BELLA DEL SEÑOR
Portadas deslumbrantes para que el lector, cegado, pase inmediatamente al interior del libro, donde se producirá otro tipo de deslumbramiento. Eso de que me quedara la portada ligeramente desplazada a la izquierda ha sido un accidente, pero lo he dejado. Una tontería que da más la sensación de libro gordo, ¿verdad? 



En esa puta cafetera absurda que plancha viajes sólo puedo ver el exultante saludo nazi de un robot japonés... y tres complementos. 39,9 euros. No llega a los 40. Guai. Por si me hago una escapadita chupi a Treblinka. Cuando tenga que negociar con el amigo Alzheimer, quiero babear pensando que soy una plancha vertical de viaje.







































En Calcinhas (Almada)

En el Elevador de Gloria
