viernes, 10 de septiembre de 2010

PROBANDO COSAS



























Tenía la paleta rápida. Qué es el sueño.

jueves, 9 de septiembre de 2010

UNIDAD DE TRANSPLANTES


Oh, semillas de tomate
Que en macetas brotasteis,
Tras el riesgoso transplante
De planta a jardinera,
Sea la próxima mudanza
A una alegre ensaladera.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

LECCIONES MARXISTAS

¡Ahora entiendo lo que decía mi padre con lo de tener "conciencia de clase"!

VÍAS DIFERENTES EN EL MISMO TREN

Cierta hembra en cierto tren
Y los dos muy solos.
La electricidad verde, impaciente,
Con que deletreamos el paisaje
Cada uno en su ventana.
La desesperación con que rehuímos los ojos durante horas.
Tres encuentros, tal vez cuatro.
El sobresalto con el que dimos
Tres, tal vez cuatro rápidos aletazos
Dentro de cada uno en sus gafas
Como peces asustados.
La vi alejarse en la estación.
De sus pasos de caniche deduje
Que todo aquel silencio acumulado
Había sido francés
Inútilmente.

martes, 7 de septiembre de 2010

RODOLFO FOGWILL


Hace poco murió Fogwill, el autor de "Los Pichiciegos". Tuvo que ser un tipo muy especial. Leyendo la nota tan cariñosa y sentimental que le escriben sus editores extremeños en el Babelia del pasado viernes, uno imagina a un tipo hedonista y juguetón, felizmente enrabietado, lujosamente cabreado, agresivamente tierno; un tipo encantador y asocial, por no pensarle directamente un divertido y duro expresidiario como lo fue en realidad. El gamberro terco con su colección de palabras cortadas a hachazos, y su madre viviendo abajo, sin tener muy claro si ordenarlas en un folio o meterse una raya de coca y que le dieran por culo a la gloria. El plus o el agravante de ser argentino ya es para nota si le cogías con la verba inspirada. En cierta ocasión, Emilio Piccione, amigo de Fogwill, se atrevió a enseñarle un cuento suyo a Borges, a ver si el presidiario iba o no por buen camino para llegar al Parnaso, barrio de la Chacarita. Tal y como era el genio ciego de melindroso, y cogiéndosela con papel de fumar, el tal Piccione le leyó el cuento... pero saltándose las partes más escabrosas y leñeras, típicas del estilo de Fogwill, no fuera a ser que don Jorge Luis vomitara sobre la Enciclopedia Británica. Cuando terminó la lectura, es leyenda que Borges suspiró lentamente y dijo, la excelsa porra de su nariz apuntando al cielo: "Estamos sin duda ante un maestro de la elipsis". Fogwill todavía se tiene que estar descojonando en la tumba. Descanse en paz.

lunes, 6 de septiembre de 2010

EL MERCADO LABORAL INTEGRISTA

BONSAIS DE NOTTINGHAM

BANDERA AZUL (2)

Pendenciero, quinto. Wolverine, antepenúltimo. Se me fundió la bola de cristal. Papelitos al suelo. Pero mereció la pena la jornada por la quinta carrera. El subidón de adrenalina de Santi Martín con la yegua Panacea y los veinte cuerpos que llegó a sacarle a los perseguidores, ese susto de más de dos mil metros en cabeza. A unos diez metros de meta la cazaron las tres leonas por las que habíamos apostado el trío: Para Elisa, Tasha Linda y Vivement Dimanche. Ah, deliciosa megafonía con los dividendos... Guapo también Festeiro: primera victoria para él y para nosotros un raquítico colocado en euros. Y pedorreta final para el infiltrado Melide por fastidiarnos el trío semiloco de la sexta y nosotros con muy poquito tabaco para volver a casa.

domingo, 5 de septiembre de 2010

DE NUEVO ESA MÚSICA

Una moneda de mal en los bolsillos de este aire.
Un jazz desnutrido y bajo cero.
La música de las cosas rotas.
Te untarás los ojos de Chagall como una pomada
Y aún así permanecerán las ganas de peinar ratas,
Duchar navajas.
Hay millones de fotografías de millones de niñas en la iglesia.
Hacen millones de primeras comuniones.
Esos vestidos abiertos por la cremallera, en salazón,
Puestos a secar como bacalaos decapitados.
Buscas a sus viejas dueñas, das cuerda a sus esternones.
De nuevo esa música.

BANDERA AZUL

Arranca la temporada en el hipódromo de la Zarzuela. Mozos de cuadra en camisa y con sus veinte euros para apostar. Hijos de papá de cincuenta años y con sus seiscientos euros para apostar. Yuppies, marqueses, frikis del boli y las estadísticas, niñatas, ladrones, putas, banqueros, y un millón de niños con los ojos rubios, el pelo azul y botas de montar en los castillos hinchables. Mis ojos en un potro de dos años, Wolverine. También en un veterano, Pendenciero. Bolsa de pipas "El Piponazo", cerveza y bocata de chorizo criollo tras la tercera carrera. Entramos en cajones.

sábado, 4 de septiembre de 2010

UN SMOKING PARA EL VACÍO

Severamente ebrio,
El hombre cae por el eterno hueco de escalera
De su cabeza
Y un silencio de seda se posa en sus ojos cerrados.
Es una caída sin amor.
Pasará a través de Dios,
De su Madre,
De todas las Mujeres,
De todos los Amigos.
Exquisitamente muerto sobre la barra,
Apartado de todos,
El hombre atacado por la Nada
No se defiende.
Los brillos de la tarde pasan por el borde de su copa
Abandonada
Con chisporroteos de final de hoguera.

EL PODER DEL PERRO

Una novela para leer con un bote de lejía en la mano, "El Poder del Perro", de Don Winslow. Drogas, corrupción y la gramática más explícita de la violencia que he leído en mucho tiempo (tendría que remontarme a Jim Thompson, Easton Ellis). Noticias sobre México y USA en un periódico de setecientas páginas chorreando sangre. Una maravilla de prosa fulminante y personajes brutales. En la solapa del libro mental que tengo ahora después de haberlo leído recomendaría sencillamente su lectura arguyendo que me salté mi parada de metro con él en las manos, devorándolo. Eso sólo me pasó una vez hace mucho tiempo y muy borracho. También sé de otra lectora solvente a la que le ocurrió lo mismo leyendo esta locura. El Poder del Perro. Droga dura. Anagrama, Roja y Negra. Prólogo entusiasta de Rodrigo Fresán.

viernes, 3 de septiembre de 2010

GENERACIONES

AMANECER TRAS UN CLIMALIT

No es que estemos creciendo,
Es que las mesas se están comiendo las patas.
No es que estemos aprendiendo,
Son las cosas, que se repiten.

jueves, 2 de septiembre de 2010

MI BARRIO (45)

En mi barrio los coches no tienen vida propia ni se les supone, a no ser que el coche venga de fuera y entonces todo el mundo empieza a contar historias de terror alrededor de una hoguera en cualquier bar. Historias espantosas sobre coches, cámaras espías, grúas, policías y ladrones. Coches desaparecidos, coches robados, coches multados... Coches de fuera que lo último que dejan es la estela de su matrícula por cualquier salida de incendios de este infierno y ya no se les vuelve a ver nunca más ni por los cuentos ni por el barrio. El resto de los coches sin vida propia pace mierda de buenos días junto a las aceras o gasoil quemado de buenas noches en cualquier oscuro garaje y no se pregunta por qué no hay vida fuera del barrio, mensajes de otros mundos o la música que van a necesitar de los Chichos para ir a Marte (Orcasitas, Móstoles, Valdemoro) en un vuelo que a lo mejor ni siquiera puede ir tripulado (pero como casi siempre aunque haya uno que parezca el conductor). A lo mejor una vespa sí dice que ayer vio un ovni o algo en las brumosas lomas de la calle Salitre, pero nadie les hace caso a las vespas, con lo locas que están esas motos y lo mucho que les gusta enredar a los mayores, los R4 o la propia furgoneta ferralla de Eusebio, que se lo cree todo de absurda que está debajo de su capa de polvo perenne y sudokus caducifolios en viruta.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

MI BARRIO (44)

En mi barrio las caseras sólo le alquilan las buhardillas al que no sepa lo que es una buhardilla y tenga dinero para demostrarlo. Los que no saben lo que es una buhardilla siempre tienen un padre o siete y un teléfono móvil que les plancha la ropa y les escribe la novela. Las buhardillas de mi barrio son de muchos tipos, pero siempre tienen el tejado en peralte (un día más, una ilusión menos), goteras del género estimulante y las vistas según el final de mes. A los que viven en una buhardilla se les nota mucho porque están en la calle más que nadie como si no tuvieran casa o la casa que tuvieran es la buhardilla que es, con los libros de Galdós sin leer y el póster de Valle Inclán tapado por las cintas de videojuegos o una pila de cajas de telepizza con el sonajero de pan duro todavía dentro.

martes, 31 de agosto de 2010

ALZIRA, VALENCIA, TAL VEZ NERJA O CÁDIZ



Mi tiempo en los hoteles. El tintineo de sus neveritas
En la alta noche. El pilot sobre los folios escritos
Junto a la tele sin sonido. La Lettera escuchándome
Y yo bebiendo.
Los pasos muertos de los trasnochadores en el pasillo.
Los coches muertos abajo en el parking.
El zumbido muerto del aire acondicionado en su rejilla sonriente.
Revisas los folios.
Alguno se salvará.
Has escrito sobre fusilados y huérfanos
Y alguno se salvará.
Alguno podrá salir de este hotel
Y contarlo.

lunes, 30 de agosto de 2010

EN SU COSTILLAR, EL CORAZÓN ES UN ANIMAL DE FERIA


Jefe de hombres. También un hombre.
Con la noche. En su misma tensión verde.
Hacia algunas verdades.
Le sigue su gente.
Fantasmas
Majestuosos. Equivocados. Imparables.
Temblores de amanecer en las cosas.
Una carta que sale de él y le está llegando.
El regreso de esa manera en que vive.
Ahí atrás los cadáveres.
Gente deshabitada, impresionantes libros
Borrados.
Está terrorífico. Está escalofriante
De amor reventado.

domingo, 29 de agosto de 2010

CHIBIRIBIRÍ POPOPOPÓ (3)

(De una foto de Salva López, en el Blog "Más Caviar, por favor")

No entres muy contento en un restaurante. Lo notarás en la cuenta.
Sólo hay dos tipos de viaje: en primera clase y con niños.
Manu Leguineche
(El Club de los Faltos de Cariño)

sábado, 28 de agosto de 2010

CHIBIRIBIRÍ POPOPOPÓ (2)

El hombre que habla solo, o tiene coche viejo o albañiles en casa.

Titular: UN OBRERO MUERTO A HACHAZOS. La policía no descarta la tesis del suicidio.

Manu Leguineche

CHIBIRIBIRÍ POPOPOPÓ

"Calma total en las fronteras de Pakistán. 200 muertos".
Manu Leguineche

viernes, 27 de agosto de 2010

CIERTA FILOSOFÍA DE LA VIDA

Y como una vez dijo mi tío
(cuando le pregunté cómo iba todo)
dijo, bueno, he desayunado, he comido y
creo que voy a
cenar;
Charles Bukowski

miércoles, 25 de agosto de 2010

DESTROYER

Y otra que tal. Escribo "Destroyer" en el google para pintar algo de estética heavy, y me sale un destructor con todas las de la ley en maniobra de despiste antisubmarinos. Le cambio la banderita por una española y, hala, al Cuerno de Somalia, a defender nuestras latas de atún de los piratas. Me encanta la estela que va dejando y el primer corte sobre el agua, ese envión transparente como una loncha de plexiglás.

POR MOR DEL AERÓGRAFO Y DEL DIFUMINA


Sólo quería pintar una chica en actitud sugerente, por trabajar pinceles, y mira por donde sale una churri con una expresión cojonuda (tetas aparte). Me encanta el sudor (¿mojadura?) de la cara. Salvando la insalvable distancia, más quisiera yo, me suena al XIX romántico español: Carbonero, Sala, Casado del Alisal, Rosales... Y Gisbert, claro. Esos monstruos. No podían pintar biquinis así, pero lo habrían hecho si el Cura Merino vuelve la cabeza un ratito. Aerógrafo al 62% y difumina con fuerza 75. Pondría el autor de la foto, pero ya se sabe que en las páginas porno no firma nadie. Dos o tres pics más adelante, a la chica se le ve el calendario en domingas, y no son para tanto. Están mejor así, en su maletita-bikini dos tallas más pequeña.

EL DEPORTE REINA


Ya ha dejado de ser una afición furtiva. Después del fútbol, el segundo deporte más apreciado por el público varón es ya, sin lugar a dudas, el Voley Playa femenino. Por fin puede confesarse públicamente sin miedo a represalias. El Deporte -en lo que tuvo de glorificación del algoritmo muscular del ser humano en la antiguedad clásica grecorromana- ha llegado al cénit de la transparencia y las opciones lúdico-deportivas más recónditas han dejado de ser motivo de vergüenza. Por la inteligencia de sus planteamientos, por el necesario dominio de la estrategia y por el generoso sacrificio físico que ofrecen sus jugadoras, partido a partido, infierno mental a infierno mental, el Voley Playa femenino goza actualmente de un seguimiento mayoritario, público y respetado. Cuán lejos quedan aquellos tiempos de la oscura y sedente Inquisición en que señeras jugadoras fueron abucheadas en plazas y playas de escarnio, vilipendiadas en su entrega, estigmatizadas por su atuendo, difamadas en sus bloqueos, quemadas sin bronceador. Cuán lejos las guerras Carlistas que provocaron sin querer con sus giras por provincias con playa. Cuán lejos los obsoletos análisis con células madre para averiguar la procedencia de sus atléticas nalgas moldeadas curva a curva en la asíntota exclusivamente deportiva que hoy nadie discute. Reivindicamos, así pues, un deporte y una afición. Que la libertad del buen gusto deportivo se imponga sobre criterios inquisitoriales, carlistas, médicos, y/o machistas. Y que de una vez por todas acabemos los aficionados sensatos con las invasiones de campo para quitarles a mano la arenilla de las exuberancias de las jugadoras. ¿O acaso no ha reglamentado la federación las duchas compartidas para tal efecto? No perdamos esta ocasión histórica, señores, y continuemos asistiendo noblemente a esos partidos de Voley Playa, palestra de la inteligencia y reclamo de la civilización occidental. Y llevad bañadores holgaditos, joder.
*(La chica del pantalón blanco ya es veterana en este blog, pero sigue trabajando bien y la repito)

martes, 24 de agosto de 2010

LA MALA LECHE DE ALGUNOS

La mala leche es una metáfora del exceso de bilis o de un arrebato de súbita maldad. Sé que se ha estudiado, y no en metáfora, desde la psicología, la criminología y la endocrinología. También ha deparado grandes textos en los cuentos (Perrault, Hnos. Grimm, Anderssen), en la literatura en general (Kafka, Dostoievski, Sábato, Sartre), en la novela negra en particular (McCoy, Himes, Thompson, Chandler) y hasta en la filosofía más sesuda como exteriorización láctea del pesimismo (Séneca, Schopenhauer, Cioran), pero para mí que la mala leche, y no en metáfora, es la manifestación traumática en sociedad de los mal destetados: esa peña resentida desde la infancia y a la que la felicidad de los demás le hace tolón en los huevos llamando a rebato, clamando venganza. Sólo así se explica la mala leche, la mala hostia y la mala baba que gastan algunos en plazas, calles, escaños, despachos, bares y colas del pan. Se les va la pelota de puro rencor. La mala leche les hierve por dentro y son esos vapores malsanos los que les hacen girar las pupilas como espitas de olla exprés: a la mierda la justicia, la estética, la bondad, el orden y mi puto prójimo. Aterradores, los gachós. ¿Hay alguna manera de resguardarse de ellos? Reconociéndolos antes de que les dé el ataque. ¿Por el hacha que llevan? ¿Por su pechera manchada de sangre? ¿Por el reguero de cadáveres que han dejado a su espalda? No. Por sus comisuras. Igual que al niño que acaba de mamar se le nota en las comisuras, a los del Síndrome del Maldestetado también. La boca les tiende al pozo por los lados como máscaras trágicas griegas. Comprobadísimo, colega. Y si llueve, mierda de lluvia. Y si hace sol, mierda de calor. Y si les toca la lotería, para medicinas. Y la boca siempre así, en despachos, bares, plazas, tertulias, escaños y en la plancha de aluminio de un forense, su ecosistema más alegre.

BRILLANTE EL LOCO

lunes, 23 de agosto de 2010

OTRO "FORTUNY"


Detalle de otro Fortuny. En este caso la foto era tan mala y con tan poca resolución que la copia ha merecido la pena. El abuelo turco ha quedado de lo más pintón. Sin pizquita de pixels. Como para cogerse la barca con la vela cangreja y venirse a violar a mi tatatatarabuela en Málaga. El coleguita, con ese Vitaldent.

UN "FORTUNY"

Juro que busqué en Google "tomando el sol", esperando un buen ramillete de chicas en bañador, o sin, torrándose en las playas. Por pintar carnes. Y sí, por supuesto: jamonas curándose al aire playero, pero mira por donde también me salió un viejo tomando el sol. Un precioso Fortuny al que no pude resistirme y aquí está. El parecido es somero y poco más. La fuerza del original es muy superior, joder. Vale que sólo le he echado un par de horas, pero eso a los efectos y al resultado le da lo mismo. Por eso Fortuny está abajo y yo arriba. Obsérvese el tremendo fallo en la inclinación de la cabeza: fallo de abocetado. Lo de no haber conseguido plasmar la expresión exacta del abuelo ya es hilar muy fino para mis pobres alcances. Y que le he quitado veinte tacos de encima. De nada, tío loco.


Cachis los mengues.

MI BARRIO (43)

Mi barrio últimamente es muy último y a la última, como si lo acabaran de inventar los periódicos. La gente se lo cree y viene a inaugurar una moda, una tendencia, un titular. Le puede pasar a un pintor porque aquí están los mejores cuadros, le puede pasar a un escritor porque aquí están las mejores novelas y le puede pasar a un gay porque aquí están los mejores atardeceres. Como si uno de Cuenca no pudiera pasear por Zurich porque allí no hay nada de Cuenca, los gays ahora se vienen a mi barrrio porque les han puesto cosas de Cuenca. Cuenca para la piel, Cuenca para beber natural, Cuenca para bailar y Cuenca para tomar por culo. A nosotros en el barrio como que Cuenca siempre nos ha parecido Cuenca y que cada cual es libre de ser de Cuenca o de ocultarlo, así que los viejos dicen buenas noches o buenos días y siguen echándose un pito o la bonoloto, por eso no entendemos ninguna de las importancias de ver a dos pelones besándose o a dos feas cavando juntas un cimiento. Pero ahí estamos en los periódicos, hasta arriba de Cuenca. Un placer, oiga, y que viva el patrón de las cosas colgantes, pero entre los de Cuenca con sus cosas de Cuenca, los ecuatorianos con sus cosas de Ecuador, los polacos con sus cosas de Polonia, los senegaleses con sus cosas de Milán, los moros con sus cosas de fumar y los chinos con sus cosas de comprar y romper, aquí cada vez van quedando menos cosas del barrio, como un perro cagando a deshoras o una vieja con sus cosas de vieja. Y, últimamente, maricones por todos los lados. Barrio multicular.

domingo, 22 de agosto de 2010

UNA MALA POLAROID

Vista al este acodado en la nueva casa. Por ahí llega el sol. Celeste eléctrico desde el negro enfermando los lomos de las tejas. Avisé de una acuarela cursi. Lo de que iba a ser mala no lo sabía ni yo.

sábado, 21 de agosto de 2010

RETIRADA USA

ESPARTACUS, ESPARTACUS...

Picoteo en los primeros fotogramas del primer capítulo de "Espartaco, sangre y arena", y me gustan. Estoy pensando en que ha sido una buena decisión hacerme con la serie cuando aparece la menda lerenda de arriba, su mujer, a lo que parece... Con lo bonita que iba la sangre, de repente, una tierna. Pinto la sencuencia en la fe de que no tendré que volver a hacerle homenaje a un besito cortarrollos en los trece capítulos que me quedan por delante. Qué hastío, fastidio y estío, de pequeño, cuando se besaban justo en lo mejor de la película... Mis padres me miraban incómodos y yo a ellos: ¿quién ha sido el maleducado que se ha tirado un beso? A la porra el sexo: ¡La película tardaba una eternidad en volver a remontar hacia las escenas de acción! Que le den mucho por saco a los besos en las películas, si no son al final y para dejar claro que la pareja acaba bien. ¿Qué sentido tiene un beso entre una explosión y un tiroteo? ¿Que aún albergamos esperanzas en el ser humano? ¿Que el hombre es repugnante, caga, se peina y, sin embargo, sueña, recita poemas y besa? Que reviente. Mírenlos ahí arroba. Jesucristo y Mª Magdalena. Y unas porras.
(*) Preciosa y significativa errata: "Mírenlos ahí arroba". No la corrijo, evidentemente.

viernes, 20 de agosto de 2010

EL MUELLE FLOJO DE UMBRAL

Del libro "Cuando Éramos Honrados Mercenarios", recopilación de artículos periodísticos de Arturo Pérez-Reverte, "El muelle flojo de Umbral", del que Delibes dijo que escribía como meaba... La estiba que recibe Umbral es maravillosa. ..."La infame avilantez que, ya metidos en citas, le atribujó la poetisa Blanca Andreu. Siempre estuvo dispuesto a despreciar a novelistas ancianos o fallecidos como Gironella, Aldecoa, o el Cela a cuya sombra en vida tanto medró -y a quien dedicó, caliente el cadáver, un librito oportunista e infame, escrito, eso sí, con estilo sublime-, o a insultar y señalar con el dedo a antiguas amantes y a mujeres que le negaron sus favores; aunque esto lo hace sólo cuando no pueden defenderse y sus maridos están muertos o en la cárcel. Tan miserable hábito no lo mencionaría aquí de limitarse a lo privado; pero es que Umbral tiene la bajunería de salpicar con él su literatura. Su bello estilo. A todo eso añade una proverbial cobardía física, que siempre le impidió sostener con hechos lo que desliza desde el cobijo de la tecla. Pero al detalle iremos otro día. Cuando me responda, si tiene huevos. A ver si esta vez no tarda otros cinco años. El maestro." Me partí de risa leyendo la piecita entera. Reverte es un bicho cojonudo cuando le tocan los perendengues. El primer libro ya en la casa nueva. La mudanza, de puta madre. Reventado, eso sí, pero ha merecido la pena. Ya irán cursis acuarelas del Lavapiés que veo desde aquí en lo alto.

jueves, 19 de agosto de 2010

ZAFARRANCHO DE COMBATE


MUDANZA

miércoles, 18 de agosto de 2010

MÁS PALOS


Otra moza que andaba despistada por el google y que he cazado a lazo con un pincel óleo al cincuenta. Creo que era de un anuncio sobre impotencia o algo así. Yo prefiero imaginar que está tecleando en un chat, haciéndose pasar por gorda tímida.

DOS MUJERES, DOS PALOS


Dos mujeres, dos palos, dos bocetos. Pincel óleo al cincuenta y pincel óleo al cien. Dos mundos. Tampoco ha sido inocente la elección de las "chicas". Empingoratimientos, durezas, desagrados, etc. Le pasaba a Murillo con los angelotes y las vírgenes, no me va a pasar a mí con la de vueltas que me doy por el google buscando modelitos...

BUENOS VECINOS DESDE SIEMPRE

martes, 17 de agosto de 2010

DE PADRES A HIJOS

LAS TETAS Y LA INVIDENCIA



¿A una ciega le puedes mirar las tetas impunemente? ¿Imposible que ella se dé cuenta de que le estás mirando las tetas? Lo dudo. Las ciegas tienen un sexto sentido para sus tetas y para controlar el ángulo en el que inciden tus ojos. No digo ya que estés hablándole mientras le miras las tetas: ahí estás perdido; el ángulo con que le llega tu voz es el ángulo de tu mirada. Digo mirarle fijamente las tetas y la que habla, por ejemplo, es ella. ¿Se percata mágicamente con su sexto sentido -este tío me está mirando las tetas y me gusta / no me importa- y sigue hablando, o se percata -este tío se aprovecha de que soy ciega y se está poniendo morado con mi escote /y/o pezón furtivo- y perdiste el trato con la mujer sin ventanas y con micrófonos para tus ojos? Es algo parecido a la foto de un aparato de radio. Ahí está el aparato. ¿Cómo sabes que no estaba sonando cuando le hicieron la fotografía? Lo mismo con las ciegas. Está siempre sonando el radar de sus tetas. Te detectan las videntes sin mirarte, no lo van a hacer las ciegas que están más acostumbradas a no mirarte... Y otra cosa: ¿sabe un ciego que la mujer que tiene delante le está enseñando las tetas, así, de repente? No digo en un lance con cama y sexo garantizado. En un mostrador de ferretería, dependienta-ciego; en una taquilla de cine, dependienta-ciego optimista; en una parada de autobús, viajera nudista-ciego valiente... Ah, las tetas y la invidencia... Ni a Saramago ni a Sábato los veo yo dando esa conferencia. Las dos chonis de arriba no están ciegas, cuidado. Se lo hacen. Ojito.

lunes, 16 de agosto de 2010

LA LÜGGER


Te dejé porque yo era otra cosa.


Nunca supiste qué.


Vinieron los viajes,


los tipos de dientes perfectos,


la luz con suavizante de algunos amaneceres.


Claro que tuve amigos y claro que los perdí.


De ese tiempo es el perro que maté porque


ahora no me acuerdo.


Luego conversé y trabajé como un imbécil


hasta que algunas putas enderezaron mi camino.


Y así, un día crecí tanto que exploté


blando como una de tus yemas.


Mi nana de fango y aros en el mármol


fueron aquellos años de suciedad y libros


en que me bastaba sumar vino, mujeres y tiempo


para que el dinero fuera eso que tenían los demás


cuando no podían tener otra cosa, madre.


Por eso me hice del sindicato.


Para tenerlo todo y fácil.


No sabía disparar ni daba miedo,


pero yo era un poeta y amenazaba sin levantar la voz.


Pronto tuve coche, rubia y Lügger.


Una pistola, madre.


Tu hijo aprendió a reir con el costado de la boca.


Y hay peinados que mejoran esa risa amarilla, madre.


Fue cuestión de aprenderlos.


Tú nunca supiste peinarme contra Chúpamela cuando fui niño.


Mandé que lo buscaran.


Se había hecho granjero, tenía familia, no se acordaba de mí.


La Lügger desdibujó por segunda vez sus rasgos.


Fue como una estampida de pájaros en la infancia, madre.


Descuida.


Sigo apreciando ciertas horas de la noche,


algunos poemas de Cavafis,


Cortázar, el bourbon tibio,


los brazos de los niños,


la mamada extrema de esa mujer que,


a la postre,


no evita la muerte de su marido allí presente, madre.


Pero hoy he visto tu cara en los ojos zorros


de una vieja detrás de un ventanal.


Había avisado a la policía


porque ella era mejor que todos nosotros.


Podíamos volarla con las Remington,


partir el edificio por la mitad,


destruir el barrio.


No obstante, avisó a la policía.


Esperamos y no tardaron.


Sirenas.


Luego el silencio y mi calmoso cigarrillo de jefe sobre los caídos,


los nuestros y los suyos.


Un cigarrillo de recuento y las ganas de un whisky bajo la mirada de la vieja,


esa mirada festiva y horrorizada que se parece a la tuya, madre:


una vieja pegada a una ventana, con su cara de rata decente,


esta madrugada u otra cualquiera. Esa vieja repugnante.


Y me he acordado mucho de ti.


Madre, quiero que conozcas a los chicos.


Quiero que conozcas mi Lügger.


Abrígame cuando llegue.


Sonrío raro.

HIJOS DEL VAIVÉN

En la orilla de todas las madres
La ola de padres que retrocede.

Saludad al niño condón en medio.

LA INVENCIÓN DEL FUEGO

Calentar sus paredes
Por dentro
Darles el punto de oro
Donde lucirá el gemido.