sábado, 18 de febrero de 2012

DESCONECTAR EN DEFENSA PROPIA

Ayer mi móvil dijo basta. Que no llamaba a nadie. Que no me permitía mandar mensajes. Que nadie podía llamarme. Un icono de prohibido (¿o era de peligro?) me decía que nones. Desde otro móvil pude conectarme con los técnicos de Vodafone. Después de un cuarto de hora dándome instrucciones inútiles, el técnico que me atendía me dijo que apagara el móvil. Cuando lo volviera a encender el problema estaría resuelto... Efectivamente. Así de antiguo. Así de simple. Cuando un coche no arranca hay que bajarse y volverse a subir. No avanzamos una mierda y esto de la vida moderna sigue siendo brujería. Ojalá pudiera hacerse lo mismo para pasar esta racha repugnante. Desconectar en defensa propia durante el tiempo necesario. Cuando vuelves a conectar hay un país digno en el salvapantallas y han desaparecido todos los gusanos... Creo que era Dani Rovira el que recogía una frase de un cómico americano que tampoco sé citar: "Quisiera morir durmiendo como mi padre, y no gritando como sus pasajeros". Pues eso, y la chica de arriba, que da mucha calma.

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