llamo yo a la empresa. Pizza gratis por la espera, como en los retrasos del AVE (que jamás llega frío ni a Sevilla ni a Madrid) y este que lo es, de vuelta a la calle en un barrio dormitorio que acaso consta en el plano desde hace bien poco gracias a la temeridad de algún chiflado aventurero que puso banderín de esto se va a llamar, por ejemplo: “Barriada de Nuestra Señora de algo, calle Val de lo que usted quiera”, queda descubierta esta mierda.
Y la moto, sin el cajetín que traía.
-¡Yo me cago en vuestra puta madre, cabrones!
Al aire helado de la noche, sin madre ni cabrones presentes, sólo por reivindicar.
Pero es que también le han quitado la alfalfa a mi caballo pinto (rojo y blanco).
-¡En vuestra puta madre y en vuestros ojos, mariconazos!
Subo otra vez hasta el tercero y la mirilla se abre como el ojito en el que me cagué abajo, con precaución y silencio.
-Me han robado. ¿Puedo usar su teléfono?
De ninguna manera. Trampas, las justas.
-Me han quitado la gasolina y el cajetín de la moto, por favor...
Un triangulito minúsculo de pizza tres quesos surge por la rendija inferior de la puerta: “Su porquería, gracias”.
Piadosos hijos de puta.
Sé que las hacemos delgadas (“Lo poco gusta; lo mucho cansa”; aunque también “La nada espiritualiza”), pero parece que, efectivamente, no les he traído una pizza, sino un sarcasmo.
-¡Yo no tengo la culpa!
Con todo, esto no lo sabían abajo.
Unos dos kilómetros más tarde encuentro un teléfono público destrozado y unas sombras que me rodean.
Sólo daré mi número de repartidor, mi graduación y mi sueldo.
Un despistado coche de la policía me salva justo cuando las sombras se estaban convirtiendo en dos tipos con aspecto preindustrial.
-Gasolina no podemos echarle, pero le llevamos.
-La moto tiene que venir conmigo. No la voy a dejar aquí.
-Esto es un coche zeta, no un coche zoco.
Me fijo detenidamente en la cara del agente que habla así, no por el chiste idiota, sino por la voz nasal.
Imposible que lo sea, pero lo es.
-¿Bermejo?
Bermejo, tal cual.
La moto asomando de cualquier manera de la boca del maletero y Bermejo que se sacó las oposiciones a la escala básica después del instituto y ya ves.
-¿Y tú qué tal?
El casco en el regazo como un huevo de intemperie y mi moto en el maletero como un perro muerto, pero Bermejo pregunta.
-Triunfando, Bermejito, triunfando –le digo desde el asiento de atrás, al hilo de unas vaporizadas lágrimas de risa amarga que me brotan del entresuelo de las gafas.
-Tú siempre apuntaste más alto, macho...

COMEMIERDA


¿La carta? Sus jefes ya han elegido por usted.
Involución de valores, miedo y guerra civil.
Y no, no se puede fumar. Tampoco levantarse.
¿Correcto?

TUBINGAS (2)


Para el estado, un fumador sólo es una fábrica de ganar dinero a la que multar por echar humo. Para el fumador, el estado se podría ir a tomar por culo. Para el culo, los pedos no son adicción, sino necesidad. Por todo ello, fuma. Porque sí. ¿Por qué no? Y por hacer lo que te cante el culo. Y los fumadores pasivos que lo piensen mejor antes de que llegue El Gran Cabreo. Yo llevo siendo conductor pasivo toda la vida: monóxido de carbono, atascos, conversación de taxista, conductores suicidas, ventanillas bajadas con bacalao a toda leche. Sin embargo, no se me ocurre encerrar a todos los que conducen habitualmente en garajes siniestros batidos por el viento. Y si es por salud, ganamos los pestilentes fumadores. El tabaco de vuelta abajo puede hacer daño; un coche vuelta abajo, la cagaste. Tú, sabanita de papel albal, y yo tosiendo por las mañanas. Qué mundo.

Anuncio en la radio. Seguros. Una voz maléfica te dice que la póliza no te la ofrecen para que no te pase nada, sino para que todo siga como si no hubiera pasado… Y luego te hechizan con un conjuro de brujo con chaqueta y corbata: “No pienses sólo con el bolsillo. Piensa con la cabeza”. Que no te arredre ser sólo tonto, con nosotros también puedes ser imbécil.

Otro anuncio. Jazz. Una colección para el gran público. “El jazz te gusta más de lo que crees”. No tienes ni idea de lo que te gusta, atolondrao’, así que no hay nada más que discutir. A ti te vuelve loco el jazz porque eres gilipollas, ¿entiendes? Tú suelta la pasta y punto. Me imagino el odio sarraceno que habrá suscitado la cuña entre los verdaderos aficionados al jazz.

Odio sarraceno no parece muy correcto dados los tiempos que corren... Me encanta.

Correo electrónico a Almanzor: te están copiando más que a Elvis Presley. Pide derechos.

Temporal. Consejo de la Dirección General de Tráfico: No salgas de casa.

Consejería de Deportes: no corras.

Ministerio de la Vivienda: no compres.

Anuncios de limpieza: las señoras sólo limpian el lavabo o el fregadero cuando llegan las cámaras. A como tengo yo mi fregadero podría anunciar cuarenta fluflús seguidos.

Segundo correo electrónico a Almanzor (altas horas de la madrugada): Tío, te paso unas fotos de chavalitas en burkini. ¡Qué huríes son! ¿Eh?

LIBRO DE HORAS (4)


Siguen a vueltas con los latinoamericanos en Alcorcón. Suenan los tam-tam y hay miedo en la selva. Porque de pronto hay selva. Alzan el vuelo bandadas de pájaros y de políticos (que ya es redundar), y no paran de piar lugares comunes. Problemas con los Latin Kings. Reyes latinos. Haz memoria: Maximiliano III de México en el XIX (¿un francés es latino?), y mucho antes los reyes brasileiros y los virreyes españoles (tal vez haya que incluir a la Reina de Inglaterra, por las Malvinas, o sus Fuckland). Tres, cuatro ridículos históricos. Y ahora por fin tenemos ridículos reyes dominicanos y ecuatorianos en Alcorcón y en toda España. Justicia poética jugando al baloncesto. Otra cosa son las navajas. Se han confundido de Corte. Que vaya el rey Juan Carlos a Alcorcón con la corona patrá’s y hable con ellos. Qué pasa, broder. Invitadme a una Damajuana.

¿Fue Stalin el que tuvo la idea de prohibir los fines de semana?

Si un repugnante programa de televisión puede ser un fenómeno sociológico, un navajazo también puede ser fenomenal.

Güija para invocar a Rubén Darío: Oda a los Ñetas o del Cisne con Gorra Visera.

Trotski sí que estaba a favor de los puentes y de pagarle un crucero a Stajanov, para que se relajara.

Güija para invocar a Bolívar: Mírate la ropa. ¿Te suena un cantante de hace unos años: Adam Ant?

Volviendo a los fines de semana y los puentes, ¿qué pensarían Stalin y Trotski de Santo Domingo?

Santo Viernes, Santo Sábado y Santo Domingo. Y si llegas al lunes, se le llama El Salvador.

Güija para invocar a Neruda: el Canto General de ahora es la bachata, macho, haz algo.

La Madre Patria acoge a sus huérfanos aunque la cosa se está convirtiendo en un desmadre.

Güija para la RAE: ¿Cuándo se admitirá “desmadrado” como sinónimo de “huérfano”?

lunes, 22 de enero de 2007

LOS ALUMBRADOS (1)



Hagamos una película, dice madre. Hagamos algo que nos inmortalice, queridos. Y que nos den un homenaje con estatua de grupo. Estatuas de grupo no hay. Las inventarán para nosotros. Padre es demasiado tímido. Padre no sirve. ¿Para la estatua o para la película? Se nos va de las dos hazañas. O se sale de plano o se sale de bronce. Luego hablo yo con él, queridos. Alguien tiene que bajar a por el pan. Mandamos una paloma. Alguien. La semana pasada bajé yo y hubo movimiento de cuchillos. A mirar por los prismáticos. Ventana norte. Mar arbolada. Tejados rizados. Dos millones de ecuatorianos. Hoy no hay pan. El miedo nunca hizo patria. Como que nos es completamente indiferente, madre. De acuerdo. Esperaremos a que pase un buen banco de latas de atún. Sin pan. Cuidado, que padre está hablando en el cuarto de baño. Acércate a ver qué dice. Barrunta hambre. Hambre tímida, pero la barrunta. A por el pan. En mis tiempos bajábamos a por el pan todos los días. No disparate, abuela. Todos los días. Pan fresco. Pan caliente. O una cosa o la otra, abuela. Pan. Y los enchufes no tosían. Y no había niños mirando con unos prismáticos hacia la calle. Ojo con la pequeña, que se está desayunando la maceta. Debajo de las manchas debe de haber una niña, dice el abuelo. No baja Dios a por nosotros, no bajamos nosotros a por pan, y manda cojones. Organizad esto y que no vuelva a parecer un desayuno abstracto, dice padre, secándose los sobacos con las facturas del agua. A por pan el que saque el bastoncillo de los oídos más corto. Y que suba algo de leche para mí. Eso, para usted, abuelo, no para la pequeña. Mis huesos. ¿Y los de la niña qué? Son los mismos. Y una mierda. Por lo mal que anda a ésta le falta un hueso en alguna parte. Con más motivo para darle leche. Que no se planta un tetrabrik y te sale un fémur. Me da igual. Que suba la leche o bajo yo a desaparecer otra semana. Sin la dentadura no baja, que lo conozco yo, abuelo. Eres un hijo de la gran puta, Vicente. Y un tímido. Tú te callas. Lo ha dicho mamá. Ahora quiere hacer una película con una estatua de grupo. Estatuas de grupo no hay. Se llaman esculturas de grupo. Ya salió la lista. ¿Alguna novedad en tu depresión, hija? Fase fosa. Que no sea aséptica. Se dice séptica. Mierda es. ¿Por qué no podéis comprender los hombres que el alma de una adolescente no es el vapor azulado que surge de una boca hecha expresamente para las felaciones? A la abuela no le digas esas cosas por la mañana, que luego venera cromos. Te tocó, machote. Sacaste la muleta más corta. Pan de leña y un tetrabrik de leche. Con qué dinero. Bájate unos discos. Ya no quedan. ¿Qué ha pasado con todos los de Vivaldi del segundo cajón? Esos fueron para la peluquería de la abuela del martes. Coño. ¿Todos? Lavar, marcar y decapitar, servicio completo. Abuela, a qué peluquería fue usted, si puede saberse. No puede saberse. Vaya. Baja entonces con los espasas. Algo más que pan y leche, entonces. Venga, sube también carne. ¿Ecuatoriana, marroquí, turca o española? Llévate la eñe.

LAS EXTRAÑAS AVENTURAS DEL TURBIO NIÑO MATOMUERO (1)



SOMOS HOMBRES fabulosos.
Comemos quicos llorando
Y el aliento nos huele a recreo.

Somos mujeres tremendas.
Saltamos a la comba el arco iris
Y nos reímos tristísimas.

Hemos lamido el gran helado de chocolate
Y era la muerte.

Qué ha sido del futuro.
Por dónde se está retorciendo de dolor
La felicidad.





También hemos estado enamorados
Y había calzoncillos y sujetadores,
Alcanzados cigarros.
También hemos estado bebidos
Y nuestras cabezas eran los golletes
Por donde se emborrachaba Dios.
Los grandes noes sublimes
También hemos sido.
Y el magnífico pavor de algún sí.

Los estupefactos erguidos ovillados.
Lo que hay en los ojos de un perro que no sabe morirse
Y se está muriendo.
La alegría pánica del camión que viene
Hemos sido.

Hoy hombres fabulosos, mujeres tremendas.
Silenciosas migraciones de la Nada al grifo,
Del grifo al reloj exterior, la casa, una deuda rosa o negra.
Los números pájaros de un banquero y el piar de un envoltorio
Con el aliento que huele a recreo.

Entonces, vas a abrazar y das un perro muerto.



El reputado placer de ser acariciado.
El regalo propio de acariciar.
Esos titulares en las manos.
Para qué.

Miraros, recorreros bien con la vista más lenta.
Miraros.
Con la espaciosa calma de los cadáveres,
Miraros.

No esperar nada de vosotros.
No esperar nada de la vida.
Esa impertinencia,
La vida.

300 de LAVAPIÉS (1)




Pobres perros
Que todavía nos hacen caso
Pobres niñas
El postre de nuestro complicado cadáver
En la cesta de sus bicicletas

Torcido el siglo
Nada más empezar
Adentrémonos con una cerveza

Nuestra biografía la escribirá una cucaracha
O un lagarto

Sin problema, la cerveza, entonces

Ni el siglo
Ni la policía
Ni el crimen

Adelante

Hadentro sin Cortázar


Con una cerveza

Un rumano joven en la puerta
De la comisaría de Leganitos

Las comisarías tienen puerta

Mira
Bufa
Mira
Pide tabaco
Lleva el torso desnudo y pone nervioso
Al agente armado que custodia el paso
(Fusil automático Porra automática Bigote automático)


El chico espera a que salga su mujer y el bebé
Y bufa.
Ahora fuma
Ahora me habla
Un camarero ha abrasado la cara de su hijo
Con leche hirviendo

No ha sido un accidente

La cerveza está en su punto




Un viejo de Soria despierta de madrugada
Con mono de alcohol
Sale temblando a la calle
En busca de su lejano bar
De guardia

Unos niños marroquíes le roban los dos euros
Y lo dejan tetrapléjico

Amarga Helada

María E. me habla de pescados y recetas
Y por unos minutos tiene casa
Y costumbres
Y harina
Y es una mujer mayor y algo borracha
Pero mujer

A la mañana siguiente
En la plaza de Benavente
Enrojece y se esconde
Porque la he visto hacer de puta
Y no he sabido disimular a tiempo
Que no era ella




En mi mano izquierda, la cerveza

Por las noches
Los viejos se recogen pronto
Se suben de los tobillos al corazón
Y recuerdan
Alumbrándose con la vela postnuclear
Piensan en su nieto
El drogadicto
Su nieto
El empresario
Su nieto
El muerto
Sus nietos
Los hijos de puta

Y la vela es un fluorescente
Un cráneo mondo de rata una isla de cerilla

Fumo hacia lo que será de mi pasado
Después de esta decisión

En las estaciones
Los asustados trenes pequeños
Se ovillan y se calientan unos contra otros
Pronto tendrán un nombre
Los mandarán lejos
Tal vez no regresen nunca
Tiemblan bajo la megafonía

Todos hemos visto esos trenes ya mayores
Y embrutecidos

Fumo una cajetilla de amigos sin filtro

Becerra quería instrucciones
Para pasar la noche en un espejo
Se mató en coche
Conoció la diástole del azogue

Nerea era una mujer dura
Cáscara, hueso y futuro
Hasta que nació su hijo extraño
Entonces se dejó devorar
Por las tinieblas blancas
Del amor
Y desapareció en las farmacias






Juan Pedro quería escribir limpio y nítido
Sincerarse
De metacrilato
Pero vendía pisos

Fumo un cigarrillo y otro
Caduco en la ventana
Cansado de fantasmas
Les indico el camino a la luz
Con un vago gesto de mi nariz
Y del cigarrillo
Caduco en la ventana
Cansado
Mirando el Desfiladero

OCTOSÍLABOS

El castellano es lengua poderosa. Y por hablar, hablamos en perfecto romance. Octosílabos somos. Una mínima tarde de verano, Mahou mediante, el Nunca como se debe Alabado Matías de la Rubia y yo nos descolgamos con estos pocos, réplica a réplica. "Nos echamos unas risas" (octosílabo también).

Un cortado y uno solo
Ponnos otra cervecita
Sigue así que ya verás
Está mucho más delgado
No tengo una cala, macho
Yo no conocí a mi padre
Saldo disponible cero
El alcalde es un mierda
La madre que te parió
Eso es una gilipollez
Eres un tocacojones





Me vas a comer la polla
Me cago en tu puta madre
No me jodas en el suelo
¿Está su marido en casa?
Niño, bájate de ahí
Una china en el zapato
Móntate aquí y cabalga
Mírame y no me toques
Al pan, pan y al vino, vino
Eso lo hago yo con la gorra
Me tienes hasta la polla
No me ganas ni de coña

No me toques los cojones
Chupa, chupa, que te aviso

TUBINGAS (1)


Tubinga: Dígase del pensamiento que se atorra y expresa en frase con olor a quemado.

Tubinga (2): Pueblecito alemán do raigó Hölderlin ya pirado.

Me gusta oir hablar de dinero por las mañanas. En la tele, en menos de media hora, han intentado regalarme unos treintamil euros. No necesitan conocerme: saben que soy bueno. No necesitan garantías: saben que merezco esa pasta. Son unos tipos sonrientes, trajeados, solícitos. ¿Te hace falta guita, chaval? ¡Aquí estamos nosotros! Llámanos. Ponte en contacto. Libera tu odio.

A nadie le pasa de todo. La próxima vez que lo escuches: tarrazo. A quien sea.

¿Cómo describiría Proust la suave y blanda consistencia de esta niebla lamiendo helada los tejados que diviso desde mi buhardilla? Mira la hora que es. Proust estaría frito, colega.

Mandar un correo electrónico a Fenosa. ¿Estáis al tanto de la que habéis liado en la Caverna de Platón? El chaval, muy loco. Quejas de los vecinos. Saldréis en los papeles.

Correo electrónico a Obélix: Ya puedes pasarte a recoger las torres de la ciudad deportiva del Real Madrid.

¿Cómo describiría Faulkner el zureo subnormal del palomo hormonado que no para de cagarse en mis tejas? He oído el disparo. Gracias, tío.

Teruel está más al sur que Madrid. Comprobadlo. Da miedo.

Correo electrónico a los hombres y mujeres del tiempo. Con tetas, se tapan las Baleares; empalmados, tapáis las Canarias. Enseñar el culo tapando Madrid tampoco es una solución.

Argumento para película gore: los primeros que se despiertan los lunes son los muertos de carretera del fin de semana.

Si alguien le hubiera dicho a los nazis que llevaban todo el rato una palangana en la cabeza, la guerra se habría terminado mucho antes.

¿Cómo describiría Balzac el algodón hidrófilo y chorreante en el que se están clavando las antenas de todo Lavapiés? Contigo no estaba hablando, Faulkner. Casi me das, chalado.

LAS LEYES DE MADRID


Protocolo a las cuatro leyes de lo circunvalable:

Toda bici sumergida en Madrid no se desplaza (Viuda y Herederos de Arquímides “Mi timbre, mi dedo gordo y yo”).

Primera ley de lo circunvalable: Si “castizo” no viene de “casto” y el que da por atrás rellena el parte, a Madrid lo están sodomidando por culo (Primer Arniches, “Regreso a Alicante”).

Segunda ley de lo circunvalable: Si la M30 no es una cadena de radio y los radios de Madrid nacen en la Puerta del Sol, John Wayne no vivió en Carretas (Segundo Galdós, “Fortunata, Jacinta y el Comanche”).

Tercera ley de lo circunvalable: Si la muralla árabe no es un muro de carga y una ardilla pudo cruzar España saltando de encina en encina, cualquiera de las del Retiro te robará la cartera (Príncipe Pío Baroja Chico, “La Protoboina”).

Cuarta ley de lo circunvalable: Si el universo es curvo y se expande, y el estado original del calamar no es frito, por alejamiento carretera es sinónimo de rodaja (Viuda y Herederos de Mesonero Romanos, “Memorias de Ava Gadner, una autobiografía autorizada”).

LIBRO DE HORAS (3)

Vuelven a oírse canciones en los patios interiores. Merengue. Las cantan voces de mujer pero en su origen son tipos llorosos llorando llantos y una guitarrita –clin, clin, clin, clin- de nata. Te deja la novia y te vas inmediatamente a ver a un productor discográfico. Ole.

Item más: reyerta entre latinoamericanos y españoles en Alcorcón. Cuando lo de la independencia y los franceses fue en Móstoles y el alcalde era un tal Torrejón. Cuidado con los pueblos. Alcorcón y al vino vino.

Heráclito en el Manzanares: nadie se baña dos veces en la misma zanja.


Consuelo para calvos: si el pelo fuera importante estaría dentro de la cabeza y no fuera.

Consuelo para gordos: la técnica en la previsión de meteoritos mejora cada día.

Consuelo para feos: Cantinflas.

Consuelo para tartamudos: Cantinflas.

Chirigota para Cádiz: “Los Alegres Hombres Bomba” (una sola actuación).

De vuelta a Alcorcón: ¿Qué relación tiene el Hip Hop con la artrosis en las manos? ¿Cómo le sentaría a Stephen Hawking una gorra de Latin King? Cantinflas.

MOSSAD


domingo, 21 de enero de 2007

LIBRO DE HORAS (2)



Las cámaras con teleobjetivo se inventaron para que el reportero no tenga que ir a la guerra en sí.

-¿No tiene algo más juvenil para la sed?
-Agua, vino o cerveza. Nada más.
-Pues entonces me espero a que se agilipolle esto un poco.

Propuesta a Vitorio y Luchino: La pamela para zurdos.

La televisión de plasma, esa que ya tiene forma de campo de fútbol, no es aconsejable para los que padezcan de agorafobia. Eso sí, quisiera ver la carita que se les queda con eso en casa.

¿Por qué llevan escayolado el brazo todos los toreros en el paseíllo?

HIPERTRENIA: “Exceso de dolor por la muerte de un ser querido”. Lo que afinan los médicos… Nota: No te fíes nunca más de un diagnóstico, si no es poético. Tiene usted una fístula. ¿Una fístula y ya está? Una fístula como una rosa. Ahora sí. Cojonudo.

(En un bar de Madrid)
-No se puede fumar al lado de las tapas.
-¿A los que vienen resfriados dónde los ponéis?



Cualquier foto de una sorda es una radiografía.

La mejor marca de percebes: Percebes Benz.

Los futbolistas bajitos y feos se dedican al fútbol. Los otros no.

El chandal no quema grasas.

Tener un culo panadero básicamente es haber recibido el culo de otra que estaba sentada.

¿Cómo era la vida en el planeta hace un millón de años? Más barata.

“El humor acaba con las creencias y los miedos. Un país sin miedo a la religión y sin terrores es enemigo de la iglesia y del gobierno, que tratará de prohibir el humor, el humorismo, a los humoristas y a sus reidores”.
RAFAEL AZCONA.

Fiesta satánica. Postre: tarta de cabello de ángel caído.

TOBOGÁN (1)




Voy a contarte
Un Tobogán De caramelo y Whisky
Una madre es importante
Y los columpios
Pero yo voy a Contarte un Tobogán

La capital de mi casa soy yo
Hay pueblos fabulosos
Entre mis libros
Mis risas abandonadas
Los Pelos
Las Rutas
La Piedad y el Asco
Que te puedes encontrar por ahí
Con todo
Yo soy el Centro
Y tú la Periferia
Soy
Una Nana de Guerra
Que comienza a sonar
Por los caminos que conducen a tu Alma
Como un tanque de peluche
Negro
Asesino
Maravilloso

Las Cosas son Así
La vida a 37 grados
El Amor Químico
Podría reinventar las Cosas
También podrías hacerlo Tú
Pero volveríamos a esta mesa


Hay noche
Hay callarse Estamos
Oscuros
Somos
De aceite
Silenciosos Submarinos
Que se buscan para matarse

DE IDIOTAS COMO UNO


Ya sólo se ven bodas coloniales (España-Hispanoamérica), de reconquista (España-Marruecos-Argelia) o a lo Imperio (España-Polonia-Rusia). Este siempre ha sido territorio de mezclas: aceituna con anchoas, tinto con casera, ecuatoriano con estudios. A los malagueños sin mundo también se nos quitó el susto el día en que comprobamos que de Despeñaperros para arriba se seguía hablando idiota, como uno. Lavapiés, cantón idiota. “Idiota”, el que se queda solo. Contradicción para bodas. Como su propio nombre indica.

HIPOPÓTAMO


Siéntate dentro de la boca de un hipopótamo. Estás vivo. Estás identificado. Tienes tu DNI, tu dirección, tu gobierno, tu país. Muévete un poquito entre los molares. Tienes tu democracia, tu huso horario, tu historia de otros. Acomódate mejor. Tienes tu folclore, tus mitos, tu familia. Sonríe. Pásalo bien dentro de la boca de un hipopótamo.

COSAS VEREDES


Si te has equivocado de noche y cercanías, y lo que ves es esto, es que, efectivamente, un travelo le está bajando la bragueta a tu amigo. Por si alguna vez ocurre, lo ilustro. Y nada es malo, si se hace con cariño. Otra condicional.

CURAS CON INHIBIDORES DE FRECUENCIA





A las madrugadas de sábado y estufa les crece Schubert en los rincones y Wagner en las ventanas. Ahí fuera Marruecos y España están jugando a ver quién muere antes. Alguno rematará con la cabeza la campana de misa del domingo. Hasta puede que el cura también esté de copas. Sí, esos gritos son suyos. Qué ecuménico todo. Los curas hoy en día casi pasan desapercibidos. Es como si el Vaticano les hubiera proporcionado a cada uno un inhibidor de frecuencias para que la gente no les insulte por la calle. Por envenenadores, pederastas y ladrones. ¡Ya me ha llegado el inhibidor! Buenos días, don Matías. Un papa de paisano debe de ser más vicario aún, si cabe. La Ciudad de Dios, San Agustín. Dicho como exabrupto suena mejor: ¡La Ciudad de Dios! Madrid. Los indígenas sabemos que la hora más peligrosa de Lavapiés ronda entre las siete y las ocho de un Domingo por la mañana. El alcohol y el fracaso se juntan feo en las caras y en las barras y en las esquinas y en las miradas que te están diciendo “necesito un final de mierda con pelea, sangre, madres muertas y policía”. Y a veces es uno el que sale así a la calle. Mejor me pongo a los Clash y me aprieto el cordoncillo del pijama para sentirme un tipo duro. Oigo la primera sirena de policía y me tranquilizo. Los indígenas también sabemos distinguir perfectamente entre sirenas de policía, ambulancia y bomberos. ¿Qué ha pasado con las alarmas antirrobo de los coches? Hace tiempo que no se oyen. Les han puesto valium en el anticongelante. London Burning.

LIBRO DE HORAS (1)


Nunca te mueras al lado de una esquela mejor que la tuya.

La tendencia natural de los solteros es la gastronomía. La tendencia natural de las solteras es la psicología popular y los videntes.

Sólo hay dos tipos de carne de monja: de caza y de granja (conventos). Cualquier monja de paisano es una monja de la secreta.

¿Por qué no hay anuncios de motos en la tele? Pocas ruedas, poco espectáculo.

Entre los hombres y los pollos, en lo que respecta al vuelo, la diferencia es poca.

Organizar ahora mismo un Comité Permanente de Bienvenida Ovni (luego todo es improvisar y nos quejaremos).

La poesía en árabe no tiene mérito alguno. De derecha a izquierda, todos los versos riman al principio.

Mariscal alemán que se echan las mujeres en los ojos: Rímel.

El gordo eventual, el gordo de despiste, se percata de su repentina gordura cuando descubre que han comenzado a hacer los taxis más pequeños.

sábado, 20 de enero de 2007

BUHARDILLA DE LAVAPIES (1)





SÉ QUE HUBO UN ENTONCES.
Un tiempo valiente y ruidoso, de pocas duchas.
Había imbéciles, pero como ahora.
Había, como siempre, la leyenda de la Gran Barra.
Había, quizá,
un oro más hermoso en los puñetazos.
Una risa de peores dientes, pero mejor risa.
Tal vez ocurrencias de la bondad
que hoy no entenderíais.
Otra manera de soñar una espada.








Sé que viví ése entonces todos los días
y sé que los viví de frente.

Furioso y nuevo,
podías respirar sin problema el olor a pies
del alma de los otros
y podías pedir el whisky más barato.
-¿Para mezclar?
-Conmigo.
Y alguna joya terrible para tu chica,
hambrienta fuera,



desnuda,
riendo.

Fue un dolor magnífico,
de los que hacen época.





Entonces, digo,
cuando lo bueno era dar.
Cuando toda herida era jubilosa.
El amor más perro tiraba fuerte de su cadena
(bajarme a la calle, lamer sexos, juntarme con otras babas)



y las mujeres abrían antes su corazón
que sus piernas y ése era el orden
a cultivar en las cafeterías y en los parques
hasta que una de ellas se quitaba las bragas,
las arrojaba contra una pared,
como se hace con los espaguetis,
y quedaban pegadas.

-Amor -te decía.

La llevabas al piso que compartías con un par de amigos
y le tapabas el número de agujeros
que ella permitiese.

(Dependía mucho de lo que estuviera leyendo;
de si leía o no, también;
de si sabía leer o no, finalmente)

Así era,
hasta que alguna
se retrasaba en la escena de las bragas
y tú pensabas:
-Estoy enamorado.

Y el desastre tenía nombre, y padre,
y familia,
y Domingos.

Al principio no estuvo mal.
Éramos felices como dos cosas.

Lápices felices,
con sus dos lados
y su preparación para la escritura.



Tazones felices,
curvos, útiles,
con su capacidad como una inteligencia más
a la medida de la tila
o del café.

Contentos y verdes como una ensalada,
con su tontería de salud y
su misma brutalidad en la entrega.

No me casé con mi RUINA por accidente,
pero sí viví con ella en un apartamento
de una sola ventana.


(Daba a un solar
y se fue gastando día a día
como un pedazo de tocino;
todo lo que veías por ella sabía a tocino:
el sol, la primavera, las ratas)

En caso de existir
-permitidme la blasfemia-,
yo estaba tan lejos de la Gran Barra
como pueda estarlo un hombre.

Mi dinero y mi amor se hicieron eso
durante unos años muertos.

Algo caliente para comer,
que no caducaran los yogures,
un querernos farmacéutico.

Tocino.



Allí estábamos.
Cada uno con su cabecita destrozada.

Ella y yo,
pensando oscuro como dos muebles por la noche.

Ella y yo,
en una extraña y perversa relación con el silencio
como dos animales recónditos
y
dolidos.

¿Había otra vida después de aquella?
¿Terminaba el Mundo en nosotros?
¿Nos han mentido en las canciones?
¡Hijos de puta, venid aquí!

¿Dónde mierda está Cortázar ahora?
Échale un galgo, "amor".

En los pocos momentos de optimismo
(alguna caricia objetiva,
el brillo fugaz de un flexo sobre el tocino)
pensábamos,
tremendos,
que cuando vinieran las excavadoras gigantes
con sus monos a los mandos
y su moderada muerte,
no habría nada mejor que un cigarro
Que un callarse Que un
Quitarle la piel a una cama
Acuario y madrileña
Y al mundo lo que tuviera de redondo

Aunque no volviéramos a querernos bonito,
al menos follando ciudadanos.

O algo así.






Tampoco teníamos valor para pensarlo en serio.
El espejeo del tocino no duraba mucho.

Los Domingos nos habían rodeado ya.

Las excavadoras las teníamos dentro.
Calladas. Deslumbrantes.
El sabor metálico del cielo de la boca
eran ellas.

Uno puede vivir con excavadoras dentro
-infartado, visitado, sonreído-.
Uno puede decidir que el mejor coño es la mano derecha
y la mejor polla un dedo
-misántropos, desprestigiados, semáforos-.
No es tan insoportable cuando el amor está por las nubes.

Lo único que despierta al mono es la traición.
Y llegas a un punto de tocino que hasta la agradeces.

Sí.
Mi chica emputeció.
Una forma como otra cualquiera de tomar aire fresco.

Supongo que yo también emputecí a mi modo.
Inútilmente.

Y lo dejamos.



Luego las cosas empezaron a despertarse antes que yo
Y la tristeza Y lo que dejaba de nacer por elegir una puerta

O un sendero en alguna boca Alguna boca
En algún sendero
Un cuadrado en un mapa
Más casas de tocino con amigos de tocino
Trabajos de tocino Sueños de tocino
Dinero de tocino
Dioses de tocino pálido y grasiento
En las iglesias y en la mesita de luz
De las putas asesinas de Domingos
En aquellas noches de nortes circulares.

Los escapados
Globos rojos en el cielo
Nunca tienen a su niño exactamente
Debajo
Los azules tampoco
Sin embargo hay novias voladas que sí:
Es un hombrecito paralizado
Y bobo que mira al cielo
Cagado de palomas y novia
Mientras la vida sigue sin él

Mi mujer se casó por fin.
Pero con otro.




Y llegué polvoriento de ella
a una casa que no sabía a tocino.
También por fin.

Una casa enorme,
con ventanas de haber visto mundo.

Alguien había encendido
Lo previo
El futuro
Mi orgullo cansado
Mi insuficiencia
Como un don de barrio Una orquesta pobre
Que ataca un aleluya de calles sucias De ofertas de edredón
De salida de los colegios y así

Que no venga nadie a tu casa
Que te dejen que no haya nadie y puedas
Trocearte la cabeza en niños y disparos Que puedas
Desayunar un tonto patético
Reírte un destino fosforescente y venenoso
Entre madalenas y alcohol y soledad y
Algún taxi que huela a libros viejos
Te enseñe una ciudad bombardeada Una
Raya de carmín en el cielo Alguna forma antigua
Y sagrada de bienvenida. Algo para comenzar.
Algo para desandar el desamor,
desandar las bragas,
desandar hacia delante la vida infamada
y ponerle piso.



Una Buhardilla en Lavapiés.

Ahora soy tres veces feo y una guapo.
Soy de hielo.
Infrecuente.
Un cabezazo en tu plato preferido.
Apúntame en tu lista negra
porque pienso imitar todo lo que vuela
y estalla.
Nunca he muerto.
Dame tu mano y te daré la mía.
Dame tu frente y me la comeré.
Paseo entre vosotros como una cola de gato
y de la hierba y de los andamios
y de las manchas
surgen canciones temblorosas,
brillos pánicos,
hermosas heridas buscando cuerpo.
Paseo invulnerable y mi sombra es de lata,
de matojo,
de mechero tirado.
Paseo entre vosotros como uno menos
y hay una ternura exquisista de posibles crímenes.

Yo he visto el número de los fulminados por una palabra,
toda la música prometida, indolora.
Yo sé de qué madera está hecho el violín de madres
que nos serrará el corazón.

Lo otro ya pasó.




Ahora amo duro.
Vivo duro.
Entro en las almas
en burro,
como Dios.

Ya no es nada como entonces.

CAFÉ BAR DE PUEBLO



Un ateo es un hombre que no tiene medios de soporte invisibles
-ARZOBISPO FULTON-


Miro la caída del sol tras los ventanales.
Estoy bebido, elegante y triste.
Una bailarina asada en la mesa de Dios,
y ningún milagro.

La ginebra en barro,
las mujeres en taxi,
y sucede
un coche de alas grandes fuera.

He oído hablar de cierta madera para los umbrales.
Dicen que hay caderas
que los incendian cuando los cruzan.

CUPIDO



DE PERROS, CADENAS, PERRAS Y PULSERAS

Putas le sobran a cualquier desnudo
-QUEVEDO-

El odio es todo lo que te gustaría hacer con un poema como éste y no puedes
-ROGER WOLFE-

Como campanas
Suenan las aceras
Viene suelto el Perro del Amor
Caza alimañas de intemperie
Como tú
Sabe que vas en banco de vela por un esternón
Que tuvo nombre
Sabe de tus cartones salvajes
De tus horas acechado
Por el niño que fuiste
Y viene
Será voluntad de los dioses la mordedura
Pero la rabia es mía
Y la espuma
Y la piedra

DE LOS COLORES DE LA MUCHA NADA



Efectuadas últimas pompas, viaticado y sacramentado debidamente, avise autoridades civiles y militares llegada de mis restos mortales para fin de semana. STOP. Muero como un santo. Edelmiro
-TELEGRAMA AUTÉNTICO ("Celtiberia Show", Luis Carandel)

-En el Fin del Mundo hay que utilizar mucho el pretérito –explicó Zaphod-, porque todo ha terminado, ¿sabes?
-DOUGLAS ADAMS
-



Querida familia y cercanías:
Espero que estéis bien ahí abajo.
Efectivamente.
Alegraos.
Me ha tocado el cielo
y no lo paso mal.
Esto es de yogur dulce
y ropa limpia también blanca.
La comida es buena, madre,
y no existe.
Mis amigos, padre,
son un feto de niña cacereña
y un abuelo de Lavapiés.
Ninguno de ellos bebe ya.
Hablamos mucho del tiempo
y de los cojonazos de Dios,
pero todo nos sale blanco.
Cada de vez en cuando tarde entretanto siempre
nos damos cuenta de que estamos muertos
y también lo pensamos blanco
como los nuevos nos piensan a nosotros
y escriben con sus dedos blancos en el yogur blanco
a sus familias y cercanías.
Adiós.
Si la veis a ella,
decidle que todavía azul.

MOLESKINE 2


De nuevo la Moleskine. Un amable alemán de Torremolinos, Helmut, tuvo la gentileza de escribirme en su idioma: "Hasermerfavó de no tirarme cácara de piparsuelo".








OJO, RECLINATORIO RECIÉN ESCRITO


Basta de sexo, aburre. Todo el mundo lo tiene. La broma sobre él estimula, pero el pobre y honesto sexo, como la muerte, debería ser un tema privado
-LAWRENCE DURRELL-



Piedad para las manos solas
Para las camisas solas delante de una copa
Para las faldas sin nadie
Piedad para los amores deslumbrantes

Alquilaré un infierno exterior
Sin muebles
Y un diablo dará calor a nuestros besos, mi muerte

Pero piedad para tu sexo
Piedad para tus abandonos bailables
Piedad para mí
Pero piedad para tus vestidos hacia dentro
Piedad para los abrazados en el balcón ardiendo

De LA PUERCA ROSA

CERVEZA VS. HOMBRES


Más misántropo que misógino, pienso que la cerveza debería ser neutral. Y como no he encontrado réplica a la famosa camiseta donde se ponen a caldo a las mujeres en favor del caldo de cebada, pues aquí van diez razones como diez melones a la contra (y digo "melones" con todas sus consecuencias para que mis amigos no digan que me estoy ablandando).



LAS DIEZ RAZONES POR LAS CUALES ES SIEMPRE PREFERIBLE UNA CERVEZA A UN HOMBRE:

1. Con una cerveza no tienes que fingir que te ha gustado.

2. Con una cerveza no hace falta ocultar que el tamaño sí es importante.

3. La tripa que te deja la cerveza no tiene efectos secundarios ni hay que peinarlos para ir al colegio.

4. Siempre será mejor una cerveza amarga que un hombre amargado.

5. Una cerveza se calienta sólo si tú quieres.

6. Puedes cambiar de marca de cerveza las veces que te dé la gana sin que nadie te llame p... casquivana.

7. Los gases de la cerveza son siempre naturales y saben estar en su sitio.

8. Con una cerveza puedes estar segura de que si le quitas la etiqueta a la botella, al cristal no le va a salir ningún michelín.

9. Después de la primera cerveza, la segunda cerveza no está cansada, ni la tercera, ni la cuarta, ni la quinta…

10. Y por último, siempre será mejor una lata de cerveza que una lata de hombre.

HACE UN DÍA DE


Abrazar
Castañeras
Hace unas manos
De acariciarte el pelo
Sin ti
Un Diario verse en las Músicas
Y soplar un cigarrillo hasta que suene
Me gusta llorar
Así
Armado hasta los dientes
Sin guerras
Defendiéndome de mí
Metiéndome bayonetas
Que no logro olvidar
Gritar
Quitádmelo de encima
Y soy yo


FÓRMULA CUALITATIVA DEL MANÁ

(Con el Ángel Caído empieza la gravedad
RAFAEL PÉREZ ESTRADA)

Me ha salido Dios en un pastelito.
Es adhesivo y de colores.
Los gatos rezadores de las cunetas sonríen parecido.
Las venas del cuello de los tanques son casi el borde de este cromo.
Tengo tiempo para cambiarlo
Por el cuenco de las manos de mi madre
Donde bebí un día en que padre era gigante.
Dios a cambio de aquella tarde
En que la mesita de noche
Salió fuera por pudor.

Una mañana contigo y sin Dios
A cambio de toda esperanza


(Estos dos lejanísimos poemas los he visto rescatados por "OZ" en un cuaderno de bitácora mucho más orientado y sobrio que este; gracias, "OZ", los abuelos volvieron a casa)