martes, 5 de septiembre de 2023

CON LACA, LA MESA CAMILLA ERA ELLA


A María Teresa Campos le hice una de las últimas entrevistas para el documental de Manolo Tena "Un Extraño En El Paraíso". Fue en los estudios centrales de Tele 5 en Fuencarral y estuve charlando con ella "informalmente" durante una hora en un sofá (sin cámaras) porque se nos habían olvidado unos achiperres en la productora de Castelló y hubo que ir a por ellos a toda prisa para poder grabar la pieza en condiciones. Una hora con "la Campos" a pelo. Ya estaba un poco Nefertiti de serie B, pero mantenía sus aires de reinona y te sobrevolaba hasta en las distancias cortas, aunque fuera un vuelo de gallina clueca, más inofensivo que otra cosa. Ni mi nombre ni mi cara le decían nada rapaz en mi contra, afortunadamente, así que libré sin heridas. Le bastaba con saberme de Málaga, como ella, y ser amigo de Manolo, también como ella, y la charla fluyó entre boquerones autóctonos y el carisma del de "Sangre Española", que era mucho. Le había encantado el nuevo disco de Manolo, "Casualidades", y le halagaba en el interín que nos hubiéramos acordado de ella para formar parte de un documental en el que estaba participando toda su gente, desde Miguel Ríos o Rosario Flores hasta el de las gallinejas de prestado de la calle Embajadores, un spin off que descartamos hábilmente. Manolo estaba todavía vivo entonces y seguía teniendo un tirón de locomotora diesel en el panorama patrio. Otro gallo habría cantado (hasta quedarse ronco) si María Teresa me hubiera ubicado en la órbita de Pepe Navarro, su archienemigo de arranque de los noventa en la franja matinal, esas peleas en el barro entre Antena 3 y Tele 5, o en las posteriores cercanías de su hija Terelu, a la que llegué a tener una alergia sarracena por alguna que otra gala nefanda fuera ya de las alas protectoras de su madre y yo de las de Pepe. Qué tiempos aquellos tan gloriosos (a su manera) y qué triste me he quedado esta mañana con la noticia de su muerte. Se fue todo un género. Descanse en paz la mujer.

 

1 comentario:

  1. Esta señora no me caía bien porque era de las que se escuchaban a sí misma e interrumpía sin miramientos s los entrevistados. Eso sí, les da de comer a las vividoras de las hijas. Harán rentable el óbito, seguro.
    Diego Morales.

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